Sergio Massa:

DOS HORAS DE CHARLA CON SERGIO MASSA

Sergio Massa: "La Argentina de hoy no soporta otro ajuste"

Sergio Massa: "La Argentina de hoy no soporta otro ajuste"

El líder del FR se diferencia de la agenda de Mauricio Macri: “Yo creo en la jubilación pública, en una aerolínea estatal y en una YPF estatal. Yo sí creo en el rol del estado”, asegura y jura que en caso de llegar a la presidencia no habrá ajuste, que levantará el cepo en 100 días y que resolverá la flagrante inseguridad.

Cuando faltan menos de diez meses para que los argentinos concurramos a las urnas para elegir al hombre –en este caso, todo hace pensar que será un hombre- que sucederá a Cristina Fernández de Kirchner al mando del país, Sergio Tomás Massa (42) parece más tranquilo que en otras entrevistas. Cuando esta charla se concretó, faltaban pocas horas para que Francisco de Narváez visitara el centro de control Tigre y anunciará su ingreso al Frente Renovador, donde hoy es uno de los seis precandidatos a gobernador. “Que florezcan mil flores”, dirá entre risas Massa parafraseando la frase de Mao Tse Tung, para explicar la abundancia de candidatos bonaerenses. Massa sabe sin embargo que otros distritos –la Capital, por ejemplo- no la tienen nada fácil. Y que convertir en una causa nacional con chances de éxito a ese sueño que comenzó hace sólo dos años junto a otros intendentes, lo obligará a recorrer una y otra vez el país buscando seguidores y aliados. Por esta razón se tomó seis días en Pinamar con su mujer y sus hijos. “Ellos saben que voy a empezar la campaña y nos vamos a ver poco”, dice con realismo quien a estas alturas es uno de los tres o cuatro políticos con chances de gobernar los destinos de la Argentina en 2016.


-¿Tus hijos se la bancan o protestan porque vas y venís en las vacaciones?
-Hay dos miradas, la de Mili (12) que me dice: “si te hace feliz y podés ayudar a la gente me encanta” y la de Toto (8) a quien le gusta lo que hago pero no le gusta el tiempo que no está papá.


-¿En el colegio se pelearon con algún compañero porque dijeron algo malo de vos alguna vez?
-No, porque van al colegio en Tigre. Ellos tuvieron la suerte de ir al colegio en un lugar donde el papá fue elegido con el 75% de los votos, donde la gente valora mucho lo que hicimos. Y es al revés, cada tanto hay que recalcarles que somos humanos y nos equivocamos, como todos.


-¿Descansás, podés dormir con el trabajo de campaña?
-Trato de dormir siempre ocho horas. Es difícil porque me acuesto tipo una y las radios llaman temprano, pero entre siete y ocho horas descanso siempre.


-En 2013 hiciste una gran elección, ganando la provincia de Buenos Aires. Y dos años después querés convertirte en presidente. ¿Se puede en un lapso tan corto dejar de ser un partido provincial y convertirse en uno nacional con chances de ganar?
-Sí, porque surgimos de un grupo de intendentes que queríamos resolver problemas que nos eran comunes, pero siempre pensamos más allá, porque sabíamos que muchas de las cosas que nos preocupaban a nosotros eran las mismas que se estaban reclamando en el resto del país. Y desde entonces, desde que la gente nos dijo sí en la provincia, nosotros recorrimos 70 mil kilómetros contándole qué país soñamos, en qué país queremos vivir. Uno camina y así se va construyendo
porque vas escuchando a la gente. Es la única manera de generar confianza, lo demás es cuento. Construir mirando a todo el país y no encerrándose en Buenos Aires es una tarea titánica, nosotros además lo hacemos con una particularidad: somos la irrupción en la política de dirigentes de 40 años, con una mayoría de intendentes de todo el país. Esto apoyado con equipos técnicos de más experiencia, como Roberto Lavagna y Miguel Peirano. Y lo hacemos desde afuera del Estado, desde la calle, por eso decimos que es titánica.


