Mientras la Justicia vuelve a poner el caso bajo la lupa, la familia Maradona sigue procesando el dolor de adentro hacia afuera. El pasado 30 de abril, en el restaurante El Corralón y en el marco de su cumpleaños, el Chino Maradona —sobrino de Diego, hijo de Rita "Kity", una de las hermanas del Diez— habló sin filtros sobre el juicio por la muerte de Diego Maradona, la salud de su madre y la guerra por la marca que sigue desuniendo a la familia.
"Mi vieja declaró el martes y la pasó mal"
El clima festivo del cumpleaños no pudo disimular la tensión que atraviesa a la familia. El Chino fue directo desde el arranque: su madre, Kity, tuvo que declarar en el juicio y el esfuerzo le pasó factura. "El viernes estuvo descompuesta, se hablaba de un pre-infarto. Nos pegamos un susto bárbaro, pero por suerte no fue nada", contó.
Él, en cambio, dice vivirlo diferente. No con menos dolor, sino con otra perspectiva: "Ojalá que haya un juicio justo, que condenen a los responsables, pero soy del pensamiento de que nada me va a devolver a mi tío."
La estrategia de la defensa que le genera bronca
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Sobre el rumbo que está tomando el juicio tras el apartamiento de la jueza, el Chino fue contundente. Para él, el cambio de escenario judicial le vino bien a los acusados: "Siento que ahora están tratando de echarle la culpa a la familia, y la verdad que eso no está bueno."
Su argumento es claro: la responsabilidad es de los profesionales, no de los familiares. "Como profesional tendrías que hacerte cargo de que una persona se te murió. Seguramente que la familia tenemos parte de culpa, pero para eso están los profesionales. Me parece que ahí se equivocan."
Los audios de Luque: "Una locura, me da mucha vergüenza"
Uno de los momentos más duros de la charla llegó cuando le preguntaron por los audios del médico Leopoldo Luque hablando de manera irrespetuosa sobre Diego y su familia. El Chino no tuvo medias tintas: "Me parece una falta de respeto total de un profesional. Vos como profesional tenés que dar el ejemplo, tenés que respetar a tus pacientes y a la familia de tus pacientes."
Y remató: "Escucho los audios y me parece una locura. Me da mucha vergüenza."
"Ojalá que haya un juicio justo, que condenen a los responsables, pero soy del pensamiento de que nada me va a devolver a mi tío."
La grieta con Dalma y Gianinna
La pregunta sobre si hubo contacto con las hijas de Diego durante el juicio dejó en evidencia que la fractura familiar sigue intacta. "Lamentablemente no. Hubiese estado bueno que al menos en este caso estemos un poquito más unidos, pero no se dio."
Sin embargo, el Chino fue cuidadoso con sus palabras y dejó en claro dónde está parado: "Son mi familia, son mis primas y las voy a defender a muerte cuando las acusan injustamente de algo." La distinción que traza es precisa: una cosa es la pelea interna, otra muy distinta es que la defensa de los médicos las use como escudo.
La marca Maradona: pelea sin fin
Sobre la disputa por la marca que lleva el apellido más famoso del fútbol mundial, el Chino fue escueto pero revelador. Hay una última instancia judicial pendiente que definirá a quién pertenece. Él dice estar tranquilo, aunque no oculta el costo humano de todo esto: "Lo único que hizo fue desunir aún más a la familia."
La imagen que dejó es elocuente: lo único que lograron hacer en conjunto fue un restaurante en Belgrano. Todo lo demás es disputa. "Hubiese estado bueno que se pongan a trabajar en conjunto y disfruten lo que mi tío les dejó."
Cerca del cierre, una de las frases más reveladoras de la noche. Cuando le preguntaron qué hubiera deseado Diego al ver a su familia así, el Chino respondió con una honestidad que duele: "Él creo que era consciente de que en la familia, una vez que él no esté, iba a pasar esto. Yo creo que él lo sabía, lo intuía."
Una confesión que dice mucho sobre la historia de esta familia y sobre el hombre que la mantuvo unida mientras vivió.