En el mes de agosto el Banco Central de la República Argentina (BCRA) dispuso una devaluación del dólar mayorista oficial hasta los $350 y aumentó las tasas de interés del plazo fijo: la tasa nominal anual (TNA) pasó de 97% al 118%. Pero, ¿es mejor invertir en un plazo fijo o en la compra de dólar blue a la hora de hacerle frente a la inflación?
Ante la inflación que se registra mes a mes en Argentina, muchos buscan generar rentabilidad con el valor de los ahorros. A raíz de las últimas medidas económicas, los más beneficiados fueron aquellos que apostaron a la compra de la moneda extranjera, frente a aquellos que se inclinaron por los plazos fijos.
El ahorrista que apostó al plazo fijo en el último mes, accedió el primer día agosto una tasa del 97% anual, por lo que este 1° de septiembre estará obteniendo un retorno total de $108.083 si es que colocó $100 mil ($8.083 de ganancia). Por lo tanto, en el transcurso del mes logró un incremento nominal de su capital de 8,03%.
Si bien es necesario esperar a que el Indec publique la medición oficial, mediciones privadas estimaron que el Índice de Precios al Consumidor (IPC) avanzó más de un 10% en agosto. Si ese valor se confirma, entonces los ahorristas que apostaron al plazo fijo habrán perdido por cerca de dos puntos.
Con respecto a los ahorristas que apostaron por la compra del dólar, en todos los casos superaron a los plazos fijos. Si se considera al dólar oficial (a una cotización de USD 506,05 con impuestos), los inversores obtuvieron una mejora nominal del 26,8%. Es decir que quienes compraron dólar oficial lograron compensar el avance de la inflación general en agosto.
Fue incluso mayor el margen de ganancias para los ahorristas que optaron por el dólar libre. Con $100.000 a inicio de mes, se podían comprar USD 178,5 a una cotización de $560. El 31 de agosto, esos dólares alcanzaron un valor equivalente a $132.090, teniendo en cuenta el precio al que pagaron el dólar en los sitios de venta informal ($740). En el transcurso del mes quienes compraron dólar libre obtuvieron una ganancia nominal del 32,09%, superando al dólar oficial y el interés de los plazos fijos.