Julia Calvo: “Casi ángeles bajaba unos mensajes muy poderosos y nos marcó la vida a quienes trabajamos ahí”

FUROR POR LA VUELTA DE LA NOVELA

Julia Calvo: “Casi ángeles bajaba unos mensajes muy poderosos y nos marcó la vida a quienes trabajamos ahí”

Julia Calvo: “Casi ángeles bajaba unos mensajes muy poderosos y nos marcó la vida a quienes trabajamos ahí”

La actriz, que le dio vida a la malísima Justina en las primeras tres temporadas de la ficción éxito de Cris Morena, habla sobre el fenómeno de Casi ángeles en la Argentina y el resto del mundo. ¡Anécdotas imperdibles para sus fans!

A 13 años de su estreno, Telefe repondrá este lunes 27 de abril el primer capítulo de Casi ángeles en el marco de los 30 años del canal. Si bien se pasará solo el primer episodio del tanque creado por Cris Morena en 2007, sus fanáticos enloquecieron y convirtieron a Casi ángeles en Trending Topic durante todo el fin de semana. Julia Calvo fue la malvada Justina en la serie y en charla telefónica con Pronto habló como nunca del producto, sus compañeros y los fanáticos que al día de hoy siguen mirando la novela por Internet en distintos puntos del planeta.

-¿Cómo llegaste a Casi ángeles y qué significó para tu carrera?

-¡Uf, tantas cosas! Principalmente fue un remanso. La conocí a Cris Morena cuando yo empezaba a hacer tele y ella me dijo que me quería tener en su staff pero no sabía qué iba a hacer. “Bueno, acá estoy”, le respondí. Finalmente fue Alma Pirata y al año siguiente llegó Casi ángeles. Estuve en tres de las cuatro temporadas, en esos tres años me hizo hacer de todo y yo se lo súper agradecí. Para mí la tele era nueva y fue un regalazo poder hacer en televisión lo que venía haciendo en el teatro: cantar, bailar, hacer reír y llorar. Lo más lindo fue trabajar con los chicos.

-¿Cómo resultó esa experiencia?

-Creo que yo era la más vieja del elenco y fue un gran aprendizaje trabajar con niños y adolescentes. Pensé que ya me las sabía todas y, sin embargo, seguí aprendiendo y divirtiéndome muchísimo. Hacer la tele y a la vez el teatro Gran Rex era un estado de gracia maravilloso. Además, me gustaban muchos los libros de la serie: la primera temporada me sonaba a una continuación de Chiquititas pero con el transcurrir de los capítulos entendí que estábamos haciendo un producto de una excelencia dramatúrgica y de historia impresionantes. Se lo encasilló como un programa para adolescentes pero siento que bajaba muy buenas líneas para todo el mundo, inclusive para mí.

-¿En lo personal cómo te afectaba?

-Soy hija de una profesora que estuvo en contacto con gente joven toda su vida, tal es así que se murió a los 81 y parecía de 60. Y siento que viví algo similar en esos años de experiencia al lado de los chicos de Casi ángeles. Y párrafo aparte para el público joven, siempre tan efusivo y sumamente cariñoso.

-¿Seguís sintiendo repercusiones del fenómeno?

-Todos los días de mi vida porque el programa se sigue viendo por Youtube en muchos países del mundo. Es un fenómeno gigantesco. Me encanta que lo sigan viendo porque Cris Morena pudo entender y bajarles una línea a los autores para que hicieran capítulos con mensajes muy poderosos. Sobre todo en el tema de las intervenciones creativas y esa lucha desde el amor contra las injusticias. Eso sigue resonando al día de hoy en cada joven que mira o miró Casi ángeles. Los off que sonaban en cada capítulo eran maravillosos y Leandro Calderone pudo sacar un libro con todo eso. Hay fans que al día de hoy me escriben: “Recuerdo que tal día dijiste tal cosa y justo yo estaba pasando por tal momento” y es muy fuerte porque acompañamos en el crecimiento a mucha gente y desde un lugar de mucho vuelo.

-¿Qué sentiste cuando supiste que Telefe iba a volver a pasar el primer capítulo?

