Pico y Pampita: Crónica del reencuentro que no fue

COCODRILO QUE SE DUERME...

Pico y Pampita: Crónica del reencuentro que no fue

Pico y Pampita: Crónica del reencuentro que no fue

Coincidieron en un parador de Punta y él estuvo esperando algo que nunca sucedió. Ella, por su parte, se mantuvo en su postura y le dejó en claro quién es el que tiene que remarla en esta historia...

Todo sucedió en las concurridas playas esteñas. Pampita llegó a La Susana, el parador de moda, alrededor de las 16 horas y se instaló en el salón para disfrutar de un almuerzo tardío. Una hora después, apareció Pico Mónaco con un amigo y se ubicó en una de las mesas exteriores. Ambos se percataron de la presencia del otro pero ninguno avanzó.

Según le informó a PRONTO un testigo del momento, él le dijo a su acompañante muy confiado: 'seguro que ahora viene a saludar'... y se quedó sentado sonriendo en silencio. Sin embargo, Pampita terminó de comer y se retiró del lugar sin siquiera mirarlo. Sorprendio, decidió bajar a la playa convencido de que era cuestión de esperar a que su ex apareciera por la zona. Sin embargo, ella no bajó aunque sí lo hicieron sus allegados: primero su maquilladora y poco después, su estilista. Éste último estuvo hablando un rato con Pico, se despidió amablemente y se fue.

A medida que avanzaba la tarde, la ansiedad del ex tenista iba en aumento. Cerca de las 20.30, al ver que la modelo no se apersonaba en el lugar, se rindió y fue a buscarla, pero ya era tarde. Pampita se había ido.

Evidentemente, Pico no para de dar pasos en falso y la reconciliación está cada vez más lejos...

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