Agustín Sierra: “A mí la cuarentena me pegó duro por la muerte de mi viejo”

EXCLUSIVO PRONTO

Agustín Sierra: “A mí la cuarentena me pegó duro por la muerte de mi viejo”

Agustín Sierra: “A mí la cuarentena me pegó duro por la muerte de mi viejo”

El actor perdió a su papá, Beto, en plena cuarentena obligatoria y lo despidió con un sentido posteo en Instagram. A un mes y medio de haber recibido la triste noticia, habló por primera vez del tema en exclusiva con Pronto

“La verdad, no sé por dónde empezar, estoy destruido por dentro. Ayer se nos fue el Betito. Una gran persona, un hombre con principios y valores únicos. Solo tengo palabras de agradecimiento para vos, pa. Me diste todo, jamás nos faltó nada, ni a mí ni a la familia”, escribió Agustín Sierra (29) el 6 de abril pasado, un día después de haber recibido la peor noticia de su vida: la muerte de su papá, Beto. Y continuaba: “Hoy estoy muy triste y no paro de llorar porque sé que no te voy a ver más para pedirte algún consejo, compartir un asado o ver a la Acade juntos. La vida sigue y no sé cómo ahora que no estás, pero te prometo que voy poder, que voy a ser fuerte por mí, por mamá y mis hermanos (…). Hoy te tuvimos que despedir solos por este coronavirus de mierda pero te prometo que cuando todo esto pase, vamos hacer un asado y una fiesta de la puta madre en tu honor. Que en paz descanses viejito, te vamos a extrañar muchísimo”.

En todo este tiempo, el actor se ocupó de acompañar a su mamá, María y a su hermano, Roberto. Su hermana mayor, Paula, vive en Nueva Zelanda con su marido y su hija, Lola. Aunque con un dolor inmenso en el alma por la triste despedida de su papá, de a poco Agus fue transitando estos días de angustia y aceptó la propuesta de José María Muscari de relanzar la obra Sex –de la que Sierra formaba parte- pero esta vez será con cada artista desde su casa y en un novedoso formato virtual. El debut multiplataforma será este miércoles 20 de mayo y Agustín ya grabó algunas partes –otras serán en vivo a través de distintos dispositivos técnicos y vía redes sociales y Whatsapp-. A propósito del inminente debut de Sex virtual, Agustín aceptó una entrevista con el periodista Nicolás Peralta para Pronto y por primera vez se refirió a la muerte de su papá. “La cuarentena a mí me golpeó duro por la pérdida de mi viejo. Falleció el 5 de abril y a partir de ese día me vine para acá para estar con la familia: están mi vieja, mi hermano y mi abuelo, que tiene 88 años y está enfermo. Entonces, vine a acompañar el dolor y a poner el pecho”, contó al comienzo de la nota, que fue en un vivo de Instagram mientras el actor disfrutaba a solas del fogón en el patio de la casa familiar de Del Viso, donde está conviviendo por estos días junto a su mamá, su hermano y su abuelo.

¿Qué fue lo que pasó? Agustín lo explicó así: “La muerte de mi papá no tiene que ver con el coronavirus. Falleció en la pandemia porque sucedió así, simplemente. Pero no. Tenía una enfermedad de la sangre que se llama Rendu-Osler, que es hereditaria y se te explotan las venitas muy fácil. Eso es el inicio y si la enfermedad se te presenta desarrollada podés sangrar de los ojos, de las uñas o diferentes partes del cuerpo. Porque se van rompiendo los vasos y otras cuestiones más de la enfermedad pero no tiene nada que ver con el coronavirus. Mi viejo ya venía enfermo hacía muchos años, con una enfermedad que tenía de la sangre y nosotros pensábamos que era una internación más de la que iba a salir pero no”.

Para ese entonces, Agustín estaba aislado en su departamento de Saavedra porque había viajado a fines de marzo a Mar del Plata al casamiento de un amigo –con el aval de su papá, que le dijo que fuera a la boda ya que el actor había sido elegido por los novios para casarlos en una ceremonia simbólica-, por lo cual estaba esperando que se cumplieran los 15 días de aislamiento para poder ir a ver a su papá a la clínica donde estaba internado. “Yo estaba aislado de todos haciendo la cuarentena para que me den los 15 días para no contagiar y sabiendo que venía de un casamiento, dije: ´Espero 15 días´. Lamentablemente, no llegué a verlo. Rompí la cuarentena bajo las circunstancias de que había fallecido mi viejo y me tenía que hacer cargo con mi hermano de todo el papelerío y una vez que vine acá, ya me quedé con la familia y no volví más a Capital”, relató.