-Me encantó pero pensé que la iban a volver a pasar completa de vuelta. Ahora que no estamos trabajando los actores por la cuarentena obligatoria, ¿sabés qué bien nos vendría que lo pasen de vuelta en un canal de aire? Nos vendría bárbaro. Igual me puso feliz que haya sido elegido por el canal como uno de sus programas emblemáticos por el festejo de los 30 años. Es muy importante porque no lo relegó a un horario de las 19 y va a salir a las 23. Fueron cuatro temporadas de mucho éxito y el contenido que presentó Cris fue realmente muy potente.

-¿Seguís en contacto con el resto del elenco?

-Sí, claro. El cariño sigue intacto y cada vez que nos cruzamos, ya sea trabajando o una clínica como me pasó con Lali Espósito hace tres años porque ella tenía a su abuela y yo a mi hermano internado, cada encuentro es de un amor inmenso. Hay un afecto que va más allá del laburo y eso es muy importante. Además, eso se potencia cada vez que volvemos a trabajar juntos, como me pasó con la China Suárez, con Candela Vetrano o con Peter Lanzani. Nos volvemos a encontrar y es como si hubiéramos pasado toda la vida juntos. Se nota que aprendimos los unos de los otros. El director de ATAV (Argentina Tierra de Amor y Venganza) me decía: “Qué fácil que es cuando están vos y la China juntas porque arreglan la escena en el momento si la pifian, entran directamente en estado y se entienden con solo mirarse”. ¡Y es así! A los chicos los conocí cuando eran adolescentes: ellos estaban creciendo mientras hacían Casi ángeles y ahí pasaron años muy importantes de sus vidas.

-Hoy Lali Espósito y la China Suárez son estrellas y vos las conociste de chicas.

-Las conozco desde chicas, las vuelvo a ver ahora y lo más hermoso de esto es que son iguales que siempre. Ahí es donde más me reflejo. No hay un cambio de personalidad y eso es maravilloso. Ellas dos siguen siendo las mismas y también Peter Lanzani, Nico Riera, Cande Vetrano, Rochi Igarzábal que fue mi hija en El violinista en el tejado, Gastón Dalmau que está viviendo en Estados Unidos y con quien sigo relacionándome a través de un contacto virtual. Que sigan siendo las mismas personas, siendo las estrellas que son como vos decís, me emociona y me llena de orgullo. Significa que tienen una familia atrás que está muy presente y que fueron y son seres copados desde siempre.

-¿En la calle te tiraban buena onda? Tu personaje era malvado.

-Si bien es cierto que Justina era muy mala, la tira la terminó redimiendo y me pasó el primer año en el Gran Rex, que sentí un amor inmenso del público. Era rarísimo porque con Alejo García Pintos y Gimena Accardi éramos los malos pero a la vez nos querían. Cuando salía a escena en el Rex pensaba que me iban a tirar con todo pero no; al contrario, era una mala querida. Con Alejo no te puedo explicar lo mucho que nos reímos el primer año. Eramos como Tom y Jerry, ¡éramos catrasta!

-¿Te llegó algún regalo raro de algún fan del mundo?

-Sí, de todo. Una vez me llegó, por ejemplo, un espejo antiguo que era idéntico a un espejo que yo había usado en el segundo año de la serie. Justina se veía el alma en un espejo y una fanática de Uruguay me mandó una réplica de ese mismo espejo antiguo que usaba mi personaje. Aún conservo el espejo y también sigo hablando con la chica que me lo mandó.

-La última, ¿qué sensación te queda hoy a la distancia cuando recordás a Casi ángeles?

-La primera sensación que me viene es que me divertí mucho y que fueron años hermosos e inolvidables en la vida de quienes hicimos esa novela. El primer capítulo que van a pasar el lunes de nuevo por Telefe, recuerdo que lo vimos todos juntos con el elenco en una pantalla grande en el bar de Estudios Pampa y te juro que nos matábamos de la risa viéndolo. Era todo tan mágico, como todo lo que crea Cris. Hay capítulos, sobre todo de la tercera temporada, que debería ver todo el mundo porque baja unas líneas muy hermosas y trascienden el tiempo y el espacio.

Por Nico Peralta

Julia Calvo: “Casi ángeles bajaba unos mensajes muy poderosos y nos marcó la vida a quienes trabajamos ahí”