Son muchos los argentinos que tuvieron la oportunidad de recorrer el mundo y que al retornar aseguran que Argentina no tiene nada que envidiarle a las ciudades más populares de Europa. En esta oportunidad, se mencionó que existe una ciudad bonaerense que está a la misma altura que París en cuanto a su belleza.
Si bien no cuenta con un monumento a la altura de la Torre Eiffel, la ciudad de La Plata es una de las más bellas de la Provincia de Buenos Aires. Es por eso que muchas personas que lograron conocer ambas aseguran que la Ciudad de las Diagonales no tiene nada que envidiarle a una de las más apreciadas de Europa.
Es que esta ciudad bonaerense cuenta con una belleza que está a la altura de París, se debe a que cuenta con un encanto particular debido a la arquitectura adoptada por las ideas de Art Nouveau. En este contexto, se conoce a la ciudad de La Plata como el distrito más parecido a la capital de Francia.
Lo primero que hay que destacar de La Plata es que cuenta con un diseño ideal, ya que forma un “cuadrado perfecto”, que es el que le da la su impronta, junto a las diagonales que tanto la caracteriza. Esto fue ideado por Dardo Rocha, quien fundó la ciudad 19 de noviembre de 1882.
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Si bien no tiene su Torre Eiffel, cuenta con un edificio muy emblemático, como lo es la Catedral de la Inmaculada Concepción de La Plata, la cual es reconocida por ser una de las más importantes de América y también de las más grandes en todo el mundo. La misma se encuentra ubicada junto a la plaza Moreno en el medio de la ciudad.
Sin embargo, lo que más conecta a esta ciudad bonaerense de París es el hecho de que esté inspirado su costado arquitectónico en Art Nouveau, el cual es reconocido por ser un movimiento “neoclasicista y romántico”. Se debe a que este pregunta el arte novedoso acompañado por diseños creativos y originales que se caracterizan por ser asimétricos.
En este contexto, la fiel representación de esto es El Palacio Gibert, ubicado en Diagonal 80, número 723, y también en El Palacio Achinelly, el cual tiene origen en el año 1911. Estas son consideradas joyas de la época que mantienen la misma impronta que la ciudad francesa.