El jazz argentino está de luto con la muerte del trompetista Robert “Fats” Fernández, una de las figuras más respetadas e influyentes de ese estilo. El músico falleció a los 88 años rodeado de la memoria de una carrera única que atravesó generaciones y fronteras. La noticia fue confirmada por sus allegados. Alejandro Fantino lo despidió en sus redes.
Fernández nació el 7 de junio de 1937 en el barrio de La Boca, en Buenos Aires, donde su vida quedó irremediablemente ligada a la música desde muy joven. Empezó a tocar la trompeta cuando tenía apenas seis años, primero en bandas escolares y muy pronto como músico profesional, ganándose la vida con su instrumento desde los 14 años. Su trayectoria de casi cinco décadas lo llevó a integrar grupos emblemáticos como The Georgian’s Jazz Band y a trabajar junto a artistas de primera línea del jazz mundial, como Ray Charles, Dizzy Gillespie, Chick Corea, Paquito D’Rivera, Arturo Sandoval y los hermanos Wynton y Branford Marsalis, entre otros.
La carrera de Fats Fernández se destacó no solo por la calidad técnica de su interpretación, sino por la calidez y el lirismo de su sonido, que lo hicieron reverenciado tanto por colegas como por audiencias de diversas generaciones. Ese estilo tan particular le valió apodos entre sus pares: Dizzy Gillespie lo bautizó “Golden Sound” y Freddie Hubbard lo llamó “Mr. Chops”, mientras que Astor Piazzolla lo definió como “el Troilo de la trompeta”, reflejo de su identidad porteña y su fraseo influido por el tango y el jazz.
Alejandro Fantino sorprendió al despedirlo en redes. "Adiós maestr0, gracias por su arte. Ojalá el cielo los junte con los de su estirpe".
Además de su carrera en escenarios y estudios, Fernández grabó varios álbumes solistas desde finales de los años ochenta —como Un trompetista de Buenos Aires y Cuore— y fue reconocido con premios relevantes como el Konex de Platino en 1995 y el premio ACE al Mejor Disco de Jazz.
Despedir a un talentoso
Fats también fue un docente comprometido, celebrando la aparición de nuevos talentos y sosteniendo que “si la música no se toca con el corazón, no es música, son notas”, un principio que permeó su forma de entender y transmitir el jazz. Su vida deja una huella. Miguel Ángel Tallatira, colaborador de El Indio Solari se expresó en redes “Acaba de irse al cielo de los grandes mi querido maestro Roberto Fats Fernández. por siempre estarás en mi corazón y en cada nota. gracias, maestro!”. Alejandro Fantino sorprendió al despedirlo en redes. "Adiós maestr0, gracias por su arte. Ojalá el cielo los junte con los de su estirpe".