Las pruebas complican a los rugbiers: ropa con sangre y heridas en las manos

TAMBIÉN FUERON GRABADOS POR LAS CÁMARAS DE SEGURIDAD

Las pruebas complican a los rugbiers: ropa con sangre y heridas en las manos

Las pruebas complican a los rugbiers: ropa con sangre y heridas en las manos
Los diez jóvenes fueron acusados de matar a golpes a un chico de 19 años a la salida de un boliche en Villa Gesell.

Fernando Báez Sosa murió asesinado por un grupo de rugbiers que lo atacó a golpes a la salida de la disco Le Brique. Estos jóvenes oriundos de Zárate fueron detenidos por la Policía acusados de ser los principales sospechosos.

Si bien los rugbiers se negaron a declarar, la Policía descubrió varias pruebas que los incriminan gracias a los peritajes: desde manchas de sangre en la ropa hasta lesiones en sus manos.

Según afirmó el fiscal Walter Mercuri, quien está al frente de la causa, durante el allanamiento a la casa en la que se alojaban estos jóvenes "encontraron una gran cantidad de elementos de prueba". En su mayoría, prendas manchadas con sangre que coinciden con la ropa que llevaban los rugbiers esa noche ya que fueron grabados por las cámaras de seguridad.

Además, los efectivos de la Policía también encontraron zapatillas con restos de sangre, las mismas con las que dos de los rugbiers patearon a Báez Sosa. Por otra parte, los médicos legistas también constataron que varios de ellos tenían heridas en las manos compatibles con las de una pelea.

Sobre el caso, el fiscal agregó que al menos dos de los jóvenes agresores son considerados "coautores" del homicidio y que el resto serán "partícipes necesarios". “Sabían lo que hacían, cuando salieron del boliche fueron directamente a buscar a la víctima”, concluyó.

Las pruebas complican a los rugbiers: ropa con sangre y heridas en las manos