Rocío Marengo: “Si seguía el quilombo con la ex de mi novio, pensaba mandarle un mensaje para que tengamos paz”

ENTREVISTA A FONDO

Rocío Marengo: “Si seguía el quilombo con la ex de mi novio, pensaba mandarle un mensaje para que tengamos paz”

Rocío Marengo: “Si seguía el quilombo con la ex de mi novio, pensaba mandarle un mensaje para que tengamos paz”
La modelo fue acusada por Karina, la ex de Eduardo Fort, de romper la cuarentena. Rocío se llamó al silencio pero salieron a responderle Fort y su hija Macarena. "Yo en esta familia estoy para sumar y estoy dispuesta a hablar con ella civilizadamente", sentencia Marengo. Su palabra exclusiva

Enamoradísima. Así está y así vive la cuarentena Rocío Marengo (40), en compañía de su pareja desde hace seis años, el empresario chocolatero Eduardo Fort. Tan enamorada está Rocío, que decidió dar un paso al costado en Todos a bordo, el programa que conduce Guido Kaczka en las noches de El Trece, para quedarse aislada y protegiendo de cualquier posible contagio de coronavirus a su novio y los tres hijos de él: Macarena (21) y los mellizos Angie y Pietro (13). Esta, además, es la primera vez que la Marengo se anima a convivir con una pareja y está tan enganchada que sueña con todo: casamiento e hijos. En una charla súper íntima con el periodista Nico Peralta a través de un vivo de Instagram para Pronto, la modelo abrió su corazón y habló de todo.

-¿Quiénes están en esa casa con vos?

-Estoy con Edu y sus tres hijos: Maca (21) y los mellizos Angie y Pietro (13). Estoy re feliz y los chicos me la hacen muy fácil. Edu es muy buena persona y se generó un lindo clima de grupo, como yo le digo. Digo: “Grupo a comer”, entonces vamos todos a la mesa. Todos colaboran para que la pasemos bien. Cocino con las chicas y el otro día hicimos una cookie gigante de nutella, tamaño torta y nos salió riquísima.

-¿Cómo decidieron que te mudaras con ellos?

-Fue así. Yo acababa de terminar con las grabaciones de Masterchef Celebrity en Chile, llegué a la Argentina de grabar ese programa y a los 4 días se decretó la cuarentena obligatoria. Al principio estuve sola en casa, cocinaba y les mandaba comida a amigas por delivery y cuando Edu llegó del campo me vine para acá. ¡Y acá estamos! Llevamos un mes de convivencia, se nos pasó volando. Es la primera convivencia tan larga, por fuera de los viajes que hemos hecho. Al estar con los chicos, es todo muy intenso y como nadie sale de la casa, son actividades 24x7: pintamos, cocinamos, jugamos a las cartas, dibujamos y siempre hay un plan nuevo para hacer.

-¿Los chicos te dicen madrastra?

-Fue muy gracioso porque a Maca una vez le hicieron una entrevista, le buscaron hablar de mí y le tiraron: “Tu madrastra…” y ella respondió: “No es mi madrastra, es la pareja de mi papá”. Pero el otro día, hablando, le dije que me divierte y me gusta el término madrastra. Aparte me llevo bien con ellos y cuando estoy con Edu, le digo: “Voy a ver qué hacen mis hijastros”. Juego y el rol que me toca a mí es como el de un abuelo, que malcría a los nietos. Acá están los dos padres súper presentes y a mí me toca el rol de jugar, estar y compartir. Estoy re contenta.

-¿Cuánto hace que estás con Eduardo y cómo conociste a sus hijos?

-Con Edu estoy hace 6 años y a los chicos los conocí de a poco. A Maca primero. Fue cuando ya estábamos súper estables con Edu y se dio de manera natural. Estábamos en un restaurante, ella estaba cerca, se iba a pedir un taxi y Edu le dijo que viniera al restaurante. Cuando llegó Maca con su novio y me vio, me empezó a hablar re cortante pero después se empezó a aflojar. ¡Yo estaba re nerviosa! Sacaba tema, su novio no me remaba una sola respuesta y así se dio. A los días ellos iban a ir a jugar al bowling pero Edu había quedado para comer conmigo, entonces Maca nos invitó a jugar al bowling, donde también iban a estar los más chiquitos. Así fueron las dos presentaciones y después de a poco se fue dando. Fluyó y aunque no existen recetas para que las cosas resulten, me considero una mina muy ubicada y súper respetuosa de la familia ante todo. Eso es química y está o no está.

