20:29 h. Domingo, 20 d Abril d 2014

“El Hijo de P*#@ del Sombrero” llega a Mar del Plata

Redacción de PRONTO | 20 d Abril d 2014 (20:29 h.)
El HDP del sombrero
El HDP del sombrero

La exitosa obra protagonizada por Pablo Echarri, realizará temporada en la ciudad de Mar del Plata a partir del 29 de diciembre en el Teatro Auditorium, Sala Astor Piazzolla y contará con la incorporación de la actriz más buscada. Entrá en la nota y enterate de todo.

 

 

“El Hijo de P*#@ del Sombrero” contará con la incorporación de la actriz más buscada... ¡Nancy Dupláa!

Esta obra, es una de las más vistas de la calle Corrientes, desde su estreno en mayo de este año ha tenido casi todos los fines de semana las localidades agotadas y este domingo 25 de noviembre termino este primer ciclo con sala llena en Paseo la Plaza.

A partir del 29 de diciembre, la obra estrenará en el Teatro Auditorium - Sala Astor Piazzolla de la ciudad de Mar del Plata con cambios en el elenco: se incorporará la aclamada actriz Nancy Duplaá quien protagonizará entonces con Pablo Echarri y Fernán Mirás, y Andrea Garrote quien reemplazará a Jorgelina Aruzzi y junto a Marcelo Mazzarello completan el elenco de esta exitosa obra.

“El Hijo de P*#@ del Sombrero” narra la historia de Mario (Pablo Echarri) y Valeria quienes siguen tan enamora dos como lo estaban en escuela primaria. Pero ahora Mario acaba de salir de prisión en libertad condicional con la firme voluntad de conseguir un empleo aceptable y mantenerse sobrio; pero Valeria (Nancy Dupláa) no parece ser de mucha ayuda, tanto por su lengua filosa como por sus propias adicciones.

El encargado de supervisar que Mario se mantenga en la buena senda es Esteban (Fernán Mirás), su padrino en alcohólicos anónimos de una moral más que dudosa y que a duras penas puede mantenerse alejado de sus propias adicciones. Aunque la nueva convivencia entre Mario y su volátil alma gemela es un tanto complicada, el amor que los une es puro y verdadero y nada pero nada podría interponerse entre ellos. Hasta que aparece un sombrero extraño, en el lugar equivocado y en el momento equivocado. Entonces, ya nada parece importar más que encontrar al dueño.