María Eugenia Vidal, la elegida

SERÁ LA PRIMERA MUJER QUE GOBERNARÁ LA PROVINCIA DE BUENOS AIRES

María Eugenia Vidal, la elegida

María Eugenia Vidal, la elegida

Fue la mayor sorpresa de una jornada electoral histórica. Con el apoyo de Mauricio Macri, se metió de lleno en la lucha por gobernar la provincia de Buenos Aires y lo consiguió. Casada y con tres hijos, se formó en la Universidad Católica Argentina; empezó a militar convocada por Horacio Rodríguez Larreta y no sólo derrotó a los barones del conurbano: también batió al sobrepeso.

Fue la gran ganadora de la jornada electoral del pasado 25 de octubre. María Eugenia Vidal (42) dio el batacazo en la Provincia de Buenos Aires y se alzó gobernadora, ganándole al candidato del FPV, Aníbal Fernández. Rompiendo todos los pronósticos y las encuestas, se convirtió en la primera mujer que gobernará el distrito más populosos del país; y no sólo eso: también romperá con una hegemonía del peronismo, que llevaba gobernando Buenos Aires ininterrumpidamente desde 1987, cuando Antonio Cafiero ganara la gobernación. 

Su carrera ha sido meteórica. Hace apenas ocho años era electa por primera vez para un cargo; fue cuando se convirtió en legisladora en las elecciones que consagraron a Mauricio Macri como intendente de la ciudad de Buenos Aires. Apenas estuvo seis meses en su cargo, porque fue convocada para ponerse al frente del Ministerio de Desarrollo. En 2011, Macri la eligió como su compañera de fórmula y María Eugenia se transformó en la Vicejefa de Gobierno en lo que fue la reelección del PRO en la ciudad de Buenos Aires. Cuando hace algunos meses confiaron en ella para disputarle nada menos que la provincia al peronismo y a los barones del conurbano, muy pocos le dieron chances. Sin embargo, se puso al hombro una campaña durísima, recorrió distrito por distrito, entrando a las casas, hablando con la gente y, el pasado domingo logró lo que parecía imposible. Pero, ¿quién es esta mujer que en menos dos meses, gobernará un distrito en el que viven más de 15 millones de personas? Nació y se crió en Flores, en una familia de clase media. Su papá médico y su mamá bancaria nunca le inculcaron la militancia política, pero sí el compromiso por el otro. De chica trabajaba en la parroquia de su barrio y fue una suerte de scout mujer durante algún tiempo. Terminado el secundario, estudió y se recibió de licenciada en Ciencias Políticas en la UCA. Su primer trabajo fue en la ANSES. Y con el correr de los años se fue especializando en temas sociales, hasta que ingresó a la Fundación Grupo Sophia, un grupo apartidario con vocación por lo público. Fue Horacio Rodríguez Larreta quien en 2002 la convocó para formar parte de Compromiso por el cambio, el espacio que lideraba Mauricio Macri por entonces presidente de Boca Juniors, y que sería el gen del PRO. “En la historia Argentina me gustan las mujeres que han hecho vanguardia, como Alicia Moreau de Justo o Evita. Más allá de lo cercana que me sienta en lo ideológico, son mujeres que se han animado a dar batalla en épocas difíciles”, contaba en una entrevista a Pronto sobre lo que la llevó finalmente a involucrarse de lleno en la política. Casada con Ramiro Tagliaferro (43) -quien en las
últimas elecciones fue electo por Cambiemos como intendente de Morón-, tienen tres hijos: Camila (14), María José (12) y Pedro (7); y desde hace 10 años viven en Castelar. “Desde que trabajo en política, con mi familia siempre tengo una regla: llegar a mi casa para la hora de la cena y no hacer actividades oficiales los fines de semana, salvo que sea una emergencia. Es fundamental para nosotros tomarnos vacaciones juntos, ir a todos los actos escolares y tener un espacio para ellos cuando llego a casa”, confiaba. Vidal asegura que, más allá del trabajo que le generará gobernar la provincia, son reglas que intentará seguir cumpliendo. Pero hubo en su vida una batalla que fue tan dura como todas las campañas electorales y en la que también ganó la partida. “Siempre tuve problemas de obesidad y esto se agravó con mis embarazos. Intentaba unos meses y no podía, me costaba recuperarme y sentía que esa era una deuda conmigo misma. Hace cuatro años me decidí a empezar un tratamiento que duró siete meses y conseguí bajar 15 kilos. Ojo, yo no me veía mal. El tema es que la obesidad había empezado a afectar mi salud:
el colesterol me daba alto. Soy joven y me preocupaba el futuro. Por supuesto que después, cuando bajé de peso, me gustó verme así”, decía orgullosa. Hoy, a pesar de los horarios complicados de las campañas, María Eugenia se mantiene siguiendo una dieta estricta: come de todo, pero poco. Eso sí, no le gusta mucho el ejercicio físico. “Es que prefiero gastar mi tiempo libre con mis hijos antes que en un gimnasio”, asegura. Lo que se viene ahora para María Eugenia Vidal no será sencillo. Tendrá en sus manos una provincia con grandes problemas por resolver, como la inseguridad, la vivienda, el transporte y las profundas desigualdades entre los distritos. No estará sola: Cambiemos conquistó casi 70 intendencias en el territorio bonaerense, muchos en el conurbano, cambiando el paradigma de la Provincia de Buenos Aires.


“He profundizado mi conocimiento de la provincia en esta campaña. Llevo recorridos las 135 comunas y pude ver claramente cuales son sus problemas y sus sueños. El vecino sabe quien soy”, contó a Pronto, llena de fe en sí misma, pocos días antes de lo que sería su victoria. Esa misma fe con la que el domingo pasado movió montañas.

María Eugenia Vidal, la elegida