La defensa en bloque de los rurgbiers condenados por el brutal crimen de Fernando Báez Sosa este domingo volvió a tener una fisura, Esta vez el que se cortó solo para dar una entrevista fue Lucas Pertossi quien ante el periodista que lo entrevistó por América. Mauro Szeta, dejó una declaración que seguro provocará indignación: “Para mí no es un asesinato. Fue una tragedia que terminó mal”. Para la justicia fue un crimen planificado,
A lo largo del mano a mano, el joven condenado a 15 años evitó en todo momento incriminar a sus compañeros, incluso a quienes recibieron prisión perpetua. Tampoco hubo reproches hacia Máximo Thomsen ni hacia sus primos Ciro Pertossi y Luciano Pertossi, a quienes la Justicia consideró responsables directos del ataque. Aunque dijo: "La estrategia fue todos juntos en bloque y no todos hicimos lo mismo ni tuvimos la misma participación"
Consultado por lo ocurrido tras la golpiza, Pertossi aseguró que el grupo actuó como si nada hubiese pasado. “No hablamos de nada en particular, solo de chicas”, insistió, incluso cuando el periodista le marcó que resultaba difícil de creer teniendo en cuenta la gravedad de lo sucedido.
Según su relato, tras la pelea decidieron ir a comer a un local de comidas rápidas por iniciativa suya. “Era algo habitual para mí”, explicó. También contó que se cambió de ropa porque estaba transpirado, aunque negó cualquier otra intención detrás de esa decisión.
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Su versión de la noche del crimen
Pertossi relató que todo comenzó con una salida habitual junto a su grupo de amigos, luego de haber cenado y hecho una previa. Dentro del boliche, describió una situación confusa con el personal de seguridad.
“Hay un altercado delante mío, no se veía bien qué pasaba. Querían sacar a Matías Benicelli. Uno de los chicos preguntó por qué, si no había hecho nada. Ahí un patovica dijo que saquen a Máximo Thomsen”, recordó. Incluso aseguró haber escuchado: “A este sácalo por la cocina, vamos a darle”.
Según su relato, decidió grabar con su celular “por si pasaba algo grave”, ya que temía que golpearan a sus amigos. “Veo que a Thomsen lo tiran al piso. Todo fue muy rápido”, sostuvo.
Ya en la calle, la situación volvió a escalar. “Veo que se está por armar una pelea, había gritos. Empiezo a grabar, pero cuando reconozco a mi primo, Ciro, guardo el teléfono”, contó.
En ese contexto, describió una intervención puntual: “Atrás de un auto tenían a Blas. Un chico lo agarraba de los pies para tirarlo. Me acerqué y le dije ‘soltalo’. Le pegué una o dos patadas, no para lastimarlo, sino para que lo suelte”.
Sin embargo, insistió en que nunca vio el ataque a Báez Sosa: “Nunca vi a Thomsen ni a Fernando. Escuchaba gritos, mucho quilombo. Fue un segundo que pasó todo. No me di cuenta de la situación como para decir ‘paren’. No lo pensé en el momento”.
El después: mensajes, dudas y la hamburguesería
Tras la pelea, Pertossi aseguró que intentó reencontrarse con sus amigos y que en ese momento no dimensionó la gravedad de lo ocurrido. “Un chico me dijo que había una pelea donde golpearon a otro chico”, indicó.
Sobre el mensaje que envió esa madrugada —el polémico “caducó”—, reconoció: “No me acordaba, no podía creer por qué me referí de esa manera. Estaba en shock y no tomé dimensión de mis palabras”.
Al reencontrarse con el grupo, afirmó que nadie habló de un hecho grave. “Nos peleamos, pero no pasó nada más”, dijo que le respondieron. “Los noté tranquilos, ninguno me generó desconfianza. Les creí”, agregó.
En línea con esto, también negó que en la hamburguesería hayan hablado de lo sucedido: “Hablamos de la noche, de chicas. No se habló de la pelea”. Incluso remarcó que no vio a nadie alterado ni con rastros de violencia: “¿No viste a ninguno ni manchado con sangre, ni sobreexcitado? No”.
La costumbre pendenciera del grupo
En otro tramo de la entrevista, reconoció que el grupo había estado involucrado en otras peleas, aunque relativizó esa conducta. “No sé si era habitual, pero sí hubo algunas”, admitió. En su caso, aseguró que no participaba directamente: “Yo grababa. Me decían ‘croniquita’ porque me gustaba filmar y subir todo a las redes”.
Sobre ese punto, hizo una autocrítica: “No disfrutaba, pero tampoco tomaba dimensión de que estaba mal”.
Finalmente, recordó el momento en el que fue detenido junto al resto del grupo. “Cuando me dijeron ‘ustedes mataron a un pibe’, se me cayó el mundo entero”, afirmó.
También aseguró que" me doy cuenta, hace un tiempo me di cuenta que fui mal, me siento muy mal defendido". Y remató:: "Lo que hablé yo en el juicio fue guionado".