En Argentina nació pero España la hizo millonaria. Este podría ser un resumen simple para empezar a explicar quién es Rosa Rodriguez, la mujer que se acaba de transformar en una estrella dentro de Europa luego de ganar más de 2.700.000 euros en la versión española de Pasapalabra.
Rosa es profesora universitaria y decidió participar de la competencia que tanto la atrapaba en televisión. Lo que jamás imaginó era que gracias a su inteligencia, lograría convertirse en una mujer récord. Participó de 307 programas consecutivos en los que se enfrentó a Manu Pascual, un talentoso joven madrileño que tenía experiencia en ese ciclo. Al final, con una pregunta de fútbol, logró vencerlo y alzarse con el pozo de 2.716.000 euros.
La historia de Rosa comenzó en Quilmes, partido de la Provincia de Buenos Aires. Sin embargo, cuando cumplió 7 años, su familia decidió instalarse en Galicia en busca de un mejor futuro para todos. "Lo sacrificaron todo y trabajaron mucho en su pizzería para progresar", aseguró la mujer en su presentación.
Su vida transcurrió sin sobresaltos, terminó la escuela y se formó en Filología Inglesa (ciencia que estudia las culturas tal como se manifiestan en su lengua y en su literatura) y luego hizo máster en lingüística, educación y neurociencia aplicada a la enseñanza. Hoy por hoy trabaja como profesora universitaria de castellano y según contó, "tiene gran facilidad para retener datos insólitos".
Roberto Leal, el conductor de "Pasapalabra España" la definió como "una mujer de récords" y reconoció que el mano a mano que Rosa libró contra Manu durante meses fue de "un altísimo nivel".
La vida después del triunfo
Durante la pandemia, Rosa y su mamá Irma se convirtieron en fanáticas del programa. La hija le hizo caso y hoy a la distancia, se lo agradece con creces. La competencia se extendió por más de un año y medio, tiempo en el que Rosa fue superando múltiples desafíos.
El público siguió atento cada semana este duelo y finalmente, se emocionó al conocer a la verdadera campeona. Lejos de los festejos grandilocuentes al consagrarse ganadora, Rosa llamó a su mamá por teléfono y le preguntó si "tenía pizza para celebrar".
"Ha sido largo pero un proceso bonito del cual he disfrutado mucho. Ha sido un antes y un después en mi vida. Hay que soñar y tomar riesgos, no todo se cumple pero vale la pena", cerró emocionada.