Se cumplen 12 años de la muerte de Ricardo Fort y a pesar del tiempo el mediático chocolatero sigue más vigente que nunca. Entre los conflictos familiares, el recuerdo de sus ex parejas y el nuevo documental sobre su vida, Ricardo, quien supo ganarse el cariño de la gente, no puede descansar en paz. A más de una década de su trágico final, Fort volvió a estar en el centro de la polémica con el estreno de "Ricardo Fort: la estrella que se apagó".
La aparición de Ricardo Fort en los medios fue explosiva. Su desembarco en la televisión irrumpió como un fenómeno inolvidable y, en cuestión de semanas, su nombre se convirtió en una marca registrada. Su estilo teatral, sus frases virales, los autos de lujo, sus shows y su forma de vivir sin medias tintas lo transformaron en un personaje único.
Ricardo era excentrismo, carisma y show, y eso lo convirtió en una figura codiciada por todos los programas Fort era el rating asegurado. Sin embargo, la sobreexposición y ciertas tensiones mediáticas hicieron que su presencia se apagara con el tiempo… hasta su muerte. Paradójicamente, fue después de su partida cuando su figura alcanzó un nuevo estatus: el de mito popular.
Ricardo era el hijo menor de Carlos Augusto Fort y Marta Campa, herederos del imperio chocolatero FelFort, una empresa histórica en Argentina. Aunque estaba destinado a continuar el legado empresarial, Ricardo quería otra vida. Su sueño era ser artista: cantar, actuar, producir, brillar en escenarios. Y contra todas las expectativas familiares, se alejó del negocio para construir su camino en el mundo del espectáculo.
La historia de los Fort, marcada por silencios y conflictos internos, siempre fue un foco de interés. Y aunque Ricardo dejaba ver poco de esa intimidad, sus decisiones, rebeldías y excesos revelaban una tensión constante entre el apellido y sus aspiraciones artísticas.
Autos de alta gama, viajes, departamentos, escoltas, maquilladores, galanes… La vida de Ricardo estaba llena de excesos y lujos que lo distinguían de cualquier mediático. Pero detrás de ese brillo también se escondían momentos oscuros: dolores físicos por múltiples cirugías, inseguridades personales y vínculos afectivos que marcaron su vida amorosa. Sus ex parejas, sus amigos y su círculo más íntimo continúan recordándolo como alguien pasional, generoso y lleno de contradicciones.
El 25 de noviembre de 2013, Ricardo murió a los 45 años por un paro cardíaco asociado a una hemorragia digestiva masiva. Su muerte sorprendió al mundo del espectáculo y dejó un vacío inmediato. Ese día nació el mito: el artista incomprendido, el millonario rebelde, el creador de su propio personaje.
En el marco del nuevo aniversario de su muerte, Resumido lanzó un documental narrado por Rolando Barbano, que analiza su vida desde sus inicios como mediático hasta su trágico final. El material profundiza en temas como: su relación con su familia, los motivos detrás de sus múltiples cirugías, sus romances, su enfrentamiento con la prensa, la construcción del personaje del “Comandante” y las circunstancias médicas que derivaron en su muerte.
En 2013, Marta y Felipe Fort, los hijos de Ricardo, lanzaron la serie "El Comandante" que narró la historia de su padre con material nunca antes visto. Ahora, los jóvenes dieron su testimonio para el documental de Barbano que promete convertirse en el lanzamiento más visto.