Las cuatro razones por las que nadie se fuma a la Bomba tucumana

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Las cuatro razones por las que nadie se fuma a la Bomba tucumana

Las cuatro razones por las que nadie se fuma a la Bomba tucumana

Además de sus continuas peleas y el llanto descontrolado, hay otras cuestiones que hicieron que la gente le bajara el pulgar y en esta nota, las repasamos.

- Se metió en política y quedó envuelta en algo 'medio turbio'

En 2015 asumió como Asesora de la Secretaría de Cultura del Gobierno de San Miguel de Tucumán. Esto desató una lluvia de críticas, especialmente por la falta de experiencia en la gestión pública. Para calmar los ánimos, recurrió a su pasado de mujer humilde ('soy una chica recontra pobre que la pelea desde abajo') y aseguró que asumiría solo por 3 meses. Pero al final estuvo 3 años en el cargo y la acusaron de ñoqui.

- Varios colegas la acusaron por 'mala compañera' 

Rocío Quiroz fue una de las tantas jóvenes que sufrieron sus embates. Cuando daba sus primeros pasos en la movida tropical, fue convocada para un show homenaje a Cacho Castaña. Ahí tenía que compartir escenario con varios artistas, pero lo que tenía que ser un motivo de alegría la angustió sobremanera. "Había 4 micrófonos y eramos 5 artistas pero ella no quiso compartir conmigo", contó Rochi.

Entre otras cosas, dijo que Quiróz 'no estaba a la altura' de su trayectoria y hasta se retiró ofendida cuando vio que le habían dado una estrofa más larga que a ella.

- Le dio con todo a Lia Crucet y también a Karina, su hija

Eternas rivales de la movida tropical, su enfrentamiento con Lia fue eterna. La famosa 'Tetamanti' es muy querida por la gente y por eso se indignaron al ver cómo descargaba su bronca contra ella. Para colmo, nunca pudo dejar a su hija al margen y cuando ella empezó a cantar, Gladys le hizo la cruz. Cada vez que puede dice que 'no la conoce'y que tampoco sabe 'a qué se dedica'. 

- Se metió con Gilda y con Lali Espósito

Dos figuras tan disímiles como populares, con un 'fandom' que las defiende a capa y espada. Por eso, se ganó un buen número de enemigos cuando se metió con ellas.

Primero le dio a Gilda al decir que, desde su punto de vista 'como público y artista' sentía que su colega no hubiera trascendido jamás de no haber sido por su trágica muerte. Sobre Lali también cargó las tintas al decir que la había 'desairado' en la entrega de los Premios Gardel. En ambos casos, las palabras cayeron como balde de agua fría entre los seguidores de Gilda y motivó varios ataques en las redes sociales.

 

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