ivy
ivy

HORRIBLE

El drama de Ivy Angerman, la pequeña niña que no debe llorar, nadar, bañarse ni transpirar

El drama de Ivy Angerman, la pequeña niña que no debe llorar, nadar, bañarse ni transpirar

Padece una enfermedad que no le permite estar en contacto con el agua 

La niña Ivy Angerman de 18 meses tiene casi prohibido llorar. Sus lágrimas la lastiman literalmente por la extraña enfermedad que posee: urticaria acuagénica.

Su madre, Brittany Angerman, notó que algo raro le pasaba a su piel cuando estaba en contacto con el agua. De inmediato desarrollaba una picazón en todo el cuerpo, una alergia que la sometía y la dañaba.

La urticaria acuagénica es una enfermedad que se desarrolla en pocos casos y que afecta a los pacientes cuando el agua toma contacto con su piel, cualquiera sea su forma o temperatura, de acuerdo con el Centro de Información de Enfermedades Raras y Genéticas de los Estados UnidosEn Ivy cada ataque tiene una duración de entre 15 minutos y una hora. Una eternidad para tolerar.

Brittany no sale de su asombro y su tristeza: "Es algo que todavía no podemos entender", dice y se la comprende. ¿Cómo puede ser que lo más básico de la vida lastime una vida tan frágil? Es la pregunta sin respuesta que ronda su cabeza desde octubre pasado, cuando le confirmaron el diagnóstico de su pequeña.

"Amaba bañarse, pero ahora grita como si estuviéramos asesinándola cuando la tenemos que bañar. Se siente como una quemadura de tercer grado. Corre por todos lados gritando que está caliente. Es muy duro observar eso como madre", agregó la joven mujer.

Sus lágrimas, el sudor, bañarse, nadar en una piscina, una leve llovizna… todo representa un peligro para Ivy y su frágil y sensible piel. 

Ahora, para minimizar ese dolor, los padres de la chiquilla decidieron bañarla solo dos veces a la semana y de manera fugaz. Saben que esos días son una "tortura".

"Estamos muy preocupados por su futuro", confiesa la mamá. Es que tanto ella como Daniel todavía no salen de su asombro y del shock que significó el devastador diagnóstico. Temen que en algún momento desarrolle la alergia internamente y ni siquiera pueda beber agua, lo cual podría ser fatal.

El drama de Ivy Angerman, la pequeña niña que no debe llorar, nadar, bañarse ni transpirar