¡LA NENA CRECIÓ!

De Chiquititas al Poder Judicial: la vida de Nati Melcon

De Chiquititas al Poder Judicial: la vida de Nati Melcon

Con su personaje de Tali causó furor en Chiquititas y luego se lució en Kachora y Rincón de Luz. Pero un día se alejó de la tele. ¿Qué fue de su vida? Entrevista exclusiva.

Tenía solo 7 años cuando Cris Morena la eligió para sumarse al elenco de Chiquititas y con su personaje, la caprichosa y extrovertida Tali, Natalia Melcon (29) se ganó un espacio súper importante dentro del mundo infanto juvenil que seguía la exitosa telenovela. La actriz, que estuvo en el elenco protagónico de Chiquititas y Rincón de Luz, también actuó junto a Natalia Oreiro en Kachorra y rodó la película de Chiquititas con Romina Yan y Facundo Arana, sus ídolos de la infancia. Fueron muchos años sin parar de estar en la pantalla –incluso llegó a ir a comer como invitada a Almorzando con Mirtha Legrand-, pero un día dijo basta y dio un paso al costado. Del éxito rotundo y de llenar estadios no solo en la Argentina sino también en Europa e Israel, pasó al anonimato y a llevar una vida relativamente normal. No obstante, en todos estos años siguió teniendo fans que miran las novelas por Youtube y que le escriben constantemente por las redes sociales. Pero ella no volvió a actuar, salvo una pequeña participación en Casi ángeles allá por 2010 y otra en Soy Luna en 2016. Nati aceptó una entrevista vía Instagram en vivo para Pronto con el periodista Nico Peralta, en la que habló de su presente y repasó su vida.

-¿Dónde estás trabajando hoy, Nati?

-Actualmente, estoy trabajando en el Poder Judicial desde casa por la cuarentena, en el Ministerio Público Fiscal. Antes estaba en Relaciones Laborales y me pasé acá porque necesitaban apoyo, estaban entrando muchas denuncias y estoy viendo y aprendiendo el nuevo trabajo.

-De la tele al Poder Judicial, ¿qué pasó en el medio?

-Sí, nada que ver, ¿no? Terminé Chiquititas, terminé el colegio y empecé a trabajar ahí. ¿Por qué me fui alejando de la tele? Mirá, empecé de muy chiquita y si bien me encantaba y me encanta, sentía que ya no estaba dando el ciento por ciento y lo noté el último año, cuando hice Rincón de Luz. Fue una decisión que tomé en ese momento y de la que no me arrepiento porque necesitaba parar.

-¿Por qué entraste de tan chica en la tele?

-Empecé a los 4 años a hacer publicidades gráficas, salía en las revistas y era un terremoto: era una nena de 4 años con personalidad de una de 15. Los amigos de mis papás les decían que me llevaran a castings porque era muy desenvuelta. El primer día que fui estaban buscando a una nena para disfrazarla de Minnie por el Día del Niño y quedé. Ahí arranqué y me divertía un montón porque con lo que ganaba, mis papás me compraban juguetes.

-¿Había algún artista en tu familia?

-No, nadie pero yo de chiquita era muy fanática de Chiquititas, lo veía siempre y soñaba con estar ahí. Pero no entendía lo que era grabar, no sabía nada y cuando se abrió el casting, me llevaron. Creía que iba a ir al Hogar Rincón de Luz y cuando llegué me desilusioné porque entré al estudio por primera vez y era todo de cartón: el hogar no era un hogar, la cocina estaba por allá, los cuartos por otro lado, ¡una desilusión! Sentía que me habían estafado, já.

-¿Cómo te confirmaron que habías quedado?

-En el primer casting no quedé, me fui muy mal y le pedí a mi mamá volver. Volví a hacer una cola eterna, tuve una segunda chance y quedé. Hoy cuando me veo actuando en Chiquititas me causa gracia porque las escenas que me tocaban a mí eran muy divertidas. Los fans editan videos, trato de ver todo y de contestar. El cariño de la gente lo siento y es muy lindo.

