Miles de argentinos siguen muy atentos lo que pasa en el Parlamento italiano, y no es para menos: el trámite para obtener la ciudadanía italiana, un paso clave para quienes sueñan con vivir o trabajar en Europa, acaba de volverse mucho más complicado.
Ayer, el Senado italiano aprobó con 81 votos a favor y 37 en contra el llamado Decreto Tajani N.º 36/2025, impulsado por el gobierno de Giorgia Meloni. Este decreto, que ya está vigente desde el 28 de marzo, solo espera que la Cámara de Diputados le dé el marco legal definitivo, algo que se da por hecho porque el oficialismo tiene mayoría.
Pero más allá de lo que suceda en los próximos días, las nuevas reglas ya están en marcha. ¿Qué cambió? Hasta ahora, muchos argentinos podían reclamar la ciudadanía italiana por el principio de “ius sanguinis” (derecho de sangre), sin importar cuántas generaciones los separaran de su antepasado italiano.
Con el nuevo decreto, eso cambió. Desde ahora, solo los hijos y nietos de italianos nacidos en Italia podrán obtener la ciudadanía automáticamente. Los bisnietos y descendientes más lejanos deberán cumplir requisitos extra, como exámenes de idioma italiano y pruebas de integración.
La buena noticia es que quienes ya iniciaron el trámite o tienen turno asignado antes del 27 de marzo de 2025 no se verán afectados. Pero para el resto, el camino será más difícil.
Solo en 2024, más de 24.000 argentinos recibieron la ciudadanía italiana, una cifra que explica por qué el gobierno italiano decidió endurecer los requisitos para ordenar un sistema que, según ellos, estaba saturado.
En nuestro país, la noticia generó incertidumbre: muchas familias que soñaban con obtener la doble nacionalidad ahora enfrentan un panorama con más obstáculos y menos certezas.