Las mujeres de Wilde salen a la calle con cúters y manoplas para defenderse de los ladrones

DETALLES MUY FUERTES

Las mujeres de Wilde salen a la calle con cúters y manoplas para defenderse de los ladrones

Las mujeres de Wilde salen a la calle con cúters y manoplas para defenderse de los ladrones
Salieron a protestar contra la inseguridad. Acá, sus tremendas experiencias con los que se suben a los techos para asaltarlas.

En Wilde la situación con la inseguridad se descontroló a tal punto que las mujeres del barrio salieron a protestar para que no les roben más. En Todas las tardes estuvieron allí y hablaron con algunas de las chicas, que dieron detalles escabrosos de lo que pasaron en los últimos días respecto a ello y mostraron qué artefactos usan para defenderse.

La principal preocupación de estas personas con la inseguridad que se vive en el barrio tiene que ver con que los ladrones suelen caminar por los techos y pasan de casa en casa para robarles.

Silvana, por ejemplo, sale armada todos los días con un par de cúters: "Cuando tengo que salir siempre salgo armada con cúter porque es la única manera que tengo de defenderme como mujer. Es más, uso dos". Gladys, en cambio, usa una manopla en la mano para poder protegerse. "Yo no tengo horarios para salir a trabajar, ni siquiera para volver. La he tenido que usar seis veces. Era o que me roben o darle. La manopla la compré para no romper más teléfonos. Les daba con eso o con lo que tenía en la mano", dice.

 

Y el relato de Gladys se complicó aún más, porque además de enfrentarse todo el tiempo a ladrones también le secuestraron un hijo y le gatillaron: "Sufrí dos secuestros, uno de uno de mis hijos. Se equivocaron de hijo, era el más grande".

Segundos después, otra de las mujeres reflexionó sobre por qué cree que les roban: "Realmente nos consideran que somos demasiado indefensas. No hay horarios, no podés salir ni a las 8, ni a las 5". 

Una de las chicas, que fue la que sufrió el anteúltimo robo de la zona, detalló el modus operandi de los malhechores. Dice que fue a colgar la ropa y vio a uno de ellos en el techo de su casa; llamó a la policía, tardaron veinte minutos en llegar y finalmente no lo atraparon. A esa persona en la misma semana le pusieron un cuchillo en la garganta y zafó porque un vecino le arrojó un masazo al ladrón.

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