Horacio Rodríguez Larreta, candidato a jefe de gobierno por el PRO:

HORACIO RODRÍGUEZ LARRETA, CANDIDATO A JEFE DE GOBIERNO POR EL PRO

Horacio Rodríguez Larreta, candidato a jefe de gobierno por el PRO: "Soy el catador oficial de las bodas que organiza Bárbara"

Horacio Rodríguez Larreta, candidato a jefe de gobierno por el PRO: "Soy el catador oficial de las bodas que organiza Bárbara"

Bárbara Diez, la hermosa mujer de Larreta, es la wedding planner más famosa de la Argentina. Trabaja con pasión casi cada fin de semana y Horacio la acompaña. "Por ahí entran los padres del novio y me encuentran comiendo en la cocina. Una vez terminé en la mesa de los novios y todo", dice.

“Manuela, por favor vení y desmentí esto”, dice en voz alta, simulando enojo, Horacio Rodríguez Larreta (49). Sentado junto a su mujer, la wedding planner Bárbara Diez, recrean los primeros momentos de la pareja. Por lo que cuentan, conquistar a Bárbara no fue tan difícil como ganarse el
amor de Manuela (18), la hija mayor de ella que en ese momento tenía tres años. “Cuando le dije que nos íbamos a casar -recuerda Diez-, Manu me miró seria y me dijo: “No lo quiero a ese pelado” (risas)”.


-¿Y hoy?
Bárbara Diez: -Hoy se aman. Horacio Rodríguez Larreta: -Al principio hubo que acomodarse, no fue tan fácil, pero la quiero como a mi hija.


-Tuviste que remarla.
-Sí, primero respetando el espacio de su padre, pero por otro lado yo vivo con ella desde que
es chiquita. El tiempo fue acomodando todo. Ahora quiere dedicarse a la política y ser diputada
nacional. 

Horacio Rodríguez Larreta es jefe de Gabinete de la Ciudad de Buenos Aires desde el año 2007, cuando Mauricio Macri ganó su primera elección como jefe de Gobierno porteño. Porteño, nacido en el barrio de Palermo, es licenciado en Economía (UBA) y Master en Administración de empresas de Harvard. Entró a trabajar en el Estado Nacional a los 28 años, como funcionario del ministerio de Economía, y llegó a ser gerente general de la ANSES, interventor del PAMI y director de la antigua DGI.

A comienzos de la década de 2000 comenzó a trabajar políticamente con Macri y fue uno de los fundadores del PRO. Bárbara Diez, una exitosa organizadora de eventos, es su mujer hace 15 años y con ella tuvo a Paloma (13). Hoy es uno de los precandidatos a jefe de Gobierno por el PRO en una interna caliente con Gabriela Michetti que se definirá el 26 de abril de este año. Metido de lleno en la campaña, dice que hace malabares para mantener la vida familiar.

“Arranco a trabajar muy temprano y estoy todo el día afuera -explica HRL-. Por eso intento estar
siempre de vuelta a la noche, para la cena, con Bárbara, Manuela y Paloma”.


-Cuando se está en política, es difícil mantener la vida de familia.
-Sí, yo evito las cenas de laburo, no voy nunca, aunque sea una fundación de beneficencia,
porque sino no tengo límites. Por suerte ya casi no me invitan. Alguna vez voy
a programas políticos, que en general son a la noche, pero trato de evitarlo todo lo posible.
Igual ahora, en campaña, es más difícil. Lo que sí hacemos siempre es salir a comer
con Bárbara. Todos los miércoles almorzamos, vamos cambiando de lugar, y una o dos
veces vamos a cenar afuera.


-Tu esposa es una mujer muy apasionada con lo que hace así que te entiende.
-Sí, es super apasionada. Cuando tiene sus eventos o fiestas, yo la acompaño, viernes o
sábados.


-¿Qué vas a hacer?
-A probar la comida. Soy el catador oficial en las bodas que organiza Bárbara.


-La gente se casa...
-Y hace una fiesta y me puede encontrar comiendo en la cocina. Me pasó muchas veces
que entre el padre de alguno de los novios y me encuentra probando algo. Algunos ya saben que soy el marido de la wedding planner. Otros se sorprenden y me preguntan qué hago ahí (se ríe). Una vez terminé sentado en la mesa de los novios.


