ENTREVISTA ÍNTIMA

Connie Ansaldi a fondo: “La televisión argentina es muy machista y hay pocas mujeres a las que se les da la oportunidad de liderar solas”

Connie Ansaldi a fondo: “La televisión argentina es muy machista y hay pocas mujeres a las que se les da la oportunidad de liderar solas”

La ex panelista, que en 2018 renunció a Cortá por Lozano y Morfi y se alejó de la televisión, hizo un exhaustivo análisis del medio. ¿Por qué elige no estar en pantalla? ¡Enterate!

Alejada por estos días de la pantalla chica, la ex panelista y actual consultora y productora de medios digitales se confesó con Pronto. Explicó por qué hoy elige no estar en televisión y hace un análisis de los medios en los tiempos que corren. También habló de su hijo Vincent (14), de su abuela Elsa, de sus ex y hasta reveló que está en pareja. “En cuarentena mis días son todos distintos: a veces dejo la tele de fondo y trabajo con la tele de fondo como si fuese la radio, y otros días ni la prendo y me desintoxico”, arranca Connie Ansaldi (46). “Ayer miré todo el día y me intoxiqué, entonces hoy no miré nada y recién esta noche voy a poner el Cantando, que es mi recreo diario porque amo los realities”, agrega.

-Estás fanática del Cantando, te veo twitteando intensamente.

-¿Es que sabés qué? Me pasan dos cosas con el Cantando: por un lado, trabajé muchos años en Ideas del Sur y hay muchas sutilezas que advierto, que veo, que miro y me divierte mucho observar porque me doy cuenta de tantos años de estar ahí. Hay tanta gente querida que admiro, tantos colegas y compañeros que valoro mucho y que me alegra que estén trabajando porque la han pasado muy mal. Y por el otro, me atrae mucho la bizarreada del reality. Los de gente no famosa me divierten mucho más pero cuando veo a gente famosa que se expone a cosas tremendas, también me río. Me pregunto: “¿Por qué hace esto?”.

-Vos participaste del Cantando en 2012.

-Sí, por eso y yo me incluyo, ¿eh? Yo cantaba para el ojete y lo sabía pero me causa gracia la gente que no tiene autocrítica y piensa que canta como los dioses. ¡Mi amor! Yo sabía que cantaba mal pero iba y lo daba todo: me subía como si fuese Lady Gaga, le ponía una onda tremenda y me producía de verdad, como si estuviese yendo a dar un show en el Luna Park. Cuando me mataba el jurado me reía y no les decía nada ni les discutía porque tenían razón.

-¿Tenés algún candidato que te guste del Cantando?

-Tengo varias parejas que me gustan: Angela Leiva con Brian Lanzelotta, me gusta Sofi Morandi, Jey Mammon y Fer Salles con Cande Molfese.

-¿Quién no te gusta?

-Esmeralda Mitre. Me parece un horror. No me gusta como canta y no creo que la haya salvado el público. El jurado lo salvó a Lizardo Ponce para que no vaya al teléfono con ella y me alegré porque lo amo a Lizardo pero no me creo ni en pedo esa salvación porque sé cómo funciona todo. ¿Quién más está? Laura Novoa no canta bien pero le pone onda. La veo incómoda y sufre ese lugar.

-Tu abuela, que es sobreviviente del Holocausto, ¿cómo se lleva con esta faceta tuya en los medios?

-¡Le encanta! Mi abuela está completamente indignada que me fui de la tele. Antes me veía todos los días, era mi fan y me criticaba todo. “Hoy me gustó esto que dijiste, hoy no me gustó, hoy estás bien peinada, hoy no, ¿por qué te pusiste ese escote?”, me decía siempre por teléfono después de los programas. Es re cholula de mí y siempre me dice: “Vos sos la más inteligente, ¿por qué no te dan a vos el programa? ¿Por qué no te lleva Marley de viaje?”. ¡A Marley lo odia! Porque nunca me llevó con él de viaje.

-¿Por qué nunca te fuiste de viaje con Marley?

-Porque nunca me invitó, qué se yo. Nunca le pregunté tampoco. Yo le explico a la abuela que acá hay 25 figuritas y las cosas suceden entre esas 25 figuritas. A Mirtha Legrand la ama porque me invita siempre y siempre me dice cosas lindas. ¡Es así! A Vero Lozano la ama y a los de Cortá por Lozano también, al igual que a los de Este es el show. Cuando José María Listorti me peleaba, ella se enojaba con Jose también. ¡Típica de abuela!

-¿Por qué no estás en la tele?

-Creo que le di a la tele todo lo que la tele me permitió darle. La tele argentina es un medio muy machista y… ¿a ver cómo lo puedo decir sin que se sientan ofendidos? Hay muy pocas posibilidades de ser mujer y ser inteligente. Es un medio manejado por hombres y las pocas mujeres que hay en puestos jerárquicos, también son muy machistas. Por suerte, ahora está cambiando pero hay muy pocas mujeres a las que se les da la oportunidad de liderar solas, sin que tengan que liderar con un hombre al lado.

