El duro testimonio de una ex empleada de Mühlberger:

EN PRIMERA PERSONA

El duro testimonio de una ex empleada de Mühlberger: "A los dos días de haber empezado a trabajar me revoleó una bolsa de bananas"

El duro testimonio de una ex empleada de Mühlberger: "A los dos días de haber empezado a trabajar me revoleó una bolsa de bananas"
Estela Olazar visitó Intrusos, donde relató su experiencia trabajando en esa clínica. 

Después de la detención del doctor Rubén Mühlberger, conocido por haber atendido a decenas de famosos, fueron varios los testimonios en su contra. Juan Rocabruna, uno de sus empleados, salió a contar cómo era para trabajar con él.

"Él es un tirano. No se si vieron El diablo viste a la moda, pero es Miranda Priestly. Siembra miedo a su alrededor. Yo le veo los hilos a la gente, enseguida me di cuenta de que era un encantador de serpiente. La entrevista fue rara. Me siento en su consultorio me pide la mano, me lee la mano, me dijo que era un “rey sin corona”. Se empezó a jactar de sus libros, empezó a decirme que tenía que leer sus libros porque “para amar a alguien hay que admirarlo”", relató el joven en su visita a Intrusos

Este miércoles fue el turno de Estela Olazar, una ex empleada del doctor, que se encargaba de hacer la limpieza de la clínica. "Me maltrataba de pies a cabeza. Yo hacía la limpieza en la clínica. Él decía que tenía que tener bananas sí o sí en la mesa. A los dos días de haber empezado a trabajar me tiró la bolsa de bananas encima porque el dijo que ya estaban verdes. Él hacía llorar a todos los empleados", comenzó. 

"Teníamos que limpiar los residuos patológicos sin guantes. Los residuos se agusanaban en el depósito. Al doctor no le gustaba el olor a lavandina entonces no quería que la usáramos para limpiar", aseguró.

 

En cuanto al método de darle té con clonazepam a los clientes que se ponían nerviosos del que había hablado Juan, Estela expresó: "Yo tenía que preparar el té y ponerlo en una jarra. A algunos pacientes había que relajarlos. Una vez una chica preguntó '¿Chicas que me ponen en el té? Porque me quedo dormida en la camilla'".

 

Estela contó que también trabajó en la casa personal del doctor en algunas ocasiones: "Había un lugar prohibido en el que no tiene acceso nadie".

Sobre su final trabajando con el doctor, contó: "Una semana estuve con mareos y un día me sentí muy mal, y la nutricionista de ahí me preguntó qué me pasaba. Me tomaron la presión, la tenía muy baja. Al día siguiente el doctor me pidió que vaya a trabajar a su casa aunque yo estaba muy mal y él lo sabía, pero fui igual porque sino me iba a mandar a la mierda. Pero cuando llegué a Constitución yo no pude dar un paso más"

El duro testimonio de una ex empleada de Mühlberger: "A los dos días de haber empezado a trabajar me revoleó una bolsa de bananas"