-¿Cómo se conocieron?
-Bárbara era traductora y la llamé porque había escrito un libro y quería que lo traduzca. En la misma llamada que le ofrecí el trabajo la invité a salir.


-¿Qué te dijo?
-¡Que sí! A los pocos días me llamó y me dijo que había leído el libro, que era malísimo y no lo iba a traducir. Fuimos a tomar un café para hablar del tema y terminó pagando ella porque yo no tenia dinero. Terminamos casados pero sin el libro traducido (se ríe).

-Manuela, la hija de Bárbara, se quiere dedicar a la política. ¿Discuten por eso?
-Sí, un montón. Cuando salió la ley del voto joven yo estaba a favor y ella en contra, por ejemplo. Pero hoy me ayuda con la campaña. Armó un grupo de jóvenes PRO en Facebook para aportar ideas y colaborar.


-Supongo que de tu papá heredaste el nombre (son homónimos) y la pasión por la política.
-Por la política y por Racing. Papá era fanático y yo también, aprendí a leer con El Gráfico. Mi papá llegó a ser presidente del club. Por Racing, entre otras cosas, papá se hizo muy amigo del padre Carlos Mugica, que fue quien me bautizó.


-Tu papá era desarrollista.
-Sí, trabajó con Arturo Frondizi y fue candidato a diputado por el MID. Yo soy ahijado de Rogelio Frigerio. Mi viejo fue el que organizó la reunión entre Frondizi y el Che Guevara. Muchos dicen que esa fue una de las principales razones por la que los militares lo derrocaron a Frondizi.


-¿Por qué le parecía importante hacer la reunión?
-Mi viejo era muy joven, no creo que haya sido una idea de mi papá.


-¿Quedó impresionado con el Che?
-Puede ser, en ese momento Guevara ya era un figura internacional. Mi papá no tenía dudas de
que el Che pensaba para Cuba un gobierno totalitarista pero profundamente desarrollista.


-¿Hablaban mucho de política?
-Mucho, todo el tiempo. Siempre que había reuniones en casa yo me quedaba a un costado escuchando. La política es parte de mi vida desde chico.


-Tu papá se volvió a casar y tenés dos hermanos chicos.
-Sí, Antonio y Rafael. Tienen 12 años. Desde que falleció mi papá intento estar presente con ellos. Voy a los actos del colegio, compartimos una parte de las vacaciones y los llevo a la cancha.

-¿Jugás al fútbol?
-Jugué muchos años.


-¿En qué posición?
-Me encantaba jugar de 9 pero me mandaban a la defensa (risas).


-Lo tuyo era más el empeño que la calidad.
-Era más bien rústico. Insistía en jugar de 9 pero no, me mandaban atrás. La mayoría de
mis amigos los tengo del fútbol, de jugar en la plaza Alemania o la que está frente a mi casa.
Me hice muchos amigos así, de hecho a Mauricio lo conocí jugando al fútbol, en un campeonato.
Mauricio es más grande que yo.


-¿Y en la política, que posición jugás?
-El otro día Marcos Peña (secretario de Gobierno de la Ciudad) me cargaba y me decía que
yo era el Mascherano del PRO. Yo le dije que Mascherano es un ídolo, me encanta pero estoy
identificado con (Ezequiel) Videla, que la está rompiendo. Es el cinco de Racing que viene de
Colón y está jugando increíble.


-Se habló mucho de tu interna con Gabriela Michetti, ¿no temen que tanto ida y vuela
los afecte?

-No, es cierto que hubo discusiones, Mauricio dio su opinión, cuál pensaba que era el mejor rol para cada uno (le dio su apoyo a Larreta). Pero si Gabriela y otros quieren competir me parece bien que vayamos a una interna.


-¿Qué pasa si perdés?
-La vida sigue, no es algo de vida o muerte. Tengo una vocación enorme por mi trabajo y me imagino una cantidad de cosas enorme que podemos seguir haciendo por la ciudad.


-Hace poco hicimos una nota con Sergio Abrevaya y dijo que la ciudad está favelizada, por el crecimiento de las villas. Fue muy crítico con la política de vivienda que llevan adelante.
-No coincido con esa idea de que Buenos Aires se favelizó. El problema de viviendas se da en toda la Argentina y no se puede resolver en un solo distrito. Desde el Banco Ciudad y el Instituto de Vivienda estamos dando créditos muy favorables. El Ciudad es la entidad que mayor cantidad de créditos hipotecarios da en todo el país y con las condiciones más favorables.

