La semana pasada el Instituto Estatal de Ambiente (INEA) de Brasil alertó por la presencia de enterococos, una bacteria que puede causar enfermedades gastrointestinales, respiratorias y urinarias. También se detectó la bacteria en Florianópolis, Buzios y Camboriú.
La exposición a la bacteria Escherichia coli en aguas contaminadas puede causar infecciones intestinales y sus síntomas incluyen diarrea, dolor abdominal, náuseas, vómitos y fiebre. A raíz de esta situación, Brasil confeccionó un mapa con las playas aptas.
Dicho sistema permite conocer cuál es el estado de "balneabilidad" de las playas, es decir, si son seguras para bañarse. La herramienta permite evaluar la calidad del agua en playas y así evitar los lugares en los que los niveles de la bacteria sean altos.
El sistema fue implementado en varias regiones y analiza periódicamente los niveles del patógeno para determinar si el agua es apta para actividades recreativas. Los informes clasifican los puntos de monitoreo como “aptos” o “no aptos” para bañarse.
Un punto es considerado apto si más del 80% de las muestras de las últimas cinco semanas presentan niveles aceptables de contaminación. Por otro lado, se advierte a los usuarios evitar playas después de lluvias intensas o cerca de desagües pluviales, donde el agua puede estar contaminada.
Las playas de Río de Janeiro más críticas:
- Las playas de la Isla de Paquetá
- Pelônias
- Bandeira
- Pitangueiras
- Engenhoca
- Bica
- Jardim Guanabara
- Sao Bento
- Galeao
- Ramos
- Glória
- Flamengo
- Botafogo
- Urca
- Arpoador
- Ipanema
- Leblon
- Sao Conrado
- Portal de Sernambetiba
- Barra de Guaratiba
- Cardo
- Recôncavo
Las playas de Buzios más críticas:
- Canto
- Armação
- Ossos
- Azeda
- João Fernandes
- Ferradura
- Tartaruga