-Bueno, no es tan así. De los intendentes se dice que son una suerte de mini gobernadores.
-Pero depende de dónde. El intendente de Famatina pelea todos los días para que la provincia de La Rioja le pague la coparticipación porque prácticamente no tiene recursos propios y son realidades muy duras. El intendente de Famaillá en Tucumán, tampoco. Hay realidades muy disímiles en Argentina.


-La cuestión es que todos los políticos se la pasan hablando de lo mal que se distribuye lo que se recauda y de lo castigadas que están las economías regionales, pero a la hora de gobernar se siguen tomando decisiones que consolidan el poder centralizado, por más que el que gobierne se llame Alfonsín y venga de Chascomús, Menem y haya surgido de La Rioja, o Kirchner sea un hijo de Santa Cruz. Por eso creo que si no se hace un contrato previo para repartir los recursos y se lo convierte en ley a través del Congreso, al poco tiempo vas a estar haciendo lo mismo que criticabas. La revisión de la coparticipación federal siempre ocupa un lugar destacado en las promesas de campaña.
-Es que el problema no es la coparticipación sino la concentración de recursos: hoy 7,6 de cada 10 pesos que se pagan en impuestos son impuestos nacionales. Te doy un ejemplo: el impuesto al cheque llegó en una emergencia y se quedó a vivir. El aumento del IVA con los años fue del 13 al 21% y se quedó para vivir. Yo creo que la mejor manera de solucionar los problemas de la gente es de abajo hacia arriba, con darle los recursos para que puedan resolver esos problemas. Yo gestioné seis años una ciudad y sé que si tenés recursos podés cambiar las cosas. Nosotros hemos presentado un proyecto de reforma fiscal y tributaria que lo que permite es mirar los cambios y mirar la reducción de impuestos.
La Argentina tiene dos problemas que son la concentración de impuestos y la sobrecarga fiscal, tenemos que empezar a discutir responsabilidades con las provincias y con los municipios y transferir recursos. Hay que descentralizar impuestos a las provincias y descentralizar funciones, para que la gente acceda a las respuestas más cerca de su casa.


-Es lo que pasa con los hospitales: en muchos casos funcionan bien los municipales y no los provinciales o nacionales.
-Exacto, porque cuando el control está cerca la cosa funciona. El control social es muy importante, la gente tiene que tener a alguien cerca para reprocharle lo que se hace mal. Fijate que los principales problemas hoy no tienen una cara para reprocharle. Por ejemplo: ¿quien es el responsable de la inseguridad en la provincia?


-El responsable de las fuerzas policiales es el gobernador.
-Sin embargo cuando la gente necesita una respuesta se la va a pedir al intendente y no al gobernador por más que no le toque ni tengan tantas posibilidades como el otro. Las ciudades crecen y la gente quiere las respuestas cerca de su casa.


-Antes hablabas de reducir impuestos. Pero vos fuiste parte del Estado y sabés que por el riesgo de desfinanciarlo ese es un tema muy complejo.

-Yo no te hablo de abstracciones sino de cosas concretas. No hablo de las grandes empresas multinacionales, sino del problema de que acá las pymes que reinvierten igual pagan impuesto a las ganancias. Lavagna presentó el proyecto en 2005 para eximirlos del pago en caso de reinversión, tuvo media sanción en Diputados y todavía está durmiendo en el Congreso. No lo quieren sacar.


-¿Tienen miedo de que caiga la recaudación?
-No, creo que el problema es el del capricho permanente de que la idea que no es de ellos no es buena. Y yo pienso lo contrario, las ideas buenas pueden ser de uno o de otro. Yo cuando goberné Tigre, había cosas que había hecho el anterior intendente que las continué y las profundicé porque me parecían buenas ideas, como la de los polideportivos. Cuando llegué yo había cinco y hoy hay dieciséis. Sabemos que con los polideportivos los pibes salían de la calle y de la droga, por eso profundizamos esa cuestión.


