Pepe Cibrián respondió al comunicado de la Asociación Argentina de Actores:

LAS DOS VOCES

Pepe Cibrián respondió al comunicado de la Asociación Argentina de Actores: "Pido libertad"

Pepe Cibrián respondió al comunicado de la Asociación Argentina de Actores: "Pido libertad"

Después de que el gremio lanzara un comunicado en contra de los dichos de él y Aníbal Pachano en la mesa de Mirtha Legrand, el reconocido actor y director envió su respuesta, donde pidió más pluralidad en el mundo artístico. Conocé lo que se dijeron.

Esta semana comenzó con una guerra feroz entre la Asociación Argentina de Actores y los artistas Pepe Cibrián y Aníbal Pachano. Estos últimos habían vertido comentarios en contra de la organización gremial de los actores ya que consideraban que no era plural y que estaba limitando la actividad artística en el país. Ante ello, la AAA publicó un comunicado repudiando los dichos de ambos.

"Repudiamos las expresiones públicas expresadas por Cibrián y Pachano en contra de nuestro sindicato y de los derechos laborales que nos asisten. El último domingo, en el programa televisivo de Mirtha Legrand, se vertieron expresiones en contra de nuestra actividad gremial, y se cuestionaron derechos laborales consagrados en nuestro Convenio Colectivo de Trabajo. Muchas veces los ataques, sobre todo cuando son tan burdos y dejan al descubierto crudamente actitudes mezquinas, fortalecen al atacado. En este caso,  nada habla tan bien de nuestra tarea gremial como la reprobación pública expresada por nuestros críticos en relación a los derechos de los trabajadores actores. Negar  nuestro Convenio Colectivo de Trabajo, la herramienta que da protección laboral a nuestro gremio, desconociendo además los 96 años de historia de nuestro sindicato, parido  en una huelga de actores explotados por empresarios inescrupulosos, es un intento de retroceder en el tiempo negando la historia, llevándose por delante la lucha de nuestros antecesores,  para sacar provecho propio. A pesar del dolor que causa la actitud de  los que consideramos pares, en tanto y en cuanto profesamos el mismo oficio, aunque devenidos empresarios, intentaremos explicar y argumentar para rebatir tanta falacia. Los costos a los que se refirieron nuestros críticos en el almuerzo dominical, están ligados al cumplimiento de ese Convenio Colectivo de Trabajo,  por ejemplo: los salarios mínimos. Estos salarios, que no los impone el sindicato, son el resultado de la discusión paritaria con AADET (Asociación Argentina de Empresarios Teatrales), la cámara que agrupa a los empresarios de la actividad, que se realiza en el Ministerio de Trabajo. Es decir, son el fruto de un acuerdo dónde los TRABAJADORES ACTORES, a través de nuestro sindicato, exponen la necesidad de determinada recomposición salarial y los empresarios lo que consideran que pueden pagar.  Desde hace 10 años en nuestro país, todos los trabajadores tienen la posibilidad de ejercer este derecho, los actores también. La fijación de salarios básicos, o  mínimos,  es también un derecho humano, un derecho a una retribución justa receptado en el artículo 14 bis de la Constitución Nacional. Debe satisfacer las necesidades elementales, de alimento, vivienda, salud, educación, ocio. En el caso de los actores, como en tantas otras actividades, además este salario mínimo debe procurar los gastos para capacitación, entrenamiento, vestuario para los castings etc. La discontinuidad de la prestación laboral de los actores,  impondría un salario mucho más alto, para poder compensar el tiempo de desempleo, que es estructural en nuestro gremio. Los horarios de trabajo establecidos en nuestro convenio son parte de  esos acuerdos paritarios discutidos con AADET y preservan derechos básicos de protección física, como los tiene cualquier trabajador.
 La pretendida intención de nuestros críticos de volver  a los  tiempos en que se empleaban “meritorios” rompería con otro derecho laboral elemental “a igual trabajo igual remuneración”. La idea de precarizar nuestra labor, pagando menos,   para que haya más trabajo,  nos remite inevitablemente a la tristemente célebre teoría neoliberal del derrame, ese  que nunca llegó ni siquiera a salpicarnos. Disfrazar de clases, aprendizaje y castings, lo que verdaderamente son ensayos es una metodología patronal de mala fe que rechazamos rotundamente. Cuestionar la comida que les corresponde a los actores en gira no resiste el más mínimo análisis. Quizá quieran volver a imponer el “suplicado” (snsayo al que estaban obligados los actores a realizar al finalizar la última función del día) es decir: retroceder casi 100 años en la vida laboral de los actores. Ni lo intenten, de no existir la Asociación Argentina de Actores volveríamos a parir este sindicato para luchar contra empresarios inescrupulosos".

Ante ello, Cibrián no se quedó callado. Con dos comunicados (uno para la AAA y otro para sus colegas actores) pidió que no se tergiversen sus dichos y que la actividad artística sea más plural y no "para unos pocos.

