La Barby: “No me voy a cortar la barba hasta que se vaya el COVID-19”

HIZO UNA PROMESA

La Barby: “No me voy a cortar la barba hasta que se vaya el COVID-19”

La Barby: “No me voy a cortar la barba hasta que se vaya el COVID-19”

La multifacética artista, que es paciente de riesgo y por eso sale por radio todos los días con la Negra Vernaci desde su casa, se está dejando crecer la barba. Y le contó a Pronto qué piensa hacer cuando le crezca aún más.

Leo Veterale (53), el artista que le da vida al personaje de La Barby, lleva más de un mes encerrado en su departamento de Palermo, donde convive con su marido bancario. Quedó desvinculado de Confrontados cuando se cambió el equipo y los conductores Rodrigo Lussich y Carla Conte fueron reemplazados por Marina Calabró pero no se queja puesto que tiene su participación diaria en Black & Toc La Negra Pop, el programa que conduce Elizabeth Vernaci en la segunda mañana de FM Pop. En charla telefónica con Pronto, La Barby cuenta sus sensaciones y revela por qué se dejó crecer la barba.

-¿Cómo estás llevando el encierro?

-La estoy pasando… Esto parece El día de la marmota, la película de Bill Murray donde todos los días son iguales: ya sé lo que va a pasar a la mañana, sé que me voy a acostar todos los días a las 12.30 de la noche, que voy a tomar el mismo café, ¡es todo lo mismo! Por un lado, me gusta estar en mi casa pero por otro me aburre y extraño la calle, ir al supermercado con tranquilidad, reunirme con amigos. Esas cosas sociales a las que uno está acostumbrado de toda la vida; eso sí que lo extraño.

-¿Con quién estás pasando la cuarentena?

-Con mi marido, que está haciendo home office y trabaja desde casa. La convivencia es todo un tema y no es sencillo estar las 24 horas con tu pareja. Hay que ingeniárselas para que la convivencia sea lo más apta posible.

-¿Chocan mucho?

-No, no pero trabajamos para eso: sé cuáles son las cosas que le molestan de mí y trato de que no se noten tanto, y viceversa. No nos hinchamos y cuando hay una pelea, uno se encierra en la habitación y el otro se va al baño a jugar al Candy Crush. Así la vamos piloteando y la vida se lleva mejor cuando te alejás por un rato del foco del conflicto.

-A nivel laboral se te debe haber acortado mucho el margen de acción.

-Muchísimo porque no hay eventos ni shows ni presentaciones ni nada. Así que estoy todos los días en la radio con la Negra Vernaci pero no voy en persona sino que salgo vía telefónica. Sin saber demasiado de mi ficha técnica medicinal, la Negra decidió el día que se dictó la cuarentena que yo no fuera más a la radio en persona y que saliera por teléfono. “Nos vamos a ir turnando entre todos y la Barby no va a venir porque es paciente de riesgo”, dijo Vernaci y la acertó porque realmente soy paciente de riesgo.

-¿Qué problemas de salud tenés?

-Hipertensión y diabetes. Lo loco fue cómo se dio todo ese día. Mirá lo que son las casualidades: sin saber demasiado del tema, ese mismo 16 de marzo yo había ido al dermatólogo a verme un granito que tenía en la espalda y que resultó ser un quiste sebáceo. Antes de la revisación, la médica me preguntó si estaba tomando alguna medicación. Le dije que sí, para la diabetes y la hipertensión. Ahí nomás me frenó en seco. “¿Usted sabe que es una persona con factores de riesgo y que no tiene que estar en la calle?”, me tiró porque ya estaba re perseguida la doctora con el COVID-19 cuando todavía casi no se sabía nada del virus. Me metió tanta paranoia que no sabés lo que fue la vuelta en taxi a mi casa: en un momento tosí y pensé que tenía COVID-19, en otro momento me transpiré y sentí que ya tenía fiebre.

-¿Cómo siguió ese día?

-Llegué a casa, me encerré y no bajé más. La Negra tomó la decisión de que saliera por teléfono en el programa, le comenté lo que me había dicho el médico y desde el 16 de marzo estoy encerrada en mi casa. Solo una vez fui al banco a retirar plata, hace dos semanas, y nunca más. Mi única ocupación laboral es la radio: salgo todos los días en Black & Toc la Negra Pop, de 9 a 13 por FM Pop 101.5.

-¿Por qué te dejaste la barba?

-Porque nadie me ve ya que estoy encerrada en mi casa y como no hago skype y nadie me ve, me relajé. Hice una promesa y dije: “Hasta que no se vaya el COVID-19, no me voy a sacar la barba”. Así fue como la barba fue creciendo, un día me saqué una foto y la publiqué en mi cuenta de Instagram y de repente tuvo un montón de likes y muchísimos comentarios. Entiendo que la imagen impacta pero solo tengo 4 seguidores nomás que quieren a la Barby con el cutis lozano. El resto me dice que le gusta y cada vez la tengo más larga. Es más, ¡me di cuenta de que soy un señor grande ya porque me sale la barba blanca!

-¿Qué te provoca a vos verte con barba?

-¡Me encanta! Siempre me gustó. Es más, hace cuatro años tuve una operación, pasé algunos meses en reposo y me dejé crecer la barba. ¡Parecía Papá Noel en un momento! Y hasta me daban ganas de ir a una barbería a hacerme esas mariconadas tremendas que se hacen en las barbas. Pero me tuve que afeitar porque me habían llamado para un casting en su momento para La Peluquería de Don Mateo y encima no quedé; son cosas que pasan. Ahora me la volví a dejar y veo el cambio progresivamente, al igual que mis seguidores cuando les comparto alguna foto.

-¿No afecta a la imagen de La Barby?

-No, para nada. Porque no es que me dejé la barba y me volví varón de repente. La Barby sigue siendo igual solo que ahora tiene un problema de capilaridad en el cutis, já. Parece que la cuarentena viene para largo, la barba va a seguir creciendo, no me la pienso afeitar y cuando sea bien larga me voy a hacer trenzas y la voy a teñir de rosa. ¡Me voy a hacer de todo en esa barba! Me encanta, siempre me gustó lo distinto en todo sentido y está bueno que la gente vea otra versión de La Barby: de estar siempre prolija a tenerla ahora con la barba blanca me da shocking, es re cuarentena total. ¡Soy el náufrago de Tom Hanks!

-¿No te molesta o te pica?

-Lo único que me molesta es el bigote. Nunca había usado bigote y ahí el pelo crece tan duro que por momentos me lo quiero arrancar. Siento que tengo un cepillo debajo de la nariz, ¡es duro y áspero como una lija! El pelo de la cara a mí me crece muy fuerte, muy invencible y por eso no me puedo hacer la depilación definitiva: primero porque la máquina no agarra canas y después porque me crece durísimo ahí. ¿Vos podés creer? ¡No me puedo hacer mujer!

Por Nico Peralta

veterale, leo (4)

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