Material inédito: el álbum privado de Rocío Guirao Díaz antes de ser conocida

FOTOS DE SU NIÑEZ Y ADOLESCENCIA

Material inédito: el álbum privado de Rocío Guirao Díaz antes de ser conocida

Material inédito: el álbum privado de Rocío Guirao Díaz antes de ser conocida
La modelo, hoy casada con Nicolás Paladini y madre de tres hijos, abrió el baúl de los recuerdos y compartió con Pronto las mejores fotos de su vida. ¡Espialas con nosotros!

Hija única del matrimonio que formaron Carlos Guirao Díaz y Laura Galdeano, Rocío nació el 27 de junio de 1984 a las 17.05 en la Clínica del Sol, en Palermo. Vivió en Martínez en un chalet de dos pisos sobre la calle Aramburu y aunque siempre quiso tener un hermano, se crió como hija única. Mimada y consentida, sus papás se desvivían por cumplirle todos y cada uno de sus deseos. "¡No sabés lo inquieta que era! De chica, nuestra casa era el centro de reunión de sus amigas: corríamos los sillones del living, tirábamos colchones y las nenas se quedaban toda la noche mirando películas y comiendo pizzas", cuenta Laura, su mamá, orgullosa de haberle dado todo lo que pudo a su única hija. Es más, en la cocina de su casa su papá le había instalado una hamaca que tenía que ir subiendo a medida que Rochi crecía.

 Arriba: Carlos y Laura, los papás de Rocío, cuando estaban de novios. Abajo: una de las primeras fotos de la bebota Rochi recién nacida.

Distintas postales de Rocío con sus papás, con quienes siempre fue muy pegota y mimada por ser hija única

Rocío manejó el inglés a la perfección desde chiquita ya que hizo un jardín de infantes bilingüe y recibió una estricta educación en el Mallinckrodt, un reconocido instituto católico de zona norte. "En el colegio no era una alumna brillante, digamos que zafaba. Era una alumna de 7 muy charlatana, al punto de que la hermana Loyola la llamaba ´pico de oro´", recordó su mamá.

Arriba: con su mamá en unas vacaciones en Córdoba. Abajo: dándole un piquito a su papá, Carlos, con quien Rocío tenía un vínculo muy estrecho y a quien extraña mucho desde que el hombre falleció, en 2010.

Amante de los animales, tenía una predilección por los caballos y de chiquita le encantaba cabalgar. "Siempre fue bichera: de chica salía a cazar sapos y bichos bolita", contó su mamá, Laura.

Inquieta, en la infancia tomó clases de distintos ritmos y sus papás la llevaron durante tres años a clases de danza clásica

Arriba: Haciendo los deberes en segundo grado. Abajo: patinando en una plaza de Olivos a los 7 años.

Durante su infancia, era una constante ir de visita al zoológico de Buenos Aires y vacacionar los veranos en La Falda, Córdoba. ""No bien llegábamos al hotel, se hacía de una banda de amigos, agarraba su mochilita y salía a divertirse al aire libre. Rocío era sumamente feliz allí", recuerda su madre. Y agrega: "También disfrutaba mucho imitando las coreografías de La ola está de fiesta, Jugate conmigo y Chiquititas, disfrazada de pie a cabeza y haciendo morisquetas frente al espejo de su habitación".

Rocío el día que tomó la Primera Comunión

Con su papá, Carlos, y su vestido rojo furioso la noche de su baile de egresados del secundario

Pero un día todo cambió en la vida de esta chica de Martínez cuando iba caminando con su mamá por el shopping Unicenter y la paró una persona que resultó ser una booker de la agencia Elencos y Elenquitos. "Ro tenía 14 años y le pidió que se sacara unas fotos porque le veía futuro como modelo", rememoró Laura Galdeano, su orgullosa mamá. Si bien al comienzo sus padres se mostraron un tanto reacios porque desconfiaban del medio, la acompañaron y al poco tiempo quedaron sorprendidos al verla en enormes afiches publicitando marcas como Fanta y This Week. "Para serte sincera, a Carlos y a mí no nos encantaba que fuera modelo, solo queríamos que ella sea feliz. Como vemos que disfruta tanto de lo que hace, la apoyamos y la acompañas incondicionalmente", declaró la mamá de la top hace unos años a Pronto.

Arriba: en uno de sus primeros viajes con Marley a Tasmania, la salvaje isla al sur de Australia de la que Rocío quedó enamorada.

Abajo: postales más cercanas en el tiempo con su mamá, Laura, a quien Rochi considera su mayor confidente.

Con una carrera de casi 20 años en el modelaje, alcanzó la popularidad absoluta en 2007 gracias al Bailando por sueño de Marcelo Tinelli, que la hizo conocida en toda la Argentina y los países limítrofes. Al programa volvería en otras oportunidades y también participó de El musical de tus sueños, en 2009 en ShowMatch. De allí pasó a protagonizar junto a Aníbal Pachano la obra Pour La Gallery y más tarde debutaría en el infantil con El arcoiris de Rocío, con la dirección artística de Reina Reech. Para ese entonces, ya había conocido al gran amor de su vida, el empresario rosarino Nicolás Paladini, con quien se casó y se fue a vivir a Rosario durante unos años. Allí protagonizó la revista Noche brillante, lo cual marcó su debut como vedette, y pudo criar a sus hijos en un barrio de las afueras de la ciudad, en contacto pleno con la naturaleza. Con Paladini son papás de tres hermoso hijos: Aitana (10), Indio (9) y Roma (3). Tras un tiempo dedicada solo a su rol de madre y ama de casa, Guirao Díaz regresó a la tele como participante de Tu cara me suena y en 2017 la volvió a romper en el Bailando, esta vez junto a su marido como partenaire. De regreso en Buenos Aires, sigue trabajando como modelo y el año pasado fue panelista de Carolina Ardohain en el ciclo Pampita Online,

Junto a su familia completa disfrutando de unas vacaciones: su marido, Nicolás Paladini, sus hijos Aitana, Indio y Roma, y su mamá Laura.

Por Nico Peralta 

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