-¿Hoy a la distancia qué te pasa cuando te ves tan chiquita trabajando?

-No me arrepiento de nada. Mis papás nunca me obligaron, lo disfrutaba un montón y mis padres estaban muy pendientes de cómo me sentía yo. Teníamos mucha contención por parte de la producción y también en casa.

-¿Seguís teniendo fans?

-No sé si clubes de fans pero sí hay mucha gente que me escribe de un montón de lugares y me ponen cosas re lindas. Todos me dicen que no me cambió mucho la cara pero para mí, sí. Muchas chicas de mi edad que ya tienen hijos, lo ven ahora por Internet y es un flash. Es lindo el amor de la gente. Mi primito lo mira, me cuenta lo que pasó, lo que vio y es lindo.

-¿Te quedaron amigos del medio?

-Sí: Agustín Sierra, Milagros Flores, Cande Vetrano, Stéfano De Gregorio. No los veo mucho pero sí, nos queremos.

-¿Pasó algo con Agus Sierra?

-No, nunca. Pero no sé por qué en un momento Euge Suárez dijo que Agus salía conmigo y él dijo que chapábamos, con lo cual quedó ahí algo flotando. En Rincón de Luz todas moríamos por Agus a otro nivel y él se creía mil. Nunca estuvimos de novios. La China, Lali, Cande y yo moríamos por él. ¿Qué nos gustaba tanto? Además de que es lindo, tiene personalidad muy graciosa y es muy simpático.

-¿Cómo fue trabajar con Romina Yan?

-Romi en ese momento era mi ídola y era tan simple y carismática. A Cris Morena tampoco la veía como mi jefa y con el tiempo entendí que Cris era la dueña de Chiquititas y ella era la hija aunque jamás se sintió eso. Romina era una más siempre, comía con todos, estaba en el mismo lugar de todos, era una más entre nosotros y nunca sentías que era Romina, y en realidad era la protagonista del programa más visto del momento. Siempre súper simple y muy graciosa.

-¿Con Cris cómo era el vínculo?

-Sabia que ella era la que creó Chiquititas pero no entendía tanto. Si bien yo era chica, entendía que tenía que cumplir con ciertas obligaciones y que no podía ir a grabar sin saber la letra, por ejemplo, porque atrasaba a todo el equipo.

-¿Quién te enseñaba a estudiar la letra?

-Mi mamá. Yo no sabía leer, iba al colegio a la mañana y cuando entré en Chiquititas me tuvieron que cambiar a otro para ir a la tarde al canal. Estar en la tele e ir al colegio era difícil. Iba al cole a la mañana, después me iba a grabar, volvía a casa un poco tarde, comía, estudiaba lo del colegio y me ponía a leer los capítulos. Mi mamá me lo leía a la noche, yo me quedaba dormida y ella me despertaba pero yo estaba muy cansada. Entre escena y escena también estudiaba o hacía la tarea.

-Cuando te alejaste de la tele, ¿pasaste por la facultad?

-Sí, me anoté en Arquitectura cuando terminé el secundario y estuve un tiempo pero necesitaba manejar mis horarios, estar más conmigo misma y dejé la facultad. Necesitaba viajar, estar con mis primos, mis amigas, no tener obligaciones ni horarios y como Arquitectura me demandaba mucho, dejé.

-¿Extrañás la tele?

-No, no lo sé. Hoy no haría nada pero no lo descarto a futuro porque es algo que me gusta pero ahora no es el momento.

-¿Estás de novia?

-No, estoy soltera y muy bien así. Me encanta estar sola y si bien también me gusta estar en pareja, tiene que aparecer alguien que me encante. Al estar de a dos, ya no sos solo vos que vas, venís y hacés lo que querés. Hay que querer mucho a la otra persona para estar de novia.

De Chiquititas al Poder Judicial: la vida de Nati Melcon