-¿Sí?

-Sin dudas. El caso de Vero Lozano es uno, ¿no? Es alguien a quien se le da la oportunidad de liderar sola. Pero no hay muchas. Por otro lado, tampoco se privilegia el intelecto por sobre otras cualidades. En general, se privilegian otras cosas con las que yo nunca estuve dispuesta a transar ni a ceder. Siempre me pregunto si a mí me hubiesen dado tantas posibilidades de chocar programas como, de repente, al Pelado López que ahora le dan otro programa más. ¡Ocho programas ya chocó! O a tantos hombres que la han pifiado y la siguen pifiando con cosas que dicen y que los seguís viendo ahí y decís: “¡Pero este tipo es totalmente arcaico y sigue ahí!”. Y a una mujer con el 10 por ciento de ese error, enseguida la crucifican. Eso es porque la televisión argentina es un medio muy machista. Por eso, te repito que le di dentro de mis posibilidades lo que podía darle y cuando sentí que ya no podía darle más, me fui.

-Cuando te fuiste de Morfi y Cortá por Lozano, ¿tenías un plan B?

-Siempre tuve mi otra profesión, que es la que me da de comer. Me fui porque no cumplía con mis expectativas y no tenía que ver con sentirme incómoda. Muchas veces me preguntaron si estaba incómoda en lo de Vero y para nada: al contrario, la pasaba bomba y no tiene que ver si me divertía o no sino con las posibilidades de desarrollo y crecimiento. La televisión es como cualquier empresa y si sentís que no podés aportar o generar hacia los costados, ni siquiera te digo hacia arriba sino hacia los costados, tenés que saber identificar esa necesidad. Estuve 22 años al aire y he recibido muchísimas satisfacciones pero llegó un momento en el que me di cuenta de que había cosas con las que no quería lidiar más. Punto.

-¿Cuál es tu otra profesión?

-Antes de trabajar en televisión, estudié Publicidad y a los 23 años ya era directora de cuentas. Ahora soy mentora de emprendedores. Aparte doy capacitaciones en empresas y tengo marcas, que son clientes, a las cuales les desarrollo su estrategia de comunicación para afianzar su comunidad y hacer crecer sus ventas.

-Si pudieras volver a la tele con tu proyecto soñado, ¿cuál sería?

-Haría un shark tank, que es un reality de emprendedores y me parece un formato increíble. Me gustaría conducirlo o sino ser jurado porque ese formato me alucina.

-¿Cómo está tu hijo, Vincent (14)?

-¡Enorme! Es gracioso, está grande y lo mandé a laburar acá cerca. Va tres días a la semana porque creo que este es un año perdido para los chicos en el colegio. Lo mandé para que tenga una estructura, un jefe que lo ordene, que le exija, que aprenda y que gane su sueldito para comprarse su cosas. Y que por tres horas no esté mirando las pantallas. Está chocho, motivado y también lo anoté en un curso de cultura popular en la facultad, que es algo que a él le gusta. No voy a decir dónde está trabajando porque sino enseguida se van a dar cuenta y es su vida.

-Siempre lo mantuviste a tu hijo fuera de la exposición.

-No solo a él sino a mi vida en general. No es algo que me interese lucrar.

-¿Con Willy Van Brook, el padre de tu hijo, tenés buen vínculo?

-Sí, me llevo bárbaro. Ser amiga de un ex es un logro. Al revés de lo digo: es un “inlogro” llevarse mal. Estás mal de la cabeza porque les arruinás la cabeza a tus hijos. Desde el momento en que decidís tener un hijo con alguien, tenés que entender que con esa persona pase lo que pase te tenés que llevar bien para siempre. Salvo que pase algo grave, que te golpee, que haya violencia, acoso o que tengas un problema grave en serio. Sino el resto se arregla.

-¿Estás en pareja?

-Sí, estoy en pareja.

-¿Hace mucho?

-Cuatro meses.

-¿Lo conociste en cuarentena?

-Ehhh, bien al principio. Estoy súper bien y sin convivencia. No creo mucho en la convivencia.

-¿Por qué?

-Porque me parece que es muy difícil estar en pareja y la convivencia es una cosa más que agregás con la cual tenés que lidiar. Entonces no va.

-Vos no debés ser fácil, Connie.

-Al revés, soy re fácil si estoy todo el día en la mía. Ese es el problema de los que hacemos home office o trabajamos en digital. ¡Piensan que estamos todo el día jodiendo!

-¿El entiende tu laburo?

-Re. Es de otro palo, nada que ver. Yo no salgo con gente de la tele, no me cabe. Nunca.

-¿Y volver a ser madre?

-No, nene, ¿qué querés? Estoy para que me cambien los pañales a mí, ¿querés que los cambie yo? ¡No! A esta edad tenés que buscarte a alguien para que te cambie los panales, no vos andar cambiando pañales. No, no, no, esas épicas dejáselas a otras, yo no. ¡Paso!

Connie Ansaldi a fondo: “La televisión argentina es muy machista y hay pocas mujeres a las que se les da la oportunidad de liderar solas”