Facebook: escándalo y una herramienta de doble filo

SEGURIDAD

Facebook: escándalo y una herramienta de doble filo

Facebook: escándalo y una herramienta de doble filo

Recientemente se conoció que a través de una aplicación de Facebook se filtró información de alrededor de 50 millones de usuarios, que permitió influir en el resultado de las elecciones de Estados Unidos en el 2016.

En específico, una aplicación llamada “This is Your Digital Life”, diseñada para que los facebookeros realicen tests de personalidad, recopiló información de los usuarios que la utilizaron y de las amistades de cada uno de ellos. Estos días se dió a conocer que la información obtenida por la aplicación fue utilizada para apoyar la campaña electoral de Donald Trump del 2016.
Si bien esto provocó la mayor filtración de datos de Facebook, pocos somos conscientes de cuán importante debe ser nuestra privacidad digital, de cómo usamos las aplicaciones disponibles en Facebook y de la relevancia de lo que publicamos en nuestras redes sociales.
Lo que publicamos en las redes es importante, inclusive tal vez más de lo que realmente creemos, ya que no solamente puede ser utilizado para fines politicos u económicos como se mencionó anteriormente, sino que actualmente lo que preocupa mundialmente es el robo y suplantación de identidad, entre otros delitos.
El robo o suplantación de identidad es cuando una persona utiliza la información de nuestras redes para crear perfiles falsos. Estos perfiles falsos podrían utilizar nuestras fotos y datos para alcanzar distintas metas, como por ejemplo: Realizar fraude y tener nuestro saldo bancario afectado tras ser víctima de estafas, o realizar grooming utilizando la identidad clonada (el grooming involucra a pederastas y pedófilos que tienen como objetivo engañar a menores de edad para concretar algún encuentro que pudiera resultar en violación), entre otros delitos que pudieran surgir.
La utilización de las redes sociales nos permite estar constantemente informados y en contacto con diferentes personas, inclusive y aunque no queramos, con personas que cometen delitos.
Por esto, debemos ser conscientes de los riesgos existentes y también protegernos de las amenazas del mundo digital moderno. Para lograrlo:
-       Revisemos siempre la privacidad de nuestras publicaciones y controlemos la audiencia que puede tener acceso.
-       Cuidado a quienes aceptamos como amigos.
-       Usemos contraseñas difíciles de adivinar: Mezclemos símbolos, letras en mayúsculas y minúsculas, números y logremos una longitud igual o mayor a 10 en la contraseña para evitar que sea comprometida fácilmente.
-       Ojo con los premios, regalos o todo lo gratis que nos solicita datos personales. Verifiquemos siempre que sea legítimo y de fuentes confiables.
-       Tengamos cuidado al publicar datos y fotos que pudieran ser utilizadas para suplantar nuestra identidad, o ser víctimas de delitos.
-       Al publicar fotos de nuestros hijas/os, prestemos atención a la audiencia que podrá verlas. 
-       Hablemos con nuestros hijos de los riesgos de las redes sociales y estemos atentos a ellos.
-       Prestemos atención y cuidado al publicar nuestra ubicación y los lugares que frecuentamos.
-       Aunque suene extremista, si queremos que algo no se sepa, no lo publiquemos en Internet.

Mariano Messina: Ingeniero en Informática, dedicado a la Seguridad de la Información y de Sistemas.

Facebook: escándalo y una herramienta de doble filo