A la hora de hablar de su papá, confió: “Mi viejo era un personaje de esos lindos, que todo el mundo quería porque daba consejos buenos. Para darte un ejemplo de lo que mis amigos lo querían al Beto, de lo que lo quieren y lo van a querer toda la vida es que yo los invitaba acá a comer asados los domingos y a mí me levantaban una hora y media después de que ellos llegaban. O me levantaban cuando la comida estaba lista y habían llegado a las 12 y se pasaban una hora y media hablando con mi viejo. Mi papá era el DT de mi equipo de fútbol, Mística, durante años y años; yo no iba a jugar o estaba roto de los ligamentos y él se juntaba con mis amigos. Era el DT, los quería y eran adolescentes que comían pizzas acá conmigo y pasó hasta ahora de grandes, que algunos ya tienen familia. Mi viejo era amigo de mis amigos y tanto Lali (Espósito) como Peter (Lanzani) o Stéfano (De Gregorio), por ejemplo, tenían y tienen mucho aprecio por mi viejo”.

-Mucha gente perdió a un familiar en este momento en el que no se lo puede despedir. ¿A tu papá no lo pudiste despedir?

-No, no. No lo pude despedir. Lo pude despedir por teléfono un par de días antes pero después él ya empeoró y había entrado en coma y no podíamos entrar a verlo. Después de que falleció tuvimos que hacernos cargo con mi hermano de todos los trámites. Tuvimos una pequeña misa acá en una parroquia porque él era muy creyente y mamá creía que era lo correcto. Vino una persona a decir unas palabras y demás pero estábamos solo mi mamá, mi hermano y yo. Después lo cremamos y con las cenizas vamos a hacer lo que nos parezca. Sí, esa fue una parte de mucho dolor porque mi viejo, por así decirlo, era famoso. Era famoso por lo buena gente que era y por lo que lo querían. Y si alguna vez imaginamos ese momento, siempre lo imaginamos con una sala medio repleta de gente, como el velorio más grande del mundo. Creo que eso fue parte de lo más doloroso de haberlo perdido en esta época pero no va a faltar oportunidad de hacer una fiesta en honor a él y despedirlo con sus seres queridos. Cuando todo esto pase, ya estamos todos de acuerdo en la familia que lo vamos a despedir como él hubiese querido y con toda esa gente hermosa que lo quería a él, que lo quiere a él, a mi vieja, a mi hermano, a mí y a mi hermana. Bueno, mi hermana está afuera así que cuando venga…

-Tu hermana vive en Nueva Zelanda y a la distancia debe ser mucho más doloroso.

-Sí. Como te conté, yo ya estaba aislado antes de que decreten la cuarentena porque me había ido al casamiento de mi amigo en Mar del Plata y me fui con el buen visto de mi viejo, que conocía a mi amigo que se casaba y lo quería un montón. Le parecía algo extraordinario que yo vaya a casar a unos amigos, algo que jamás uno imaginó que iba a suceder en la vida. En ese encierro de 15 días, pasó que mi abuelo estaba mal y pensábamos que si pasaba algo grave podía llegar a ser con el abuelo y no con papá. Mamá estaba angustiada, con papá internado y haciéndose cargo de su padre con todo lo que eso requiere. Y ver a las dos personas que ella más quería en ese momento tan complicado, yo acompañaba a la distancia con el teléfono y con ganas de romper la cuarentena y venir a ayudar a mi vieja como estoy haciendo ahora, de acompañar a mi hermano que también está laburando. La distancia es la impotencia de no poder estar presente y compartir ese dolor, ese momento que es importante y es complicado. Ver a los familiares que uno más quiere en la vida desbordados de emociones y no poder acompañar es doloroso. Y la videollamada es más para entretener que para hablar de lo que hay que hablar porque estaba todo mal, después todo se fue a la mierda y es eso. El llamado es más compartir pero es vacío porque uno quiere abrazar a la persona con la que habla, mirarla a los ojos, llorar y compartir. Es más para soltar y estar acompañados y en cuarentena no se puede.

La entrevista era seguida en tiempo real por más de 2 mil personas y cuando algunos fans se incomodaron por el tema y pidieron cambiar el foco de la nota, Agustín afirmó: “Quiero aclarar que es parte del proceso hablar de lo que sucedió, es parte de aceptarlo, de cambiar, de reorganizarse para sanar y es parte de ser sincero porque podríamos estar hablando acá de los proyectos laborales pasando por encima el tema y la verdad es que sucedió lo que sucedió. Obviamente que tratamos que la entrevista sea copada y yo le pongo la mejor onda pero hay un tema que no podemos pasar por arriba y es importante. Me sirve como ejercicio empezar a hablarlo, ver hasta dónde me puede derrumbar o no y hay que elegir los momentos en los que uno puede recordar con sonrisas y con dolor. Acaba de suceder y por eso tomo una pausa para no ponerme a llorar acá. Con Nico (Peralta) somos amigos y yo nunca hice ni siquiera un vivo para hablar de esto. Subí simplemente un posteo cuando sucedió lo que sucedió y fue esa foto pero no me presté a ninguna entrevista con nadie y por eso accedí hoy con mi amigo. Eso es todo”.

Agustín Sierra: “A mí la cuarentena me pegó duro por la muerte de mi viejo”