QUÉ PASÓ

Caso Fernando Báez Sosa: Benicelli y Lucas Pertossi se diferenciaron de los otros rugbiers y estalló la interna en la cárcel

La paz aparente entre los ocho rugbiers condenados por el asesinato de Fernando Báez Sosa se quebró puertas adentro del penal

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La unión aparente entre los ocho rugbiers condenados por el asesinato de Fernando Báez Sosa, que incluso los llevó durante el juicio a la controversial decisión de ser defendidos por el mismo abogado pese a haber tenido grados de participación distinta, se quebró puertas adentro de la cárcel. Según reveló el periodista Martín Candalaft en el streaming Bondi, una fuerte interna estalló a partir de un motivo inesperado: el documental de Netflix sobre el caso, producido hace un año, que buscó obtener la participación de todos los implicados.

La productora detrás del proyecto se puso en contacto con la familia Báez Sosa, los abogados y también con los ocho condenados. “Los ocho estaban de acuerdo con hacer el documental”, explicó Candalaft. Incluso trascendió que algunos habrían recibido ofertas económicas para participar. La mayoría —según el periodista— rechazó ese dinero. Pero no todos.

Dos rugbiers que se rebelaron

A diferencia del resto, Matías Benicelli y Lucas Pertossi no sólo rechazaron aparecer en el documental: realizaron presentaciones judiciales para intentar frenarlo por completo y evitar que sus nombres fueran mencionados. “Hicieron presentaciones en la Justicia para suspender la presentación del documental y para que, en caso de que salga, no se los pueda nombrar”, detalló Candalaft.

La jueza rechazó el pedido: ni el estreno podía suspenderse ni ellos podían cambiar el contenido. Esa respuesta oficial encendió la mecha dentro del penal.

La discusión entre los ocho

Las diferencias respecto al documental no fueron menores. Según Candalaft, entre los rugbiers se formaron dos posturas enfrentadas:

Por un lado, quienes creían que el documental era una oportunidad para expresar su versión y mostrarse ante la sociedad. “Tenemos que hacerlo porque es nuestra oportunidad de decir lo que queremos y mostrar nuestra visión de los hechos”, habría sido el razonamiento de este grupo.

Del otro, quienes se opusieron rotundamente y buscaron silenciar la producción para evitar que el caso volviera a tener impacto mediático.

“Algunos decían: si hacemos el documental, esto vuelve a poner todo en los medios. Y del otro lado estaban los que decían que sí había que hacerlo porque era su oportunidad”, contó el periodista.

El quiebre dentro del grupo

Cuando Benicelli y Lucas Pertossi formalizaron su pedido judicial, el resto reaccionó con enojo. La interna se profundizó y, según la información del streaming, el vínculo entre ellos quedó “bastante tirante”.

“Por eso ahora la relación está muy tirante entre estas dos personas que mencionamos y el resto del grupo”, afirmó Candalaft.

El caso Báez Sosa volvió así a tensar la convivencia de los rugbiers dentro del penal, donde los ocho comparten pabellón. Las diferencias sobre cómo mostrarse ante la opinión pública y qué rol tomar frente a un documental que revive el crimen expusieron una disputa que hasta ahora permanecía oculta.

Recordemos que tras el juicio en febrero de 2023, la Justicia condenó a Máximo Thomsen, Enzo Comelli, Ciro y Luciano Pertossi, Matías Benicelli a prisión perpetua por el homicidio agravado por la premeditación. Mientras que Lucas Pertossi, Blas Cinalli y Ayrton Viollaz recibieron 15 años de cárcel al ser considerados partícipes secundarios en el crimen del joven. Hoy los ocho jóvenes se encuentran detenidos en el penal de máxima seguridad de Melchor Romero, en La Plata. 

Un conflicto interno que recién ahora sale a la luz y deja en evidencia que la unidad del grupo condenado a prisión perpetua no es tan sólida como parecía.