Semanas atrás, estalló un verdadero escándalo dentro de la Corona Real de España. Letizia fue acusada de haberle sido infiel a Felipe VI con Jaime del Burgo y aún se siguen dando a conocer detalles de las consecuencias que esto tuvo dentro de la familia real.
Las impactantes declaraciones de Jaime del Burgo, han revivido la crisis que atravesaron los reyes en 2013, la cual estuvo a punto de llevar a Felipe VI y Letizia al divorcio. Según dicen, ella nunca estuvo enamorada de el rey sino que buscaba únicamente poder.
Durante el escándalo ocurrido hace una década, el rey había ofrecido importantes sumas de dinero y propiedades en un intento por salvar su matrimonio, pero, de acuerdo a los reportes El Nacional Cat, Letizia pidió más ya que buscaba tener aún más poder.
Las condiciones para que Felipe VI y Letizia permanezcan juntos
Jaime del Burgo reveló recientemente que Letizia le habría confesado no haber estado enamorada nunca del rey sino que su ambición era convertirse en la mujer más importante del país. A pesar de la propuesta de divorcio y el acuerdo económico, ella decidió seguir siendo reina.
Fue así como la pareja real decidió seguir adelante, aparentando normalidad ante el público mientras gestionaban su situación en la intimidad. Consciente del impacto negativo que un divorcio tendría en la imagen de la corona, Letizia optó por pagar el precio necesario para continuar siendo reina.