Cómo nos cambiará la vida el nuevo Código

EDICIÓN IMPRESA

Cómo nos cambiará la vida el nuevo Código

Cómo nos cambiará la vida el nuevo Código

Compartimos el editorial de la edición número 992 de Revista Pronto.

Desde el 1º de agosto, Argentina vive un momento histórico en materia judicial, que deja de lado, por un instante las diferencias que pueden llegar a tener la presidenta Cristina Fernández de Kirchner, la oposición y la Corte Suprema. Ese día, el nuevo Código Civil y Comercial entró en vigencia modernizando aquel que había escrito Dalmacio Vélez Sarsfield hace 146 años. En este caso, Ricardo Lorenzetti, el presidente de la Corte Suprema de Justicia, es uno de los responsables de la nueva legislación. Junto con la vicepresidenta de la Corte, Elena Highton de Nolasco y la jurista Aída Kemelmajer de Carlucci y más de 100 profesionales trabajaron en su redacción final, que fue aprobada en la Cámara de Diputados el 1º de octubre de 2014. Con 2671 artículos, los puntos más importantes del Código regulan para siempre la vida diaria de los argentinos en cuanto al nacimiento, la muerte, el casamiento, el divorcio, la concepción de la vida, la adopción, el concubinato y las relaciones comerciales. Por ejemplo, según el nuevo Código la existencia de la vida comienza desde la concepción, excluyendo la frase "en el seno materno" para incorporar los casos de reproducción asistida.


Además, establece que se prohíben las prácticas destinadas a alterar la constitución genética de la descendencia, excepto que sirva para prevenir enfermedades genéticas. En cuanto a los niños, se amplían sus derechos a ser escuchados por un juez y desde los 13 años deberán asentar su consentimiento para tratamientos médicos. Otro punto importante del Código es el de la muerte de una persona, para lo que se deja en claro que la comprobación de la muerte queda sujeta a los estándares médicos aceptados, aplicándose la legislación especial en el caso de ablación de órganos y que "la ausencia de una persona de su domicilio sin que se tenga noticia de ella por tres años permite presumir su muerte". En cuanto a la herencia se modificó el porcentaje de la legítima herencia y ahora es de un 33,3 por ciento en lugar del 20 por ciento la porción que se le puede dejar a una persona u organización sin vínculo filial. En cuanto a la muerte digna, el nuevo Código establece que en circunstancias de enfermedad irreversible o en estado terminal, la persona puede rechazar o aceptar procedimientos extraordinarios y desproporcionados para prolongar la vida. En referencia a la adopción, los jueces deberán resolver en un plazo máximo de nueve meses la situación de los chicos que crecen sin cuidados parentales y deberán decidir si lo declara o no en estado de adoptabilidad. Si no es así, debería volver con su familia de origen. En cuanto al matrimonio se eliminaron los conceptos de hombre y mujer. En su lugar se utiliza el de "contrayentes". Por supuesto, se incorporó el matrimonio igualitario. Por otra parte, se eliminó la figura de adulterio como causal de divorcio y la pareja no está obligada a convivir, aunque si se deben "asistencia y alimento". Por otro lado, al casarse, las partes pueden optar por compartir los bienes o firmar un acuerdo prenupcial. Además se incorpora la figura de la convivencia, y si se separan el juez puede fijar una compensación en caso de que una de las partes se vea afectada económicamente por esa decisión. Pero, sin duda, el cambio que se lleva todas las miradas es el divorcio exprés. Con este punto, será suficiente que uno solo de los cónyuges manifieste su voluntad de divorciarse. Ya no debe existir un acuerdo mutuo, ni debe transcurrir un plazo mínimo de matrimonio. Tampoco deberán exponerse las causas del divorcio. Lo que sí deberá presentar la parte que quiere ponerle fin a su matrimonio es un plan para que quede en claro cómo se hará la división de bienes, quiénes quedarán a cargo de los hijos y qué compensaciones económicas tendrá cada parte. En su mayoría, estos cambios son positivos y, en materia judicial, beneficiará a la sociedad civil y comercial de nuestro país.

Cómo nos cambiará la vida el nuevo Código