María Eugenia Vidal:

MARÍA EUGENIA VIDAL DICE QUE ENCARA EL VERDADERO CAMBIO

María Eugenia Vidal: "No estuve ni con Menem, ni con Duhalde, soy la opción de elegir algo distinto"

María Eugenia Vidal: "No estuve ni con Menem, ni con Duhalde, soy la opción de elegir algo distinto"

A días de las elecciones, la precandidata a la gobernación de la provincia de Buenos Aires por Cambiemos nos recibió en su casa de Castelar. Convencida de su fortaleza para manejar el distrito más confl ictivo del país, explicó sus intenciones en materia de seguridad y educación, relativizó el cambio de discurso de Mauricio Macri y marcó cual es su diferencia con respecto a los candidatos de otras fuerzas. 

Tarde de lluvia en Castelar. María Eugenia Vidal (41) llega a su casa después del trabajo. La actual vicejefa de la
ciudad de Buenos Aires saluda afectuosamente a su marido Ramiro Tagliaferro (43) y a sus hijos Camila (14), María José (12) y Pedro (7), toma un café y trata de relajarse por un momento entre las más de 200 mil boletas que dejaron en su casa antes de las elecciones del 9 de agosto. En medio de la campaña, la precandidata a gobernadora de la provincia de Buenos Aires por Cambiemos, partido que tiene a Mauricio Macri como precandidato a presidente, tiene poco tiempo para descansar. Pero, contenta, Vidal le cuenta a Pronto: “Estar
en campaña es intenso. Pero estoy muy entusiasmada. Estoy contenta de haber elegido la provincia de Buenos Aires, primero para vivir, y después, para hacer política”.

-Ser precandidata a gobernadora es la parada más difícil de tu carrera política.
-Me gusta lo difícil. Yo soy de las que buscan los caminos menos obvios. Soy de las que siempre elige el camino más difícil y es un poco mi personalidad. Ahí donde veo que hace falta más Estado, más presencia, más trabajo, me gusta estar. De hecho, toda mi vida me dediqué a lo social. Creo que tiene mucho que ver con eso haber elegido a la provincia. 

-Mientras estás trabajando en la ciudad y con la campaña en la provincia, ¿cómo hacés para estar presente para tus hijos?
-La verdad que con la campaña he estado poco en casa y pesa para alguien como yo, que me importa estar, saber y acompañarlos a mis hijos. Me pesa a mí y les pesa a ellos. Pero después, fuera de estas semanas intensas, trato de buscar un equilibrio. Estar a la hora de la cena, estar con ellos todos los fi nes de semana y los feriados, ir a las reuniones de la escuela. Fuera de la campaña, es algo que he podido cumplir siempre. Y que ellos sepan que no importa la hora y no importa lo que pase me pueden llamar, me pueden preguntar lo que quieran en cualquier momento del día. Para mí no hay reunión más importante que un llamado de mis hijos. Mis dos hijas están entrando en la preadolescencia y trato de estar presente en todo. Mi abuela decía: “Chico chico,
problema chico. Chico grande, problema grande”. Y es así. Ahora entiendo todo y tenía razón. Cuanto más crecen, más atenta tengo que estar. Ahora tienen actividades deportivas, van a fi estas de 15 y otras cosas, y tengo que estar atenta a todo lo que pasa. Incluso a las redes sociales, que no existían cuando yo era
chica, y ahora como mamá, me importa estar atenta a eso porque nunca se sabe quién está del otro lado. Así que más allá de mi trabajo, como mamá estoy muy presente.

-Tu marido también está en plena campaña como precandidato a intendente de Morón.
-Sí, él también está en campaña. Así que nos cuesta vernos, nos cuesta encontrarnos.
Pero creo que el secreto de estar juntos hace 18 años es la incondicionalidad que tenemos el uno con el otro.
Nos apoyamos y siempre me he sentido muy bancada por él para hacer todo lo que hago. Además de ser un buen tipo, conoce de política y también tiene su sueño que es gobernar Morón. Así que lo acompaño en ese sueño y él en el mío.

