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Cómo eliminar el moho de los burletes de la heladera de forma correcta

Mantelos limpios garantiza un mejor sellado, ayudando a mantener la temperatura ideal y reduciendo el consumo energético.

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Mantener la heladera en óptimas condiciones no solo es cuestión de estética, sino también de eficiencia y durabilidad. Una de las partes más importantes, y a menudo olvidadas, son los burletes, esas gomas que se encuentran en las puertas del refrigerador y que aseguran el cierre hermético.

Con el tiempo, los burletes acumulan suciedad, restos de alimentos y moho, lo que puede afectar el sellado de la heladera, provocar fugas de aire frío y aumentar el consumo energético. Por eso, es fundamental realizar una limpieza regular y adecuada para evitar estos inconvenientes.

El primer paso para limpiar los burletes correctamente es preparar una solución de limpieza suave, evitando productos abrasivos que puedan dañar la goma. La mezcla ideal es una solución de agua tibia con unas gotas de jabón neutro o vinagre blanco.

Humedecé un paño suave en esta mezcla y pasalo por toda la superficie del burlete, asegurándote de llegar a las zonas más difíciles, como los pliegues y las esquinas. Si hay manchas persistentes o moho, utilizá un cepillo de dientes viejo para frotar suavemente y eliminar los residuos sin dañar el material.

Una vez que hayas limpiado toda la superficie, es crucial secar bien los burletes con un paño limpio y seco. La humedad atrapada en estas zonas puede favorecer el desarrollo de moho y bacterias, reduciendo la vida útil de las gomas.

Realizar esta limpieza cada tres meses es más que suficiente para mantener los burletes en buen estado. No solo evitarás la acumulación de suciedad y moho, sino que también contribuirás a que la heladera funcione de manera más eficiente, evitando que se escape el frío y se generen picos de consumo eléctrico.