-¿En qué momento de tu vida apareció Fort?

-Edu se cruzó en la época que yo estaba estudiando periodismo, en 2014. Era verano, estábamos comiendo en Las Cañitas y fue de casualidad, en la calle. Estábamos en mesas al lado en un restaurante, él con sus amigos, yo con mis amigas, empezamos a charlar y se dio. Fue un flechazo. Nos mirábamos de mesa a mesa y así surgió. Edu es muy perfil bajo, no quiere aparecer y yo nunca antes lo había visto. Lo conocí justo una semana después de su separación. ¡No le di tiempo a nada!

-¿Qué te atrapó tanto de él?

-Tuvimos una conexión y supe que era mi prototipo, el tipo que a mí me gusta. Lo que nos mantiene con los años es la personalidad: su paciencia, es buena gente, es sano, compañero, tranquilo, nunca se metió en mi laburo. Yo siempre prioricé mi trabajo y es la primera vez que apuesto por la pareja por sobre el laburo. La decisión de dejar de trabajar con Guido Kaczka para quedarme acá en cuarentena, fue difícil. Lo hablé un montón con mi mamá y mis amigas. Lo charlé mucho porque quería estar segura y sabía lo que hacía. Quería estar con ellos y acá estoy.

-¿Tuviste que dejar el trabajo para hacer la cuarentena en familia?

-Edu es de riesgo porque tiene stents, estaba en el campo, yo empecé a trabajar con Guido primero con invitaciones y luego quedé fija. El estaba por venir todo el tiempo, por los permisos no podía y pensé: “Si Edu viene, tengo que dejar de ir a lo de Guido”. Porque no es lo mismo estar en tu casa que salir todos los días para ir al canal, si bien tomás todos los recaudos necesarios. Entonces, Edu y Maca me dijeron que tomara los recaudos pero que siguiera trabajando. La decisión de dejar fue mía, quería cuidarlos y hacer eso por ellos. Estoy re contenta igual. A Guido le recontra agradecí porque siempre me dio un lugar espectacular y estar a su lado es una escuela; aprendo un montón.

-Te quedaste en casa para cuidarlos a ellos y apareció la denuncia en tu contra de Karina, la ex de Fort. ¿Qué pasó ahí?

-Hay algo que me tiene muy tranquila y es que bloqueo lo que ella pueda decir de mí. La prioridad son los chicos y no le contestaría porque es la mamá de los tres hijos de Edu. No sé si es que me resbala y no lo digo con mala onda. Trato de bloquear para que no me afecte porque no está bueno que te digan en la cara las cosas que dijeron de mí. Me preocuparía si los hijos de Edu tienen algún problema conmigo.

-Te denunció en una comisaría. ¿Te llegó la notificación?

-No, nada, nada. Me enteré por la prensa, por Intrusos y después me llamaron periodistas para preguntarme. Cada uno tiene que tener su lugar, yo no la conozco y ella no me conoce. Entonces, cuando opinan si no me conocen…

-¿Nunca se cruzaron personalmente?

-No, nunca. Yo no tendría problemas porque estoy muy tranquila. No sé si está mal, si está bien. Estoy en un muy buen momento con Edu, me llevo bien con los chicos y jamás haría algo para modificar esta paz que tenemos.

-La que habló de vos fue Maca. Cuando su mamá te denunció, Macarena salió a defenderte en Intrusos y eso habla bien de vos.

-Sí. En realidad, no sé si tomarlo como que me defendió a mí. No quiero poner ni una coma de más ni una de menos. Es un tema delicado y la prioridad para mí es estar en paz, priorizar la familia y sumar. Si estoy en esta familia es para sumar buena onda, buenos momentos y la vida es una sola. Más en esta situación de pandemia y quilombo, que no sabemos cuándo vamos a volver a la normalidad.

-Si alguno de los chicos te pide un encuentro con Karina para que haya paz, ¿aceptarías charlar civilizadamente?

