El Papu Gómez recibió una sanción de dos años por un resultado adverso en un control de doping que se le realizó en noviembre del 2022. La información se había mantenido en secreto hasta este viernes, cuando el medio español Relevo comunicó la noticia junto con varios detalles del caso.
Si bien la Federación Española y el Sevilla FC no han oficializado aún la sanción, la publicación explica que el control fue realizado de manera sorpresiva, cuando el Papu aún jugaba para el Sevilla. Frente al resultado adverso, él alegó que días antes, había tomado sin autorización de los médicos del plantel, un jarabe para la tos que era de sus hijos.
La situación fue investigada y todo se mantuvo en reserva, incluso el argentino jugó en el Mundial de Qatar. Tiempo después, su pase del Sevilla quedó abierto y luego fue fichado por el Monza sin que nadie supiera de la falta. Esta penalización supone de algún modo el retiro forzado del jugador del fútbol profesional que, hoy por hoy, tiene 35 años.
¿La Scalonetta le hizo la cruz?
Conocida la noticia del dopping, se empezó a especular con la posibilidad de que sus compañeros de la Selección se hayan enojado con él por haber ocultado su falta. Los que saben de fútbol creen que él podría haberlo blanqueado poco antes de la gran final, lo que generó un gran descontento en el grupo.
El principal reclamo habría sido que 'la jugó por atrás', algo que fue interpretado como una 'falta de códigos'. De ahi que le hayan retirado el saludo y el Papu tomara la decisión de desconectarse de todos los eventos grupales.
Pero la noticia sembró una nueva duda sobre el Papu y el distanciamiento que tuvo del resto de sus compañeros de la Selección Argentina. Después del mundial, el jugador no volvió a reunirse con los otros miembros de la Scaloneta, algo que desató una catarata de rumores.