El dramático relato de una enfermera:

TRABAJA EN UN HOSPITAL DE BARCELONA

El dramático relato de una enfermera: "Nos tuvimos que tragar las lágrimas cuando alguien nos decía: 'No me dejes morir solo'"

El dramático relato de una enfermera: "Nos tuvimos que tragar las lágrimas cuando alguien nos decía: 'No me dejes morir solo'"
Aroa López Martín es enfermera en el hospital Vall d'Hebrón y habló en un homenaje a las víctimas de la pandemia.

Al igual que el resto de España, la ciudad de Barcelona fue una de las más afectadas del mundo por el Covid-19. Hoy, tras varios meses de cuarentena y distanciamiento social, los residentes de la ciudad han podido recuperar algunas libertades pero todavía el dolor por los fallecidos por esta enfermedad les pisa los talones.

Fue por esto que las autoridades decidieron organizar un homenaje para las víctimas de la pandemia. "Ha sido muy duro, nos hemos sentido impotentes, con una sensación brutal de incertidumbre y la presión de tener que aprender y decidir sobre la marcha", comenzó Aroa López Martín, enfermera jefa de Urgencias del hospital Vall d'Hebrón, durante el acto llevado a cabo en el Patio de la Armería del Palacio Real.

enfermera

La mujer también habló de los 52 mil profesionales de la salud contagiados y de los transportistas y policías, quienes también han trabajado en la primera línea contra la enfermedad. "Les pido que recuerden que no hay mejor homenaje a quienes nos dejaron que velar por nuestra salud y garantizar la dignidad de nuestras profesiones. No eran héroes, eran personas", continuó.

"Médicos, enfermeras y auxiliares han actuado como mensajeros del últimos adiós para personas que morían solas, han escuchando su voz por videollamadas. Nos hemos tenido que tragar las lágrimas cuando alguien nos decía: 'No me dejes morir solo'. Respondamos a una sencilla pregunta: ¿Quién cuidará de nosotros si la persona que nos cuida no puede hacerlo? No olvidemos nunca la lección aprendida", cerró conmovida.

Tras escuchar sus palabras y antes de escuchar el discurso del rey Felipe VI, los participantes del acto homenajearon a los fallecidos dejando rosas blancas en el medio del recinto.
 

El dramático relato de una enfermera: "Nos tuvimos que tragar las lágrimas cuando alguien nos decía: 'No me dejes morir solo'"