-Hace 13 años que tenés cargos, ¿por qué decidiste trabajar en la política?
-Porque me apasiona y tengo vocación de servicio. Antes trabajé en el Estado pero siempre en lugares más técnicos. Vengo de lo social porque trabajé en PAMI, en ANSES y en el Ministerio de Desarrollo Social Nacional. Decidí empezar a trabajar cuando conocí a Mauricio. En ese momento decidí involucrarme en política en serio, participar en un partido y afiliarme porque sentí que él podía representar el camino que yo quería. Ahora siento que puedo armar algo donde viven mis hijos, donde viven mis padres. Yo nunca me quise ir de mi barrio en Castelar. Nunca me quise ir a vivir a un country. Siempre quise que esta elección que había hecho
se pudiera sostener e involucrarme en la provincia es una manera de poder cambiar la realidad.

-De ganar, en la provincia de Buenos Aires tendrías que lidiar con la cuestionada Policía Bonaerense, con los Barones del Conurbano. ¿Tenés algún temor al prejuicio machista y que aparezcan críticas sólo por ser mujer?
-Para mí no es un tema de género. Hay muchos machos que han gobernado la provincia todos estos años y no pudieron resolver todos esos problemas. Para mí es un tema de actitud. Yo soy la misma que entró en el Indoamericano para hablar con las organizaciones sociales que lo habían tomado, soy la misma que estuvo
presente en los derrumbes y soy la misma que tuvo reuniones con todas las organizaciones sociales de la ciudad de Buenos Aires, desde el Polo Obrero, la Corriente Clasista y Combativa, y demás.
Con todos dialogué y dialogar no significa siempre conceder. A veces es decir con firmeza que no. Y en otros casos, es entender que el otro tiene razón y darle la derecha. La verdad que me siento completamente preparada para eso y que, desde hace rato, la fi rmeza dejó de ser una cuestión de género. 

-Hablemos de tus propuestas. Empecemos hablando de la inseguridad. ¿Cómo encararías esa problemática?
-Lo que necesitamos es un plan integral en serio. Creo que a lo largo de los 28 años de gobierno de los mismos ha habido mucha improvisación y mucha receta mágica. El plan integral va desde que el primer día hablemos con el intendente para que le ponga la luminaria al vecino y no sea una boca de lobo, para que se recupere la plaza que está tomada por la bandita. Hay que atacar desde las cosas más pequeñas hasta las más profundas
como hacer que la Policía Bonaerense se convierta en una Policía que tiene todo el equipamiento que necesita, que tiene más capacitación, que tiene mejor salario. Porque cuidar al policía es la mejor medida para que el policía pueda cuidar a los demás. Por ejemplo, que el policía trabaje nueve horas y después no tenga que hacer adicionales para llegar a fin de mes. Y por otra parte, hay que trabajar en el sistema carcelario. Tenemos que
ampliar las cárceles porque hoy están hacinados. Hoy hay alrededor de 35 mil internos y tienen capacidad para muchos menos. Por último, la Justicia. Tenemos que tener jueces que se ocupen de la ejecución de las penas y que los reincidentes no son iguales a los que delinquen por primera vez y que por eso la reincidencia en el delito tiene que tener un agravante. 

-Recién hablabas de aumentos de salario para policías y construcción y ampliación de cárceles. ¿Se puede sostener todo eso sin endeudar a la provincia?
-Todo lo que hay que hacer en la provincia va a demandar muchos recursos. Por eso se necesita una gobernadora que se plante para sostener los intereses de la provincia. Desde hace 28 años, todos
los que gobernaron no la han defendido. Hay muchas cosas para hacer a través de créditos. Para mí, el crédito que se toma para obras de infraestructura no es malo.

-¿Qué cambiarías en cuanto a la educación?
-Quiero lograr que la matrícula pública en la provincia vuelva a subir. Quiero que la familia vuelva a elegir la escuela pública. Hoy no pasa eso. Cada año la matrícula de la escuela pública baja. Y eso pasa porque las familias ven que los chicos pasan de grado sin aprender. El sistema ha nivelado para abajo con el pretexto de que eso es incluir, en lugar de formar chicos que puedan enfrentar el mundo. Yo quiero discutir no sólo los
edificios, la calefacción, las viandas o los salarios. Eso es lo básico. Quiero discutir qué van a aprender, qué les vamos a enseñar, cómo los vamos a evaluar y qué vamos a hacer con ese chico que no está listo para pasar de grado. 

