TEATRO

"Chicos feos", una obra donde los actores confiesan sus problemas sociales, culturales y sexuales

"Chicos feos", una obra donde los actores confiesan sus problemas sociales, culturales y sexuales

El director Gabriel Gavila presenta el cierre de su trilogía teatral "Chicos", en donde aborda desde un "teatro testimonial, verídico y de impacto" las problemáticas culturales, sociales y hasta sexuales de sus protagonistas.

Aunque actuar muchas veces significa ponerse en personaje para contar la historia de otro, el director Gabriel Gávila usó la actuación para abordar las problemáticas de identidad cultural, social y sexual de sus actores en "Chicos Feos Vol. II", un espectáculo confesional y honesto, con mucho humor pero realmente impactante.

Gavila, integrante del grupo Improvisa2 con el cual ganó el Premio Estrella de Mar a Mejor Comedia en el 2017 por su obra “Caos”, también fue nominado en la terna Mejor Labor Humorística con otros grandes del humor como Martín Bossi. En 2015, dio inicio a una trilogía a la que llamó "Chicos", al lanzar el show "Chicos Lindos" ese mismo año, y luego "Chicos malos" en 2017. "Chicos Feos", la última parte de la trilogía, contó con una primera edición en donde el mismo Gavila se confesó ante el público, y este 2018 vuelve con nuevas historias para emocionar y reflexionar.

La obra es en verdad un espacio sincero donde la sexualidad, las enfermedades, las adicciones y los abusos, imponen su dolor ante la alegría del primer amor, el despertar a la vida, los triunfos personales y profesionales. "Chicos de todas las condiciones estéticas, psíquicas y humanas confiesan lo que tal vez, nunca le hayan contado a nadie con un detalle que no se puede pasar por alto: todo es real. Los límites entre la ficción y la realidad no existen en esta obra", explica Gavila. Las formas en que cuentan sus historias son muchas y muy variadas: hay relatos, baile, creación de imágenes, exposición de teorías.

"Es un show de alto impacto visual y sensorial, que moviliza por dentro, sobre todo a aquellos viven con el dedo acusador sobre sus narices, mientras solo intentan vivir en libertad. Mi teatro es testimonial, verídico, de impacto. Siempre digo que lo real impacta más. Cuando tengo que hacer un reemplazo, reemplazo la historia también porque no es real y sé que va a hacer ruido en el contexto. Muchas veces de una función a otra, hay procesos de reescritura por alguna baja o reemplazo. Porque además es muy físico. Los actores de mis obras, para hacer una buena función, tienen que estar al cien por cien. No existe una receta para que los actores se confiesen en escena. Ellos cuentan lo que quieren, pero se genera tanta buena onda y tanta hermandad, que en los ensayos se sueltan y lo toman como catarsis. Los primeros encuentros como que se van midiendo y después uno cuenta que la novia tuvo un aborto clandestino, el otro que su madre tiene Alzheimer y se van liberando y se va armando una energía muy fuerte. Eso se vive en 'Chicos feos Vol II', al igual que lo viví yo en 'Chicos feos Vol I' donde cuento cosas que jamás imaginé contar en un escenario. Y eso el público te lo agradece. Verlos llorar en el aplauso final es fuerte. Y los periodistas, que son más reticentes a demostrar sus sentimientos, me lo hacen llegar por mensajes privados en las redes sociales”, afirma Gavila orgulloso con el resultado de esta obra. 

Y aunque la trilogía se llama "Chicos", las mujeres no se quedan afuera de estas obras. “Sienten igual y lo vuelcan en sus experiencias. Claro, hay un chico en el escenario pero las historias son comunes. Y casos de abusos, adicciones o enfermedades, lamentablemente, se repiten en todos los géneros”, explica el director.

¿Dónde verla?

"Chicos Feos Vol. II" se presenta todos los viernes a las 23 en el Espacio Artístico “La Sodería” (Vidal 2549, Ciudad Autónoma de Buenos Aires).

"Chicos feos", una obra donde los actores confiesan sus problemas sociales, culturales y sexuales