-Puede ser pero es cierto que los créditos hipotecarios hoy son sólo para la clase media
alta.

-La tasa que se ofrece en los créditos Primera casa es menos de la mitad de la inflación y te dan hasta el 85 por ciento del valor del inmueble. La prioridad son los jóvenes con hijos y la consigna fue que la cuota no podía ser mayor que el alquiler de una casa similar.


-Pero el plazo máximo es a 20 años. Los países desarrollados dan a 30, 40 años.
-En Argentina no hay crédito a tanto tiempo. El nuestro es de los más largos que hay.


-¿Y vivienda social para los que están mas necesitados?
-Tenemos que resolver el problema de vivienda de la Argentina y la construcción no es el
único mecanismo. La construcción se usa para situaciones extremas, por ejemplo relocalizar
la gente que está sobre el Riachuelo. Pero insisto, es un problema nacional.


-¿Y el crecimiento de la población en las villas?
-La Ciudad de Buenos Aires tiene la misma cantidad de gente que hace 60 años.


-Pero uno ve el crecimiento, sólo hay que tomar la autopista Illia para darse cuenta de
cómo creció la Villa 31.

-Es un caso muy particular por su ubicación: mucha gente que vive ahí consigue trabajo
cerca. Hay personas que viven ahí en la semana y después se vuelve a su casa en provincia,
los fines de semana. Eso se soluciona dándole trabajo a la gente donde vive. Hay que desconcentrar
el país, con trabajo y servicios. La situación del conurbano es sensiblemente mas precaria que la de la ciudad, por eso vienen a atenderse en nuestros hospitales. Un fenómeno relativamente nuevo es que cada vez más vienen a anotarse en nuestras escuelas. Para nosotros es un orgullo ver que podemos dar un servicio que atrae no solo a los porteños. Por otro lado es un desafío enorme la gestión de todo eso. La gente debería tener un buen trabajo y acceso a servicios de calidad en
cualquier lugar de la Argentina. Es uno de los principales desafíos del país.


-El tema de la educación también recibe críticas. No hubo grandes cambios, el maestro
sigue parado al frente y los alumnos sentados en pupitres mirando para adelante.

-Primero, cambiar contenidos no se hace un día para el otro. Tampoco los cambia el gobierno, surgen del propio sistema en gran medida. Hemos incorporado modificaciones como por ejemplo, que todos los chicos tengan ingles de primero a séptimo grado. Hoy todos los chicos tienen su computadora, conectada a internet. En muchas escuelas ya no hay pizarrón si no una red interna donde las clases las siguen a través de sus computadoras. El otro día estuve recorriendo la 1-11-14, en verano, y veías lo chicos en la puerta de su casa jugando con la computadora, conectados. El mejor wifi de la ciudad, por lejos, lo tienen los chicos de las escuelas públicas de la ciudad. Eso es una revolución. Hoy no saber computación es como ser analfabeto hace cincuenta años. Eso lo hicimos, en un contexto social complicado, pero es un cambio notable.

-La educación pública no logra conquistar a la clase media en Capital Federal. El que
puede pagar manda a sus hijos a un colegio privado.

-Todos somos libres de mandar a nuestros hijos a la escuela que queramos.


-Eso verdad, pero no responde la pregunta.
-Capital Federal es el único distrito de la Argentina donde está aumentando hace cuatro años seguidos la matrícula pública con respecto a la privada. Solo pasó lo mismo durante un par de años en la provincia de Tucumán, en todo el resto el proceso es inverso. Algo habremos hecho bien.


-Seamos sinceros Horacio, la clase media no manda sus hijos a la escuela pública. No hago una valoración sobre si es mejor o peor, pero eso pasa. La escuela pública perdió
el lugar que tenía, ¿no te parece que hay un problema?

-Primero de todo nosotros pensamos que todo es escuela pública, puede ser de gestión pública
o privada.


-Es una discusión semántica.
-No, nosotros tenemos injerencia, a través de los subsidios que damos, en la gran mayoría
de las escuelas privadas de la ciudad. La es cuela parroquial, donde el 70 por ciento de los chicos no paga o paga una cuota simbólica, ¿eso es público o privado? Los vecinos de Buenos Aires pagamos los salarios docentes de muchísimos colegios. Es muy relativo lo público y lo privado en ese sentido. La gente es libre de elegir.

