La última entrevista de Gustavo Guillén con Pronto

ASÍ LO RECORDAMOS

La última entrevista de Gustavo Guillén con Pronto

La última entrevista de Gustavo Guillén con Pronto
Este jueves se informó que el actor y músico falleció a los 57 años en La Plata, donde se estaba tratando contra un cáncer.

En 2017, Pronto entrevistó por última vez al actor y músico Gustavo Guillén, quien falleció este jueves a los 57 años en un hospital de La Plata, donde estaba haciendo un tratamiento contra el cáncer. En aquel entonces, Gustavo había vuelto a la televisión de la mano de Quiero vivir a tu lado, la tira de eltrece protagonizada por Mike AmigorenaAlberto AjakaPaola Krum y Florencia Peña. Además, estaba atravesando un gran momento personal, a punto de convertirse en padre por segunda vez. 

Guillén se casó con la bailaora de flamenco Luciana Abelenda en 2013, con quien tuvo al pequeño Pedro. Su anterior matrimonio fue con la diseñadora de joyas Lorena Bruno, y ambos se convirtieron en padres de Valentino. “Estamos muy felices y cuidando mucho este momento para nuestra intimidad. De hecho, todo el mundo se está enterando por esta nota que voy a tener un bebé en un mes”, había revelado el galán al periodista de Pronto Nicolás Peralta en esta última nota que salió publicada el 3 de mayo de 2017.

-Foto: Pablo González-

-¿Cuándo tienen fecha?

-Ya, a mediados de mayo. Tenés la primicia absoluta. Estábamos buscando un hijo y es una gran bendición. Se llama Pedro y el nombre se lo elegimos después de la primera ecografía, en la que el tipo ya mostró sus genitales. Lo elegimos entre los dos al nombre.

-¿Cómo te enteraste la noticia?

-Luciana venía con un atraso y tenía la percepción y la sensación de que algo estaba pasando. Me lo comentó directamente, se hizo un test de embarazo y le dio positivo. La noticia me encantó pero no me sorprendió porque estábamos en la búsqueda. Sabíamos que podía suceder y que era una cuestión de tiempo. Cuando el de arriba te dice: “Es ahora”, así es y se agradece.

-¿Estaban buscando?

-Inconscientemente sí pero no con plazos porque cuando uno se pone a buscar y no llega, es doloroso o te torna más impaciente. Dejamos que fluyera sin presionarnos porque si pasa el tiempo y la mujer no queda embarazada, aparecen las frustraciones. Llegó y nos pusimos muy felices.

-¿Cómo es volver a ser papá a los 54?

-Divino, una bendición. Valentino cumple 14 este año y Luciana tiene a su hija Lola, que está por cumplir 8. Somos los tuyos, los míos y el nuestro. Traer un hijo al mundo es lo más lindo que a una persona le puede pasar. La llegaba de un bebé es un acto de amor inmenso. Estamos muy felices.

-¿Qué tal marcha el embarazo?

-Muy bien pero los primeros dos meses fueron durísimos y mi mujer tuvo todos los síntomas: mareos, náuseas, vómitos. Yo cocinaba, lavaba, planchaba y hacía todo porque ella se sentía realmente mal. A mí no se me cae ni medio anillo y no tengo problema en hacer lo que sea en la casa. Ahora está perfecta y con una panza hermosa.

-¿Valentino cómo tomó la noticia?

-Bien. Está en una etapa de preadolescente y las cosas le pasan por otro lado. Igual está re contento y ya está esperando que Pedrito pueda pararse para jugar los tres a la pelota. Los días de la semana que vengo a Buenos Aires, lo paso a buscar por el colegio y vamos a merendar. Los viernes se viene a La Plata, cenamos y nos acostamos temprano porque los sábados tengo mi ciclo radial en la 91.3 X5 Radio, que va de 11 a 13 y es un magazine descontracturado y fuera de molde.

-¿Vas a presenciar el parto?

-Por una cuestión de seguridad y tranquilidad, está programada una cesárea y por lo general no dejan presenciarla. Voy a estar pegado a la puerta pendiente de todo lo que ella requiera.

-¿Te ves cambiando pañales?

-No sé, no me imagino. No es mi fuerte cambiar pañales pero si la necesidad se presenta, ahí estaré dispuesto a hacerlo.

-¿Tu vínculo con Lola, su hija, cómo es?

