MÚSICA

A Bryan Adams no le quedó nada en el tintero en su paso por Argentina

A Bryan Adams no le quedó nada en el tintero en su paso por Argentina

El cantautor canadiense, apoyado en los diferentes géneros que desplegó con un buen colchón de grandes éxitos, no dejó nada en el tintero luego de su paso por la Argentina que incluyeron tres shows en Buenos Aires y uno en Córdoba con entradas agotadas.

En suelo porteño, el teatro Gran Rex de la avenida Corrientes fue el escenario donde Adams, con 57 años a cuestas, se llevó de maravillas con el público de diferentes edades que pasó la mayor parte del tiempo de pie en un concierto sin respiro entre sus canciones más reconocidas y aquellas pertenecientes a 'Get Up' (2015), su último disco, que no desentonaron con guitarras bien al frente.

Adams, con más de tres décadas en la carretera de la música, montó un show tan prolijo como el traje que usó durante el concierto, sin diferenciarse en vestimenta con el resto de una banda sólida, con el virtuosismo y la complicidad en el escenario del guitarrista Keith Scott.

La apertura se produjo con 'Do What Ya Gotta Do', incluido en 'Get Up' bajo la producción del frontman de Electric Light Orchestra, Jeff Lynne, quien supo darle un aire beatle a muchos de los registros, pero antes que los asistentes de un teatro colmado se reclinaran en sus butacas, asestó el primer hit de la noche: 'Can't Stop This Thing We Started'.

Por momentos, el aire de la tercera y última noche del Gran Rex se llenó de espíritu ochentoso ('Run To You', 'Summer Of 69', 'Heaven) y noventoso ("Cloud Number Nine", "Let's Make A Night To Remember'), pero también supo tranquilizarse con lo más reciente ('Don't Even Try').

"Buenas noches Buenos Aires, mi nombre es Bryan; vengo de Canadá", fue lo primero que pronunció con su voz ronca e intacta, especialmente en los registros altos, ante una audiencia que ya tenía en un bolsillo.

Por si hacía falta, la cautivó definitivamente con una balada inoxidable que esperaban todos: '(Everything I Do) I Do It For You', de la banda sonido del film "Robin Hood: El príncipe de los ladrones" con el actor Kevin Costner como protagonista.

El guitarrista canadiense notó que el público argentino tenía intenciones de participar, como generalmente sucede en los diferentes espectáculos que se suceden aquí, y consciente de ello, hizo lugar al cántico popular.

Con el micrófono apuntado a los miles de rostros y ojos pendientes a su figura, mujeres y hombres se dieron el gusto de entonar más clásicos como 'Have You Ever Really Loved A Woman?' y 'Cuts Like A Knife'.

La interacción con la gente llegó al clímax a través de un "dicho argentino" que Adams eligió como señal para la coreografía del rockabilly '"You Belong To Me", de su última placa.

'¡A mover el culo!', dijo en el medio de la canción para un baile general matizado con risas y cierto pudor.

Entre baladas, hard rock y pop, el tiempo se agilizó y la fiesta continuó con los malabares y los punteos filosos de Scott, sumados a los golpes del baterista Mickey Curry, las teclas de Gary Breit y el pulso del bajista Norm Fisher.

Cuando entonó el blues shuffle 'The Only Thing That Looks Good on Me Is You', Adams eligió al azar a Karina, una espectadora quien se vio reflejada en la gran pantalla ubicada detrás de la banda a través de movimientos sensuales que finalizaron con un beso al protagonista de la noche.

La primera visita de Bryan Adams a la Argentina fue como telonero del genial David Bowie, en 1990. Esta vez, con brillo propio y una vasta trayectoria, cantó las canciones que la gente esperaba escuchar tanto en el escenario del Gran Rex como en el Orfeo de Córdoba.

"Pasaron muchos años desde mi primera visita. No sé por qué, la paso muy bien aquí", dijo con cierto dejo demagogo con la intención de volver.

La despedida la hizo acompañado únicamente de la guitara acústica para otro hit, 'All For Love', originalmente interpretada junto con Sting y Rod Stewart en 1993, que calmó los ánimos luego de una noche intensa en emociones.

Fuente:Télam

A Bryan Adams no le quedó nada en el tintero en su paso por Argentina