Hablamos con los protagonistas de

ENTREVISTA EXCLUSIVA

Hablamos con los protagonistas de "La Jauría", una serie que llegó para interpelar a todos

Hablamos con los protagonistas de "La Jauría", una serie que llegó para interpelar a todos
Charlamos con Antonia Zegers, Paula Luchsinger, Mariana Di Girolamo y Lucas Balmaceda sobre su participación en la nueva apuesta de Amazon Prime. Una ficción adictiva y muy actual que no le escapa a nada: además de su impactante contenido policial toca temas como la violencia machista, el grooming y el bullying.

Tres policías mujeres y un grupo de alumnas de un colegio muy adinerado de Chile intentan dilucidar qué pasó con Blanca, una adolescente muy popular entre lo suyos con alma de líder, que desapareció. Aparentemente, un ex profesor y un misterioso juego virtual tuvieron mucho que ver en su desaparición. Ese es el terrible punto de partida y uno de los tantísimos temas de cruda actualidad que toca La Jauría, una serie chilena dirigida, entre otros y otras, por la argentina Lucía Puenzo (Wakolda, XXY), y que llegó con sus 8 capítulos a la plataforma Amazon Prime.

Antonia Zegers, Paula Luchsinger, Mariana Di Girolamo y Lucas Balmaceda, sus protagonistas, nos contaron sus sensaciones tras el estreno y remarcaron la importancia de haber formado parte de una producción audiovisual paritaria, así como también expresaron cómo impactó la serie en sus carreras profesionales.

1 (4)

Es un producto nuevo, muy adictivo”, comienza diciendo Zegers, la actriz de Los Perros y El Club ,que en esta ocasión interpreta a Olivia, una de las policías que lideran el caso en el que se centra la historia. Es que La Jauría es un policial que expone problemas de la sociedad tales como la violencia machistagrooming y el bullying a la vez que avanza a borbotones en las tramas de varios personajes a la vez, cada uno implicado a su manera.

1 (2)

 

En este sentido, Balmaceda resaltó lo importante que fue su trabajo con Puenzo a la hora de diseñar a Benjamín, el joven alumno que interpreta. Además, destaco que la directora y el resto del equipo apostaran a una historia coral, es decir, una que sigue los distintos caminos de varios personajes: “Cada uno tenía su propia estética, su propia representación. Benjamín no representa el típico hombre héroe galán... a pesar de que podría haberlo sido. Más que nada él se deja salvar por su compañeras mujeres. Es un personaje muy frágil, muy vulnerable, y que demuestra la vulnerabilidad masculina, que también es víctima del machismo y del patriarcado”.

1 (2)

En varios de los episodios de La Jauría se puede ver cómo un grupo de chicas de secundario motoriza la búsqueda de su compañera desaparecida encarando una toma de colegio con pañuelos verdes en el cuello y el brazo, clamando justicia. Esto no es un tema menor en una ficción que, según Zegers, no busca "evangelizar" sino exponer problemáticas y que cada uno o una piense lo que quiera.

Hacerlo en el género policial ayuda mucho porque hay mucha exigencia con el vértigo y con la intriga que va más allá de los temas. Vamos mostrando una cierta esquina de esta sociedad. Latinoamérica entera está hablando en este tono; en los colegios hay movimientos feministas de niñas chicas, y eso es súper bonito, distinto e importante. Creo seriamente que el arte no cuenta con la misión de enseñar y evangelizar, eso está en el contexto de los profesores, en otro lugar. Incluso creo que los profesores deben estimular a que la gente piense, a que tome partidos personales. Nosotros somos un canal, un espejo. Los complejos mesiánicos en el artista no son el camino. A mi me gusta que nuestra serie abra un tema sumamente crudo y que cada uno tome sus decisiones de lo que piensa al respecto, creo que esa es la misión del arte. No quiero poner mis principios en mi trabajo, quiero encarnar a otra gente y hacer el espejo”, comenta la actriz.