-Sí, obvio. Nico vos sabés que te quiero y te abro mi corazón porque nunca lo dije ni lo hubiese dicho pero cuando se armó todo este quilombo, pensé: “Si esto sigue, le mando un mensaje”. Si puedo hacer algo para sumar, lo haré porque no está bueno que pase esto. La única que está expuesta y labura en la tele soy yo. Y si hay que arreglar algo, hay que arreglarlo en otro lado. Usar la tele para algo personal, no me parece. No he tenido buenas experiencias en ese sentido y la tele no está para ser nuestro psicólogo sino para vender un show. Y cuando pretenden hacer un show de un tema personal, sale gente lastimada. Es inevitable y yo no jugaría con fuego, con una relación real en tele porque uno caga. Así de simple. Sé con quién estoy, sé el tipo de hombre que tengo al lado y cómo es como padre. Eso me da seguridad para no sacarme con las cosas que dicen.

-¿Te sorprendió que Eduardo haya salido por teléfono en Intrusos, teniendo en cuenta que es tan perfil bajo? Te defendió a vos y dijo que su ex actúa así por despecho.

-Me sorprendió un montón. Me avisaron que iban a hablar de mí, puse la tele, estábamos con Edu mirando y de repente vino Maca y dijo: “Quiero hablar con Rial”. Nervios. Me pusieron al aire pensando que iba a hablar yo pero habló Maca y se cruzó con la abogada de su mamá porque estaba diciendo cosas que no eran. En el momento en que empezó a hablar Maca, me levanté y me fui a otro lugar, a verlo por otra tele. Estaba muy nerviosa. Maca es muy tiernay aunque es un amor, no sabía qué podía decir. Me fui a la cocina, vi que Edu empezó a hablar y de los nervios que tenía yo no escuchaba, ¡estaba bloqueada! En un momento, me vine al cuarto a decirle basta, no quería que siga. Cortó y pasé muchos nervios. En caliente, uno puede decir cosas fuertes y cuando lo volví a ver para entender lo que había pasado, vi que Maca habló impecable, súper madura, es brillante. Habló para defender a su familia, no a mí, a su familia.

-¿Cómo quedó el clima después de esa nota?

-Fue difícil. La abogada decía cosas con las que no estábamos de acuerdo. Tampoco me quiero meter tanto. No emití sonidos y son temas súper de ellos.

-Te cambio de tema. ¿Te gustaría ser mamá, tener un hijo propio?

-Gracias por la pregunta y creo que muchos ya lo saben: sí, estoy embarazada. ¡Era un chiste! Sabelo que el primero en enterarse vas a ser vos. Estamos en un momento tan delicado, encerrados, lejos de la familia, que hoy no sé si estoy deseando eso. Hoy pienso más en ser libre pero todo lo que mande Dios y el destino tenga preparado para mí, será bienvenido. Siempre quise. Veremos.

-¿Es un tema que hablás seriamente con él?

-Sí, lo hemos hablado como cualquier pareja y hemos jugado un poco con eso. Hay un tema de reloj biológico mío, que si bien no me corre tanto, sí tengo ganas de que mi mamá disfrute de un hijo mío. Eso me apura más que el reloj biológico. Mi mamá es tan pegada conmigo, que me imagino trabajando mucho y con mi mamá al lado con mi bebé.

-¿Graciela te pide y reclama o respeta tus tiempos?

-Mi mamá no me respeta en nada, es intensa y me ha lo dicho, sí. Veremos. Hoy ya somos un montón y hasta perrito tenemos, ¡tenemos de todo! Gente que camina, corre, baila, de todo.

-¿Soñás con el casamiento?

-Sí, siempre quise casarme. Quizás en algún momento se da. Me gusta mucho mirar vestidos de novia en Instagram. Quizás es una manera de… Capaz que tengo el sueño reprimido y me encantaría armar una buena fiesta. Como acá son todos tan artistas, ya tengo todo: Maca puede ser la que cante cuando ingrese a la iglesia, otros pueden armar un show, la mesa dulce la tengo gratis…

-¿Nunca te propuso casarse o te dio una alianza de compromiso?

-No. Edu es muy conservador y estructurado y todo se fue dando muy lentamente. De repente, hoy me encuentro de concubina así que todo puede ser. Si hace unos meses me preguntabas si pensaba convivir, te hubiera respondido: “No, ni en pedo, no me lo imagino”. Y hoy ya estoy acá metida, ¡no me sacás ni a trompadas! Así que nunca digas nunca.

Rocío Marengo: “Si seguía el quilombo con la ex de mi novio, pensaba mandarle un mensaje para que tengamos paz”