"Señores Asociación Argentina de Actores:
Deseo  formular mi COMUNICADO COMO ACTOR,  a fin de no permitir que los dichos vertidos sean tergiversados, con el ánimo de crear antinomias inexistentes y se vulnerare así nuestro derecho a expresarnos libremente, conforme nuestras íntimas convicciones. Es por todos sabida mi pasión e 
historia como actor y director, con ancestros y cuna de trabajadores del arte. Qué decir y contarme de las necesidades que transita un artista hasta ser descubierto por el  éxito. ¿Acaso no 
mencioné lo que mi propia madre decía, respecto de vivir a costa de empeñar lo adquirido, para poder sobrevivir y llegar a fin de mes en estas maravillosas tierras de talentos? Valoro profundamente las luchas y los logros por  la DEFENSA DE LOS DERECHOS, y es ejemplo de ello no 
un juego de palabras,  sino mi propia vida. He defendido siempre EL DERECHO A UNA VIDA LIBRE Y DIGNA. Defendí la LIBERTAD para elegir LEGAL Y LICITAMENTE  como vivir y amar con participación activa en la génesis de  la LEY DE MATRIMONIO IGUALITARIO. He sido creador  en el país de un espacio único para el teatro LA COMEDIA MUSICAL, dando trabajo a  miles de jóvenes actores, hoy verdaderas estrellas que triunfan en el mundo. Marché codo a codo por los DERECHOS CIVILES en mi país, cuando estos fueron vulnerados, y jamás resigné mi libertad de expresión, aunque ello no fuera políticamente correcto a lo largo de tantos años de lucha. Debemos ser muy cuidadosos con los excesivos rigorismos formales, la reglamentación a ultranza so pretexto de salvaguarda de los que algunos consideran el derecho a tutelar, muchas veces se  vulnera  o extingue el  bien supremo que pretende ser protegido. La defensa de los derechos del actor constituye mi propia vida. Que las voces que se alzan en la defensa del DERECHO A TRABAJAR  no conviertan nuestro medio en un  teatro monopólico, solo para unos pocos. Que el excesivo poder de policía no provoque la abolición  de espacios, el cierre de escenarios dispuestos a  descubrir talentos,  que no se hiera de muerte al propio bien tutelado. Por eso  pido libertad para trabajar, para contratar, que el arte sea  un espacio para expresarnos, para construir un mundo mejor, donde podamos entre todos construir una Argentina donde las ideas se respeten y el pluralismo,  así como el  disensos  sean la base de un país igualitario y lleno de oportunidades para todos.

Pepe Cibrián Campoy

Estimados actores:
Deseo  formular  mi COMUNICADO COMO ACTOR,  a fin de no permitir que los dichos vertidos sean tergiversados, con el ánimo de crear antinomias inexistentes y se  vulnerare así nuestro derecho a expresarnos libremente, conforme nuestras íntimas convicciones. Es por todos sabida mi pasión e historia como actor y director, con ancestros y cuna de trabajadores del arte.  Que decir y contarme de las necesidades que transita un artista  hasta ser descubierto por el  éxito, acaso no mencioné lo que mi propia madre decía, respecto de vivir a costa de empeñar lo adquirido, para poder sobrevivir y llegar a fin de mes en estas maravillosas tierras de talentos. Valoro profundamente las luchas y los logros por  la DEFENSA DE LOS DERECHOS, y es ejemplo de  ello no un juego de palabras, sino mi propia vida. He defendido siempre EL DERECHO A UNA VIDA LIBRE Y DIGNA. Defendí la LIBERTAD para elegir LEGAL Y LICITAMENTE  como vivir y amar con participación activa en la génesis de  la LEY DE MATRIMONIO IGUALITARIO.  He sido creador  en el país de un espacio único para el teatro LA COMEDIA MUSICAL, dando trabajo a  miles de jóvenes actores, hoy verdaderas estrellas que triunfan en el mundo. Marche codo a codo por los DERECHOS CIVILES en mi país, cuándo estos fueron vulnerados, y jamás resigne mi libertad de expresión, aunque ello no fuera políticamente correcto a lo largo de tantos años de lucha. Debemos ser muy cuidadosos con los excesivos rigorismos formales, la reglamentación a ultranza so pretexto de salvaguarda de los que algunos consideran el derecho a tutelar, muchas veces se  vulnera  o extingue el  bien supremo que pretende ser protegido.  La defensa de los derechos del actor constituye mi propia vida.  Que las voces que se alzan en la defensa del DERECHO A TRABAJAR,  no conviertan nuestro medio  en un  teatro monopólico, solo para unos pocos. Que el excesivo poder de policía no  provoque la abolición  de espacios, el cierre de escenarios dispuestos a  descubrir talentos,    que no se hiera de muerte al propio bien tuteado. Por eso  pido libertad para trabajar, para contratar, que el arte sea  un espacio  para expresarnos, para construir un mundo mejor , donde podamos entre todos construir una Argentina donde las ideas se respeten y el pluralismo,  así como el  disensos  sean la base de un país igualitario y lleno de oportunidades para todos.

Pepe Cibrián Campoy"

Pepe Cibrián respondió al comunicado de la Asociación Argentina de Actores: "Pido libertad"