MATERIAL EXCLUSIVO

El pasado oculto de Rocío Marengo con la pastelería

El pasado oculto de Rocío Marengo con la pastelería
La participante de Masterchef Celebrity siempre sintió una especial atracción por la pastelería y cuando vivía en Bahía Blanca tomó clases en un instituto llamado La casa de Lidia. Pronto consiguió fotos inéditas y la palabra de quien fuera su profesora: Lidia Rodríguez

Es una de las participantes más polémicas de Masterchef Celebrity, el exitazo de las noches de Telefe que conduce Santiago Del Moro y en el que Rocío Marengo no para de generar noticias. Quedó eliminada, volvió en el repechaje junto al Mono de Kapanga y la modelo está dispuesta a darlo todo para seguir en carrera en el reality de cocina más famoso del mundo. A Sofía Pachano todo el tiempo le cuestionan que es experta en la materia y que conoce como nadie sobre arte culinario, pero en ese sentido nadie reparó en que Rocío Marengo también tiene un pasado como alumna de cocina.

Resulta que cuando vivía en Bahía Blanca, durante la adolescencia la modelo se anotó en La casa de Lidia, un reconocido instituto bahiense que causó furor en el sur de la provincia de Buenos Aires allá por los años 90 y que fue dirigido por la pastelera Lidia Rodríguez. Si bien el lugar ya no existe, la Marengo allí aprendió las primeras armas en las hornallas y eso definió para siempre uno de los grandes amores de su vida: la pastelería. Su mamá, Graciela Paganini, era quien la llevaba todas las semanas a las clases y Rocío estaba tan enganchada que se atrevía a decir que el sueño de su vida era ser como Marta Ballina, la recordada cocinera y conductora de Utilísima que creó la famosa pasta ballina.

Las vueltas de la vida la llevaron a la rubia por otro camino y cuando llegó a Buenos Aires, a los 18 años, quiso estudiar cocina de manera profesional pero ya estaba dando sus primeros pasos como modelo y las luces de las cámaras fueron más fuerte, por lo cual hizo carrera en el mundo del espectáculo y dejó atrás su pasión por el arte culinario. Sin embargo, Pronto accedió a un material inédito sobre su pasado, en el que se la puede ver a una adolescente Rocío Marengo exhibiendo con orgullo algunas de sus creaciones: una torta con motivo de Súper Mario Bross, otra que lleva al nombre de Víctor y una tercera que le hizo a Pipi, tal como apodan cariñosamente en la familia a su hermano menor, Agustín.

Y la cosa no quedó ahí. Pronto logró comunicarse con Lidia Rodríguez, la profesora de pastelería de la infancia de Marengo en Bahía Blanca y la señora, encantadora a sus 80 años, recordó con alegría a quien fuera su alumna allá por los años 90. “Soy Lidia y yo fui profesora de Rocío. Cuando ella tenía 13 años, empezó a venir a mi casa y le encantaba cocinar y decorar tortas. Era una nena encantadora. Vino varios años, hicimos su torta de 15, la torta de Comunión del hermanito, los souvenirs que eran angelitos comestibles, todo con ella sola. Lo hacíamos entre las dos, nos divertíamos mucho y su mamá era muy compinche. Trabajábamos muy lindo y vino durante todo el secundario a La casa de Lidia. Era muy buena alumna, le interesaba lo que hacía y cuando terminó el colegio, se iba a ir a estudiar cocina a Buenos Aires pero también le gustaba modelar. Pudo realizarse en las dos cosas y le deseo toda la suerte del mundo”, se emocionó la señora.

Y contó que la mira todas las noches en Masterchef Celebrity. “Me encanta el programa pero es muy difícil lo que hacen ahí. No sé cómo logran porque los tiempos de la cocina hay que cumplirlos para poder hacer una torta o cocinar algo en el horno. Lo que hagas tiene su tiempo y no sé cómo lo hacen tan rápido en el programa. A Rocío la recuerdo con mucho cariño y que ella se acuerde de mí me llena de orgullo. Fue un encanto de alumno y la quería muchísimo”, cerró Lidia.

Consultada por este tema, Marengo también se expresó con Pronto. “Uy, qué linda época. Todo lo que te pueda contar de esos años de estudiando de cocina es maravilloso e inolvidable. Esperaba toda la semana para que llegara ese día e ir a lo de Lidia a aprender, estudiar. Ella era una maestra divina, todo lo que hacía era hermoso y las recetas que me pasó son mi caballito de batalla hasta el día de hoy. Mis compañeras eran todas más grandes que yo y me pregunto qué pensarían esas mujeres de esta chiquita estudiando y con tanto amor por aprender a decorar tortas", rememoró.

"Recuerdo que hacíamos tortas decoradas con cosas muy en el aire y cuando mi mamá me iba a buscar en el auto, teníamos que volver a casa esquivando pozos para que no se me desarmaran las tortas que habíamos hecho con Lidia. Del trayecto de la casa de Lidia hasta mi casa era una lucha porque cada pocito era un sufrimiento. Tengo hermosos recuerdos de una gran maestra y le agradezco a mi mamá que me haya llevado en su momento porque es inolvidable y conservo aprendizajes que quedaron para siempre conmigo. Feliz de que se hayan enterado que Lidia existe y fue hermoso haber estudiado con ella”, cerró la artista. ¿La tenías?

El pasado oculto de Rocío Marengo con la pastelería