Luego de su salida de la casa de Gran Hermano, Petrona Jerez confirmó que no tiene intenciones de regresar en el repechaje.
La tucumana de 53 años, quien se ganó el cariño del público y de sus compañeros, reveló que sintió que ya cumplió su sueño y que el encierro le generó angustia y ansiedad, razones por las cuales decidió dar un paso al costado en el reality.
Desde su ingreso, Petro fue vista como una figura maternal dentro de la casa, especialmente con los participantes más jóvenes, con quienes formó un vínculo cercano.
Sin embargo, con el paso de los días, la nostalgia y el deseo de reencontrarse con su familia comenzaron a pesar más. “Le pedí a la gente que no me votara porque ya no estaba bien de salud ahí adentro”, confesó en una entrevista tras su eliminación.
Su decisión de no volver a jugar fue clara. “Lo pensé, pero no. Ya fue suficiente. Con esto concluí mi sueño”, expresó, dejando en claro que su paso por el reality fue una experiencia única, pero que no la repetiría.
Además, destacó que, aunque no se sintió parte de ningún grupo en particular, siempre recibió el cariño de sus compañeros y del público.Ahora, fuera de la casa, su prioridad es reencontrarse con su familia en Tucumán y analizar nuevas oportunidades.
Petrona, quien trabajó como empleada pública durante 16 años, dejó la puerta abierta a la posibilidad de seguir en los medios. “Si es para el bien, bienvenido sea”, comentó sobre un posible futuro en televisión.
Con respecto a la competencia, reveló su pálpito para la final y señaló a Lourdes o Luciana como posibles ganadoras, aunque también expresó su deseo de que Brian llegue lejos.