Luchsinger, que hace de Celeste, la hermana de la joven desaparecida, destaca la numerosa participación de mujeres en todas las áreas de la producción de La Jauría, como la dirección, guión, actuación y producción: “Estoy súper honrada de hacer a Celeste. Es un personaje súper desafiante, muy interesante. Estoy orgullosa de mostrar todos estos temas tan importantes, de visibilizarlos, de denunciarlos y de cambiar estereotipos de género. Muchas veces en las producciones audiovisuales hay muy pocos personajes femeninos protagónicos o complejos con su propia historia. Muchas veces la mujeres son víctimas del drama y generalmente llega un personaje hombre a rescatarlas. Las mujeres somos las heroínas también”, expresa.

1 (4)

Una investigación de 2018 caratulada como “Participación de la mujer en la Industria Cinematográfica Nacional”, de la Línea de Investigación del Fondo Audiovisual y liderada por Catalina Rojas Ugarte, indicó que de 335 películas chilenas que se hicieron desde el ‘05 hasta el 2015 solo el 21 por ciento fueron dirigidas por mujeres. Además, éstas recibieron muchos menos dinero del Fondo de Fomento audiovisual, un 18 por ciento del total, en parte porque exhibieron sus películas por menos tiempo que las de los hombres.

Antonella Estévez, la directora del festival FemCine, el primero chileno de cine de mujeres, nota que esta cuestión, por suerte, va cambiando poco a poco. “Ya nadie nos pregunta por qué hacemos el festival. El sexismo que antes estaba normalizado, hoy está puesto en cuestión”, dijo en una nota con La Segunda.

Yo realmente espero que haya cambios cercanos en la industria de Chile con el tiempo. No hay mujeres solamente siendo líderes en personajes, sino detrás. El equipo fue muy paritario y eso influye muchísimo en la producción, en la historia, con qué personaje. Si fuera la adolescente que fui me encantaría ver esta serie, me siento muy orgullosa de ser mujer y de mostrar personajes súper valientes y súper fuertes. Espero que las producciones sean más paritarias, no solamente con personajes femeninos, sino que en la dirección, escritura, producción y en todos los sectores haya también más mujeres”, completa Paula.

1 (1)

Para Lucas, además, trabajar con una directora mujer es “un alivio”. En este sentido destaca el rol de Puenzo, una directora que tanto él como las actrices concuerdan que hizo que el trabajo fuera muy ameno y sencillo: “Había visto XXY (una anterior película de Puenzo) y quedé muy impactado porque la intersexualidad del personaje protagónico era algo que no se sabía antes. La gente sigue mencionando a la gente intersexual como hermafrodita y ella se atrevió a dar esta ambigüedad de género y a narrar una historia a través de estar en una escala de grises y a contar cómo la misma biología hace que el mundo entero te esté rechazando aunque no hayas tomado esta decisión. Eso mismo siento que ella, con el guión y la dirección, lo recalca de forma más clara con el movimiento feminista. Las mujeres han sido oprimidas a lo largo de la historia por su biología, por su cuerpo. Es el fascismo en el cual hemos estado todos metidos. Trabajar con ella fue un alivio, fue un alivio trabajar con una directora mujer. Querámoslo o no es distinto trabajar con mujeres en una industria que está colapsada por hombres. Fue gratificante”.

1 (5)

 

Paula, Antonia y Mariana opinan similarmente: “Hacía parecer todo muy fácil, y nada era muy fácil, de hecho era muy difícil. Con ella parecía sencillo, tenía esa lucidez de que te daba una indicación, uno la ponía en práctica y se te iluminaba una escena. Eso pasa cuando estás trabajando con una directora o un director muy talentoso. Te dan un secreto, una llave y se abre la escena. Es un lujo”, comenta Zegers, mientras que Luchsinger, en sintonía, opina: “Ella es una gran líder, además de directora. A veces uno trabaja con directores o directoras que dan órdenes en vez de liderar. Ella es súper líder y hace que todo funcione desde la amabilidad, desde la calidez. Todo el equipo creo que se sintió muy amparado por ella”.