-Hay muchas críticas hacia el Gobierno de la Ciudad en cuanto a la educación por la falta de inversión.
-La verdad es que en educación en la ciudad pasa exactamente lo que quiero que pase en la provincia, que es que la matrícula pública crezca. En estos ocho años, las familias que eligen la escuela pública han crecido. No creo que se equivoquen. Dejaron de pagar una escuela privada para mandar a sus hijos a una escuela pública. Esto sólo sucede en la ciudad de Buenos Aires. De hecho, tenemos un 20 por ciento de chicos que van de la provincia a la ciudad. Creo que todo ha mejorado. Ya no se escuchan más problemas de calefacción o edilicios. Hemos cambiado cuestiones en educación. Más allá de que no estoy conforme y que necesitamos seguir mejorando. 

-En la última elección en la ciudad quedó en evidencia la diferencia entre las encuestas y la realidad, cuando le
daban 10 puntos de ventaja al PRO y la elección terminó apretada.

-Todos pensábamos que la diferencia iba a ser mayor. Siento mucho agradecimiento igualmente. Son 10 años de ganar elecciones. Y la gente siempre nos acompañó. Y además quiero decirle al 48 restante que Horacio (Rodríguez Larreta) va a estar muy atento y los va a escuchar. 

-A partir de esa elección, Macri cambió su discurso y elogió leyes que, en su momento, el PRO había votado en contra. ¿Por qué pasó eso?
-A mí no me sorprendió tanto lo que dijo. Lo de YPF hace rato que lo viene diciendo. Que iba a mantener YPF estatal y que, en realidad, habíamos votado en contra porque pensábamos que iba a ser una confiscación y no una estatización. En el caso de la Asignación Universal por Hijo, se le estaba haciendo una campaña en contra a Mauricio, diciéndole a familias que viven de eso que si él ganaba la iban a perder. Hacía falta aclarar eso porque nunca estuvimos en contra. Estamos tan a favor de la AUH, que más que con el discurso lo mostramos en los hechos: antes de que saliera la asignación, en la ciudad teníamos Ciudadanía Porteña, un programa del gobierno anterior. Nosotros no sólo no cortamos ese plan, sino que lo sostuvimos y cada año lo aumentamos para que las familias no perdieran poder adquisitivo porque sabemos que el INDEC miente. 

-Algunos analistas políticos aseguran que Macri está desperdiciando su gran oportunidad por no hacer alianzas con otros partidos y formar una oposición fuerte. Y repiten que el motivo de todo eso es que, en realidad, no quiere ser presidente.
-No lo conocen. La verdad es que pensar que alguien como Mauricio, que tenía su vida resuelta, que tenía conocimiento y el amor de la gente de Boca por todo lo que logró, ya tenía un camino en la vida hecho: ¿Para qué se iba a meter en política? Creo que tiene una gran vocación de servicio. Creo que él quiere mejorar las
cosas de verdad y siente que lo puede hacer porque sabe armar equipos. Lo mostró en Boca y lo mostró en la ciudad. Lo veo con muchas ganas de ser presidente. Tal vez, esa concepción es que juntar dirigentes es juntar votos. No pienso que sea así. La que elige es la gente. Y creer otra cosa es una concepción vieja de la política. 

-La última, ¿en qué te diferenciás de los demás candidatos?
-Yo no fui parte de los últimos 28 años de los gobiernos de la provincia. No fui parte de los gobiernos de Menem, ni de Duhalde. No fui parte como ellos. No tomé decisiones políticas. Creo que ahora todos tienen la oportunidad de elegir algo distinto. Por eso quiero ser la gobernadora que salde las deudas de las que nadie se hizo cargo. Quiero ser una gobernadora que le haga sentir a la gente que está cerca, que le importa y que ya
no tienen que tener miedo.

María Eugenia Vidal: "No estuve ni con Menem, ni con Duhalde, soy la opción de elegir algo distinto"