-¿Esa es una solución contra la droga a nivel nacional?
-Puede ser una de las soluciones, combinada con la prevención y la lucha contra el narcotráfico.
Nuestra idea es hacer en cuatro años 923 polideportivos en todo el país, todos con pileta, con una infraestructura que contenga cultura y deporte. Y lo vamos a financiar de manera muy sencilla: cobrándoles más impuestos al alcohol y al tabaco, porque atentan contra la calidad de vida de la gente.


-Vas a tocar intereses de grupos poderosos.
-¡Hay que animarse a tocar intereses, no hay que tener miedo!


-La industria farmacéutica en Argentina por ejemplo, tiene precios muchísimo más
caros que en el resto del mundo.

-Es más grave todavía: ¿ustedes sabían que los laboratorios en nuestro país pagan más impuestos que los extranjeros porque al importar pagan un IVA diferenciado, que termina pagando más impuesto el laboratorio nacional que el extranjero. Castigamos más la producción nacional que la extranjera, es una ley que tiene 15 años y nadie la toca por el miedo a los laboratorios extranjeros y yo lo que digo es que no hay que tenerles miedo.


-Dicen que son muy buenos aportantes en las campañas…
-Yo que pienso corregir lo que nos perjudica a los argentinos. Sin miedo.


-Se habla mucho de la potencia económica del campo, pero lo cierto es que es una de las áreas con más trabajadores en negro. Y desde que la soja lo inundó todo, un hombre con un tractor puede sembrar gran cantidad de hectáreas. Así fueron expulsadas familias enteras de los campos donde realizaron tareas durante décadas sin ningún tipo de compensación. Si no se promueven otros cultivos y valor agregado las grandes ciudades se van a seguir llenado de marginales…

-Hay un problema que tiene que ver con el nivel de tecnificación del sector, como vos describís y otro con el miedo de la gente a perder los planes. Cuando se le produce la incompatibilidad porque entra al mercado de trabajo, pierden el plan. Lo que tenemos que hacer es que la persona vuelva al mercado de trabajo sin perder el plan, un sistema gradual. En cuanto al trabajo en negro, ahí lo que hay es el fracaso del Estado que no controla. Como se fracasó también en el acceso a la justicia de la gente y
en un valor central como es el de la seguridad. Eso pasó porque perdimos el eje sobre cuáles son las prioridades. Este es un Estado que sólo se preocupa por la propaganda, andá a Mar del Plata a ver lo que sucede. Yo me encontré con el intendente de San Fernando, quien acababa de firmar la compra de 130 mil tachas reflectivas para el asfalto, y me contó que había carteles en la ruta 2 anunciando que se pusieron 26 mil, como si eso fuera un logro, o que se plantaron 16 mil árboles cuando en San Fernando se plantaron 30 mil, un distrito que sólo tiene 22 kilómetros cuadrados. Por eso digo que hay que volver a poner las prioridades en lo que le importa la gente.


-¿Cómo fue que sumaron a Francisco De Narváez?
-De Narváez entiende que en la Argentina que viene la seguridad es una prioridad. Y me da la impresión de que en el resto de la dirigencia política es una sensación, nadie habla del tema. Yo hablo desde haber bajado 80% el delito cuando fui intendente.


-¿Cuál es el proyecto que tiene el FR para atacar la inseguridad?
-Nos vamos a poner al frente de la lucha contra la inseguridad en toda la Argentina. Lo que hice en el municipio pienso hacerlo en todo el país. Por ejemplo, en Rosario tenemos que armar una unidad especial de lucha contra el crimen organizado con tres jueces, seis fiscalías especializadas y una unidad de élite de prefectura y gendarmería. La tecnología es la otra pata importante: el sistema de cámaras, centros de control y botones antipánico tienen que multiplicarse en todo el país.


-En Rosario el ingreso de Gendarmería de la mano de Sergio Berni logró bajar los homicidios
en el último año.