-El otro día Eduardo López, secretario general de UTE, de los docentes, dijo que la ciudad invierte cada día menos en educación.
-Primero, Eduardo López es un militante kirchnerista, con lo cual todas sus declaraciones tienen un tinte político. Segundo, el porcentaje, si nosotros incorporamos todos los años más policías metropolitanos o incluimos el subte, que antes no teníamos, obviamente en términos porcentuales se van a ver cambios. La comparación de porcentaje no es válida. Se agrandaron los servicios que la ciudad da, dos muy grandes, subte y policía. Hoy financiamos cinco mil policías metropolitanos en
la calle que deberían ser muchos más, y eso exige un esfuerzo enorme.


-Con respecto al subte, se les critica que la deuda de la Ciudad se multiplicó por cinco y
no hubo un cambio sustancial en el tema del subte, por ejemplo, obra de las más caras.

-No hay cuenta que demuestre que la deuda se multiplicó por cinco.


-¿De cuánto era y cuánto pasó a ser la deuda? ¿Tiene el número exacto?
-Medido en términos nominales todo se multiplicó por cinco en Argentina, por la inflación.
En términos reales, como porcentaje del presupuesto se mantiene constante. Nos estamos
endeudando ahora para comprar 250 vagones del subte para mejorar la frecuencia. El primer
gran desafío hoy es que la gente viaje mejor, más que seguir ampliando. Que haya más frecuencia
y se viaje más cómodo. Esa es nuestra prioridad. 250 vagones es la mayor comprar de la historia por lejos.


-Con respecto a salud, se habían propuesto solucionar el problema de los turnos, las lar gas colas, la demora. No se solucionó.

-Es una paradoja, cuanto más mejorás, más demanda tenés, más gente del conurbano viene a atenderse. Pareciera que lo corrés siempre de atrás.

-¿Dice que el problema es que mejoraron mucho la atención y por eso viene mucho más gente?
-Estamos haciendo un esfuerzo grande en muchos lugares, no en todos, en infraestructura y
tratando de mejorar los centros de salud que están más cerca de la gente. Pero a medida que
mejorar el sistema vienen más personas. Y sabemos que tenemos que atender a todos, somos
la capital de todos los argentinos. Hoy tenés gente que viaja dos horas para hacerse atender.
El 60 por ciento de los pacientes viene de afuera y la gran mayoría del conurbano. Hicimos un esfuerzo inicial para mejorar el SAME y funciona bárbaro. Ahora queremos lograr un
cambio cultural para que la gente haga la primera atención en un centro de salud cerca de su
casa o con el médico de cabecera. El hospital tiene que ser para derivaciones o internaciones.
Es un cambio que va a llevar tiempo.


-¿Cómo ves la perspectiva a nivel nacional para el PRO?
-Bien, vamos creciendo. Aparecieron las primeras encuestas en las que Mauricio aparece
primero como producto de una tendencia en la que viene creciendo hace más de un año y
medio. Siento que cada vez más gente en la argentina quiere un cambio. Mauricio es quién
mejor representa hoy ese cambio. Hicimos muchas cosas en la ciudad y esa misma energía
de cambio se quiere para el país.


-No es lo mismo la ciudad que el país.
-Por supuesto. Pero también le decían a él que no era lo mismo gestionar una empresa
que Boca y después un club que la ciudad. Mauricio ha demostrado a lo largo de su carrera
que tiene capacidad de armar equipos para gestionar distintas realidades que no
son ninguna igual a la otra. La capacidad de convocar gente piola y hacerla funcionar en
equipo es una virtud que tiene. Eso le ha funcionado en todos los ámbitos.


-¿Qué serían lo primero que cambiarían?
-La actitud, volver al diálogo, volver a pensar que hay otro que puede pensar diferente y no
por eso es un enemigo. Hay que reunir a los argentinos.


-¿Y en lo económico?
-Hay que frenar la inflación que come el bolsillo de la gente.


-¿Cómo se logra?
-Tenés dos maneras: que la gente gaste menos o que se produzca más. La forma ortodoxa
es con recesión pero yo creo que hay un potencial enorme para que la Argentina produzca
más. En la ciudad lo hicimos creando los polos de desarrollo se generaron diez mil
nuevos puestos de trabajo. Eso mismo hay que hacer en todo el país.

Horacio Rodríguez Larreta, candidato a jefe de gobierno por el PRO: "Soy el catador oficial de las bodas que organiza Bárbara"