Di Girolamo viene de protagonizar Ema, una interesantísima producción del cineasta Pablo Larraín, el mismo que fue nominado al Oscar por No y quien dirigió la biopic de Jackie Kennedy, con Natalie Portman, y la de Neruda, con Gael García Bernal. A diferencia de esa película, su Sofía no es un personaje protagónico, pero no por eso es menos importante o intenso; es más: está relacionada a una de las escenas más fuertes de la ficción.

1 (1)

La Jauría fue un trabajo súper en colectivo. Incluso desde el proceso de audición, desde encontrarse con ese vestuario y ese pelo tan particular. Y sobre todo en la relación con las chicas... con Paula, que en la serie somos amigas, confidentes, cómplices y nos amamos. Fue mucho diálogo, muy buen diálogo. En lo personal no grabé tanto. Fue algo así como 12 citaciones, entonces era importante estar despierta y enchufarse al buque gigantesco que era esta serie. Recurrí un poco a mi experiencia como mujer que se educó en un colegio católico. Pude recabar en esos lugares y usarlos un poco para interpretar un poco a Sofía”, sostiene sobre su rol.

Al igual que Di Girolamo, Luchsinger dio el salto de la televisión al cine con su participación en Ema, pero es en La Jauría, una ficción de tevé con mucho condimento cinematográfico, donde pudo lucirse mucho más, ya que su personaje fue el apuntado por Puenzo para que la gente empatizara al máximo. De trabajar en telenovelas de comedia como la versión chilena de Señores Papis o Yo soy Lorenzo pasó una serie policial con un personaje que atraviesa momentos de tensión muy fuertes a todo rato.

Para mi pasar de la televisión a hacer Ema y La Jauría, sobre todo, fue súper gratificante. Estar en este tipo de proyectos donde la historia es importante, necesaria y las ideologías de uno están puestas ahí. Yo me declaro feminista y estoy muy feliz y orgullosa de estar en este equipo, que digo que es paritario, que denuncia temas que son importantes para las mujeres, donde hemos creído siendo controladas. Es una mezcla de muchas cosas. Los géneros son muy distintos y en ese sentido Lucía siempre me bajaba un poco. Yo tendía hacer a Celeste más pesada, más confrontacional, y ella me decía ‘queremos que Celeste sea el corazón de la historia’, que uno empatice con ella, que no piense que es una niña rebelde, sino que uno pueda entrar con ella a la situación en la que vive”, plantea.

1 (3)

Para Zegers, otro tema relevante que involucra a La Jauría es el de los niños.  Según la actriz, la implicancia de los chicos y chicas en la serie es clave y sirve a la hora de analizar ciertos aspectos sociales: “El nicho está en los niños. Son niños y el caso de Benjamín es el de un niño, quizás con otra sensibilidad y fragilidad que los rugbistas, que se ve involucrado en algo por no ser distinto. También ver cómo así se construyen las sociedades, con lo niños. ¿Qué pasa con ellos? ¿Dónde se pone el foco con generar un nuevo vínculo entre hombres y mujeres? Creo que ese es nuestro desafío: no solo levantar mujeres, sino que aprender a dialogar de manera distinta entre los géneros. Cómo la fragilidad no ha sido permitida a los varones es también es una pregunta de esta serie. En la adolescencia se toman decisiones sumamente importantes. También el grooming, estos juegos perversos articulados por frikis viejos que manipulan niños y cómo en ese momento podés joderte y transformarte en un perverso sin darte cuenta, sin ser víctima de los estereotipos sociales de una sociedad adulta sino que siendo un niño. Esa es una fragilidad de la que todos nos tendríamos que hacer cargo”.

Hablamos con los protagonistas de "La Jauría", una serie que llegó para interpelar a todos