-Sí, pero ahora lo abandonaron. La pelea contra el delito no es una cosa de un ratito, hay que ir a fondo y avanzar y avanzar. La situación de Rosario es preocupante, yo estuve con las Madres Solidarias, que son quienes denunciaron a los narcos y es muy angustiante ver el desamparo al que las somete la ausencia del Estado. A una de ellas, Norma Bustos, la mataron por denunciar.


-Sigamos. ¿Qué se puede hacer para bajar la inflación?
-Nosotros tenemos un planteo que tiene dos miradas. Primero un programa de metas fiscales, monetarias y de inversión. Porque la Argentina no sólo necesita resolver la inflación desde las metas fiscales o monetarias sino también mejorando la oferta de bienes a través de la inversión. Hoy hay más demanda que oferta. Nosotros sabemos que a más inversión más oferta, esto determinará la baja
de los precios porque se compensarán la oferta y la demanda.


-El tema es que no haya una caída del salario real.
-La Argentina hoy no soporta otro ajuste porque la sociedad no lo tolera, tiene derechos que los siente propios. Por eso nosotros vamos a plantear la construcción del Consejo Económico y Social como tenía España, con los empresarios y los trabajadores poniéndose metas. Mientras esto funcionó a España le fue muy bien.


-¿Vos creés que no va a haber tensión entre empresarios y sindicatos formando ese Consejo?
-Las tensiones se deben a falta de diálogo. Si te ponés metas y asumís los compromisos no tendría porqué haber tensión. 

-¿Qué vas a hacer con el cepo cambiario?
-Lo vamos a levantar en cien días. Lo vamos a hacer con el equipo que levantó el corralito y el corralón. Porque cuando Aldo Pignanelli dice que va a levantar el cepo en 100 días lo dice respaldado por algo que ya hizo, no con un cuentito. Estamos planteando que el programa de metas fiscales, metas económicas, metas salariales y metas de inversión acompañados de la recuperación de la autonomía del Banco Central, nos permitirán construir el escenario para levantar el cepo en 100 días. La Argentina va a tener una lluvia de inversiones en 2016 porque va a recuperar la confianza.


-¿La deuda con los Fondos Buitre no podría trastocar esos planes si no hay negociación en 2015?
-La solución nosotros la planteamos. Cuando se discutió la ley de pago soberano dijimos que iba a fracasar y así fue, nadie suscribió a la propuesta argentina. Nosotros habíamos propuesto tres domicilios de pago y un sintético, que es un instrumento financiero para reemplazar el bono, que nos permitía correr a los buitres pero a la vez que Argentina siguiera en los mercados. Lamentablemente, como en otros casos, no tomaron la propuesta porque venía de nosotros. Se puede volver a los mercados sin arrodillarse con los buitres.


-¿Qué vas a hacer con la educación?
-La educación argentina está cayendo cada año en calidad. La Argentina tiene un sistema educativo del siglo diecinueve, con docentes capacitados en el siglo veinte y alumnos del siglo veintiuno. Tenemos que traer todo al siglo veintiuno.


-Va a llevar tiempo.
-Pero hay que empezar, porque con esa excusa no vamos a hacer nada.


-Bueno algo se ha hecho, hay más inversión y el plan Conectar Igualdad ha llevado una computadora a cada chico.
-El plan Conectar sólo abarca a los secundarios y nosotros tenemos que arrancar con el plan desde el momento en que se produce la escolarización del chico porque las nuevas tecnologías son parte de la vida cotidiana. Además hay que capacitar al docente. En Tigre hicimos un plan que se llama aulas digitales móviles donde los chicos de escuela primaria accedían al proceso de aprendizaje con una notebook. Hicimos la capacitación docente y por un tema político no le querían tomar la capacitación como parte de la currícula. Los maestros iban igual a capacitarse, los sábados ignorando el castigo que por política imponía la Dirección General de Escuelas. Porque el verdadero docente está con ganas de que se haga el cambio educativo.