-Amoroso. Lola es una chica de las que ya no existen más: buena, educada, estudiosa. Es una nena muy sociable, cariñosa. La conocí con 4 años y es especial. Igual soy la pareja de su mamá, ella tiene su papá y no se confunden los roles. La familia está bien ensamblada y nos dejamos ser. Fluimos sin presionar nada. Nos manejamos con libertad y cada cual sabe el lugar que ocupa.

-¿Cómo viviste tu vuelta a la tele?

-Con mucha alegría. Estaban buscando un actor de mis características para interpretar a Rolo, que es taxista y tiene una historia de amor con Lizy Tagliani. Sé que en Pol-ka siempre me tienen ahí en carpeta y cuando pueden, me convocan. Lamentablemente la tira se va a terminar ahora en breve y eso me quita la posibilidad de seguir con este personaje que es tan lindo.

-¿Pegaste onda con Lizy?

-Sí. Lo que más me llamó la atención de Lizy es la humildad que tiene y su sentido del humor. Sin dudas, lo que más destaco de su persona es la sencillez y la humildad. Después te cruzás con cualquiera que empieza hoy a hacer televisión y ya mañana se muestra como una figura. Lizy tiene una ubicación en la realidad muy importante y eso la diferencia del resto.

-¿Cuánto hacía que no estabas en televisión?

-Un rato largo. El año pasado hice una participación en Noche y día pero la tira no tuvo mucha suerte y justo cuando me llamaron pasó a salir solo los miércoles. No tuve mucho lucimiento. En 2014 había hecho también una participación especial en Somos familia pero si tengo en cuenta una tira que hice de punta a punta me voy a 2006 en Sálvame María, con Andrea del Boca y Juan Palomino. La televisión se fue modificando mucho en los últimos años.

-¿A qué te referís?

-A que a veces se le echa la culpa de los fracasos al producto pero no se tiene en cuenta de que detrás de eso hay ideas poco potables. Si no hay buenas historias, no hay nada. Y pocos son los que le dan a la historia la importancia que se merece. Focalizan en las figuras que convocan o en los protagonistas de moda pero si no hay un buen cuento, va directo al fracaso.

-¿Estás esperando que te llegue una nueva oportunidad?

-No, no espero nada. Estoy muy muy involucrado con mi banda. Fuera de peligro es un espacio que me subyuga y me tiene en primera fila desde 2008 para acá. Ahora estamos reflotando el disco con temas inéditos que hicimos hace un tiempo no muy lejano. Tenemos cerrados una serie de shows con Tecnópolis Federal en distintas provincias. Toco la batería y hago coros. El disco se llama El momento y nos encuentran como Fuera de peligro Oficial es nuestro canal de Youtube.

-¿Con la banda podés vivir?

-Sí. Me reditúa bajo todo punto de vista: no solo en lo económico sino en lo espiritual. Cuando escucho a ciertos actores decir que no llegan a fin de mes o que no tienen trabajo, no los entiendo: yo jamás me quedé sentado en mi casa esperando que sonara el teléfono sino que salí a autogestionarme cuando fue necesario. Ojalá la actuación me durara toda la vida pero igualmente abro el espectro y me dedico a la música.

-¿Qué vivas en La Plata te juega en contra?

-No, para nada, ¡si estoy a un paso de Capital! La Plata no es Bolivia; estoy a una hora de auto. Haberme mudado a La Plata no me hizo desvincularme de mis actividades. De hecho, mi hijo vive con su mamá en Zona Norte y lo vengo a ver dos o tres veces a la semana. Sí me armo varias cosas el mismo día para compensar el viaje, pero nada más que eso. Dentro del plano artístico estoy más que satisfecho y apostando fuerte a la banda.

-¿La gente te pregunta qué es de tu vida?

-En la calle me pasa algo muy curioso y soy de los pocos casos de artistas que no necesitamos de la pantalla para que la gente nos reconozca. Eso lo agradezco siempre y tiene un valor incalculable. Sí me preguntan: “¿Qué pasa que no estás en la televisión?”, a lo que tengo que responder: “No es una responsabilidad mía; es la convocatoria de un productor y eso no depende de mí”. El reconocimiento que tengo lo agradezco siempre.

-¿Mirás tevé?

-Poco. La televisión está pasando un momento durísimo. Sin menospreciar el laburo de nadie, hubo etapas raras: antes los talk shows superaban a las ficciones y hoy los programas de chimentos ocupan espacios que antes tenían las novelas. Cambió todo tanto que no me dan ganas de prender la tele. Es poca la ficción que se hace y hay poco espacio también. Esperemos que esto cambie.

La última entrevista de Gustavo Guillén con Pronto