Protocolo: ¿qué hacer ante una situación de violencia sexual?

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Protocolo: ¿qué hacer ante una situación de violencia sexual?

Protocolo: ¿qué hacer ante una situación de violencia sexual?

Ante una situación de violencia sexual es importante acercarse lo más rápido posible a un centro médico.

El presente protocolo define el procedimiento a seguir ante una mujer que ha sufrido una violación y acude a un servicio de salud. El protocolo completo es aplicable en las consultas que se realizan en forma inmediata, ya que la anticoncepción de emergencia y la prevención de VIH-SIDA pierden efectividad transcurridas 72 horas.

La actitud de los profesionales debe ser atenta, creer en su relato, aceptar las decisiones y dudas así como respetar sus silencios y reservas. En cada caso las necesidades pueden ser diferentes, por lo tanto, los integrantes del equipo de salud podrán responder a la demanda o deberán
derivar para apoyar a la consultante, fortalecerla, evaluar riesgos, orientarla o derivarla a otros servicios. Es muy importante que la persona se sienta acogida desde que ingresa ya sea al servicio de urgencia o a otro servicio.


Flujograma de atención
 

Los servicios asistenciales deberán diseñar un flujograma de acuerdo a su estructura:

• Si entra por el servicio de guardia será inmediatamente derivada al tocoginecólogo de guardia que será el encargado de la aplicación del protocolo con la complementación de laboratorio e infectología y acompañamiento psicológico.

• Si entra por consultorio externo de servicio de ginecología y obstetricia será un equipo, en lo posible interdisciplinario- médica/o, psicóloga/o, asistente social, enfermera- quien aplique el protocolo con la complementación de laboratorio e infectología. 

• Si entra por cualquier otro consultorio externo será derivada al servicio de ginecología y obstetricia, cuyo equipo interdisciplinario tendrá a su cargo la atención con la complementación de laboratorio e infectología.

Es importante que:
 

• El protocolo y los insumos necesarios estén disponibles en todos los
servicios que puedan atender a personas que sufrieron violaciones.

• Que se destine un espacio físico adecuado para preservar la privacidad.
• Se registren cuidadosamente los datos a fin de disponer de una
información que permita seguimiento y evaluaciones y eventualmente
estudios comparativos.

• Que se implementen los mecanismos necesarios tanto asistenciales
como administrativos, para proteger la confidencialidad de los datos
relevados.

• Que quien atienda a una víctima de violación le informe a cerca de la
posibilidad de una derivación a un equipo especializado, dentro de la
misma institución, si lo hubiera, o de otra institución y le informe de sus
derechos legales.

• En los casos en que la persona no hiciera la denuncia, se le informe
que la atención médica que va a recibir no está relacionada con la
conservación de las pruebas.

• Se le informe a la víctima de los procedimientos médicos que serán
aplicados, y se le solicite el consentimiento informado expreso en todos
los casos.

• Si se tratare de mujer menor de edad el consentimiento será otorgado
por el padre, madre o tutor, y en caso de mujer incapaz, el curador
debidamente acreditado o su representante legal.

• Se exceptúa la realización de la documentación detallada en los casos
de extrema urgencia que imposibiliten su obtención, dejando constancia
de esta situación en la Historia Clínica.

• En el caso que la víctima sea una mujer, y se niegue a ser atendida por
un profesional varón, se facilite la atención por parte de una profesional
mujer.

Examen médico:
El examen médico debe identificar todas las lesiones, signos clínicos y evaluar sobre posibles derivaciones. Debe realizarse el examen ginecológico (genitales internos y externos), y tomar las muestras para laboratorio para diagnosticar posibles ETS.

Recoger material para examen microscópico directo y para cultivos de contenido vaginal, endocervical, región ano rectal y eventualmente faríngeo (en búsqueda de Neissería gorronea, tricomonas, Clamidias, entre otros). Efectuar frotis, conservar material en tubos estériles secos, con solución fisiológica y en medios de transporte apropiado para aerobios, anaerobios chlamydia trachomatis, etc., si se dispusiera de ellos.

Tomar muestras de sangre para serología de sífilis, HIV (con consentimiento informado), hepatitis B y C. Puede ser de utilidad conservar una muestra de sangre en el freezer para eventuales pruebas futuras. Realizar el registro pertinente en la historia clínica, libro de guardia, etc. Solicitar hemograma y hepatograma.

Detección y prevención de embarazo: una de las muestras de sangre se destinará a dosar Subunidad beta de HCG, a fin de conocer si la mujer estaba o no embarazada antes del ataque sexual.

Tratamiento:

1. Tratamiento de lesiones.
2. Suero hiperinmune y vacuna antitetánica. En caso de no tener la
vacunación actualizada.
3. Vacuna antihepatitis B. Si no tiene previamente la vacunación completa
con controles de anticuerpos.
4. Tratamiento de ETS que puedan ser diagnosticadas en el momento.
5. .Tratamiento profiláctico de ETS: la oportunidad y el tipo de profilaxis de
ETS no cuenta con consenso unánime. No genera conflictos la
prevención de gonococcia, clamidiosis y trichomoniasis. 

La denuncia:
Por tratarse de delitos de instancia privada, cuando la víctima es mayor de 18 años, solamente ella puede denunciar.

Cuando se trata de niñas/os y adolescentes menores de 18 años podrán denunciar en primer lugar los adultos responsables (padres, tutores, guardadores. En caso de que exista indicios o sospechas de que la niña/o haya sido abusada/o por personas encargadas de su cuidado los profesionales de salud están obligados a denunciar para asegurar su integridad.

El Fiscal podrá actuar de oficio- es decir, por su propia iniciativa- cuando los intereses de la niña o niño sean opuestos o incompatibles con los de sus padres o tutores, ya que se entiende que niñas y niños están en una situación de mayor vulnerabilidad y sus derechos son prioritarios.

Cuando la víctima es adulta pero no tiene capacidad de discernimiento se debe actuar como en los casos de menores.

La ley no dice que la denuncia debe ser realizada en forma inmediata. En sentido contrario a lo que se piensa, los plazos legales para presentar una denuncia son amplios. El tiempo depende de la gravedad del delito. Por ejemplo: en casos de violación el plazo legal es de 12 años y en casos de abusos sexuales, es de 4 años.

Sin embargo, cuanto menos se demore en realizarla más credibilidad tendrá la denunciante. El problema está en que esa urgencia se contradice con el tiempo necesario -diferente en cada mujer- para reflexionar y decidir qué hacer.

Muchas mujeres necesitan compartir con familiares, amigas/os o profesionales lo sucedido antes de tomar decisiones. Este proceso demanda tiempo. Por otra parte, la urgencia tiene que ver con la conveniencia de ser revisada de inmediato por el médico forense (o legista), para que éste pueda encontrar las llamadas “pruebas del delito”.

Las denuncias de delitos sexuales pueden ser realizadas ante autoridades policiales -es decir, en la Comisaría más próxima- o también ante la autoridad judicial: en los Juzgados Penales o Fiscalías. Si se hace ante la Policía es necesario exigir que se realice la revisación médica (por parte del médico legista) en forma inmediata.

Tanto las Comisarías como las Fiscalías atienden todos los días. Es necesario generar la mayor síntesis en el proceso y la historia clínica debe ser minuciosa de todas las circunstancias previas, durante y después del hecho. 

Fuente: Buenos Aires Provincia

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