-Hace poco dijiste una frase respecto a los derechos humanos: “Hay que cerrar bien la etapa de los derechos humanos”. ¿Qué quiere decir esto teniendo en cuenta que todavía faltan por encontrar cientos de nietos y de juzgar a numerosos genocidas que permanecen en libertad?
-Los medios oficiales claramente me tergiversaron con muy mala fe diciendo: “Massa quiere cerrar la etapa de los derechos humanos”, cuando yo lo que dije era que es importante que haya juicios y castigos. Esto surge en Salta donde me preguntaron por lo que dijo Macri (N de la R: el dirigente del PRO dijo que había habido curros con los derechos humanos) y yo dije que opinaba distinto, que
había que cerrar bien esta etapa, con juicios y castigos pero no limitarnos a eso. Si se toman el trabajo de leer mi discurso el día que lanzamos el Frente Renovador van a encontrar que dije que la Argentina no puede dar ni un paso atrás en la política de derechos humanos. Lo que tiene que dar son pasos hacia adelante. Porque el derecho humano no es sólo el que tiene que ver con el terrorismo de Estado, hay más derechos. Nosotros tenemos el orgullo de tener en nuestras filas a Santiago Cantón, quien fue durante diez años el secretario ejecutivo de la comisión Interamericana de Derechos Humanos, uno de los tipos más respetados en el mundo en esta materia.


-¿Martín Insaurralde se va a sumar o no al Frente Renovador?
-No se trata de sumar o no sumar. Sino tener coherencia sobre los lineamientos del espacio.


-¿Lo decís por Redrado y Luli Salazar?
-No, pero no confundas, yo estoy hablando de la actividad política.


-Pero vos hablaste del tema, dijiste que tenía que saber “si se quiere dedicar a las tablas o a la política”...
-(Se ríe). Dale, sigamos hablando de política...


-Hace poco Elisa Carrió te acusó de nexos con el narcotráfico, ¿te puso mal?
-No, porque nosotros en Tigre somos el municipio que habilitó la denuncia anónima contra los que venden droga y puso en marcha un sistema en el que el intendente, o sea yo, firmaba esa denuncia anónima del vecino de Tigre. Esto es una chicana, como fue lo de tratar de hacernos cargo de que encontraron un narco viviendo en Nordelta, que en todo caso le corresponde al gobierno nacional que haya entrado al país porque no tenemos nosotros el control de las fronteras. No hablan nunca de
un narco en Puerto Madero o en otro lugar del país, son las chicanas de una campaña a las
que yo no pienso hacer caso.


-Los antiperonistas te señalan como la continuidad del modelo y muchos peronistas te acusan de ser el líder de la oposición. ¿No estás en un lugar en el que cobrás siempre?
-A mi me parece que en la Argentina del pasado hay gente que divide por partidos y en la Argentina del futuro están los que creemos que al país no hay que dividirlo más. Yo tengo pertenencias políticas pero yo creo que hay que ganar con los que te eligen y gobernar para todos.


-Cuando a Perón se le preguntó por algunas alianzas respondió: “Si nos quedamos sólo con los buenos vamos a ser muy poquitos”. ¿Pensaste en esa frase cuando sumaste a Raúl Othacehé en Merlo -que tiene graves denuncias en su contra- o fórmulas polémicas como las que integran Juan Carlos Romero y Alfredo Olmedo en Salta?
-Mirá, voy a ser muy claro. Yo voy a llegar con todos pero voy a gobernar con los mejores.
Y el que no siga mi línea, en términos de respeto por el otro, en términos de ética y moral, a ese lo voy a dejar afuera.


-Al que está en la duda entre votarte a vos o a Macri, ¿qué le dirías que te diferencia del líder del Pro para que te elija?
-Yo creo en la jubilación pública, en el Estado garantizando las jubilaciones. Creo en una Aerolínea Estatal, en una YPF estatal. Yo creo en el rol del Estado y estoy convencido de que es la manera de cambiarle la vida a la gente. 

Sergio Massa: "La Argentina de hoy no soporta otro ajuste"