UN HORROR: Una famosa argentina confesó que abusaron de ella en un set de filmación

REPUDIO TOTAL

UN HORROR: Una famosa argentina confesó que abusaron de ella en un set de filmación

UN HORROR: Una famosa argentina confesó que abusaron de ella en un set de filmación

A través de su cuenta de Facebook ella decidió hacer público los numerosos horrores a los que fue sometida por integrantes del filme en el que trabajaba.

Se trata de la actriz Antonella Costa, conocida por sus papeles en Garage Olimpo, Diario de Motocicletas y Felicitas entre otros, confesó que sufrió abuso sexual en los rodajes de algunas películas en las que participó.

A través de una carta de Facebook, dejó al descubierto los horrores a los que la sometieron cuando era una adolescente. Aunque ahora tiene 36 años, esta es la primera vez que la actriz nacida en Italia pero criada en Argentina se anima a hablar de lo que vivió

“Dedicado a la vestuarista que dejó tiradas fotos de mi cuerpo desnudo que, siendo una adolescente, me saqué por motus propio por pedido y para uso exclusivo del director y la directora de arte. A los colegas que las encontraron y en vez de avisarme o destruirlas las usaron para burlarse de mí. Al director que a mis 21 años puso en la casetera del motorhome el VHS del crudo de la escena en la que me bañaba, para que lo vieran todos. A los extras que aprovecharon una toma para manosearme entera. Al asistente de dirección que me pidió que no dijera nada porque necesitábamos seguir filmando. Al actor que le sugirió a la directora meterme “bien la mano” en mi sexo sin consultarme antes, y que me humilló delante del equipo técnico por haberme negado a acostarme con él, y a tantos otros a los que me enfrenté, negándome simplemente a hacer lo que no quería hacer, y que no era parte del pacto ni del proceso creativo.

Sepan que por cada uno que hizo o avaló alguna de estas actitudes cobardes y perversas, hubo muchísima gente que no lo hizo, que me escuchó, me ayudó y sostuvo mi postura digna evitando, muchas veces, males mayores. Esos se convirtieron en mis amigos, y hasta uno de ellos es el padre de mi hijo. Esas son las personas con las que decido compartir mi vida y mi intimidad. A ellos les agradezco y los abrazo una vez más. Por suerte, son la inmensa mayoría”.