Tomala vos, dámela a mí... nunca mejor dicho. La gimnasta rumana Ana Barbosu recuperó la medalla de bronce en los Juegos Olímpicos de París por consideración del fallo del Tribunal de Arbitraje Deportivo (TAS) que anuló la revisión a favor de la estadounidense Jordan Chiles. Revuelo total en Francia.
Si algo le faltaba al cierre de los JJOO era otra controversia y la tuvo. La cosa es así: Barbosu había asegurado el tercer lugar en la final de suelo con una puntuación de 13,700, debajo de la brasileña Rebeca Andrade (14,166) y la estadounidense Simone Biles (14,133).
Chiles apeló al TAS. Originalmente había obtenido 13,666, revisaron su nota a 13,766, y eso provocó que la rumana fuera desplazada del podio.
Pero todo no iba a quedar ahí, ya que el equipo rumano presentó un recurso ante el TAS: aseguró que el reclamo de Chiles fue presentado fuera del plazo permitido por la Federación Internacional de Gimnasia (FIG).
De esa manera, el tribunal reconsideró su fallo y le dio la razón a Barbosu, quien pudo recuperar su medalla de bronce. En el caso de Chiles, la volvió a dejar en el quinto lugar de la categoría.
El ida y vuelta fue traumático para ambas gimnastas, pero solo una se quedó con el podio y el bronce: Rusia ganó la batalla olímpica.