La investigación por el intento de robo en la casa de Valeria Mazza y Alejandro Gravier en San Isidro sumó un giro clave en las últimas horas: la Justicia identificó a los jóvenes que ingresaron a la propiedad mientras los hijos de la modelo estaba en el interior. El caso había generado enorme preocupación porque el hecho ocurrió a plena luz del día y en una zona residencial donde la familia vive desde hace años.
Según fuentes judiciales, ya fueron identificados cinco sospechosos, todos adolescentes y jóvenes de entre 17 y 19 años, que quedaron señalados gracias al análisis de cámaras municipales, privadas y de seguridad del Barrio Parque Aguirre. En paralelo, la familia volvió a destacar la reacción de su hija, cuyos gritos frustraron el robo y obligaron a los intrusos a huir sin llevarse objetos de valor. "No se llevaron nada, mi hija está bien", había expresado Gravier en diálogo con la prensa, llevando calma luego del susto.
El avance de la causa se dio después de los allanamientos ordenados por la Fiscalía de Martínez, donde se secuestraron prendas y elementos que coincidirían con los que se ve en los videos registrados durante la fuga. En esas imágenes, publicadas por Fede Flowers en sus redes, se observa a los jóvenes correr por las calles aledañas después de abandonar el lugar.
"Mi hermana les gritó, cerramos con llave y llamamos a la policía", relató Benicio Gravier, quien estaba en la casa junto a Taína y algunos empleados. Su testimonio fue central para reconstruir cómo descubrieron a los intrusos dentro de la propiedad. La secuencia quedó registrada en varias cámaras, que permitieron rastrear el recorrido de los ladrones desde su llegada hasta el escape.
Mientras la Justicia avanza con las identificaciones y se espera la decisión sobre eventuales detenciones, desde el entorno de Mazza insisten en que lo importante es que la familia está bien y que la rápida reacción de los chicos evitó una situación más grave.