Trastornos alimenticios: los peligros de las redes sociales, las burlas y la desinformación

SALUD

Trastornos alimenticios: los peligros de las redes sociales, las burlas y la desinformación

Trastornos alimenticios: los peligros de las redes sociales, las burlas y la desinformación
La revelación de Oriana Sabatini sobre su padecimiento generó fuerte repercusión en los medios y las redes sociales. Qué es un trastorno, un atracón, y la importancia de consultar a un profesional.

El video en el que Oriana Sabatini habló de sus trastornos alimenticios generó una enorme repercusión en las redes, donde lamentablemente circula mucha desinformación y abundan los comentarios de odio. Si bien una gran cantidad de personas apoyaron a la actriz y cantante argentina, muchas otras la criticaron por supuestamente adueñarse de una lucha que no le corresponde porque su cuerpo es hegemónico. Y ahí es donde radica uno de los grandes malentendidos sobre los trastornos alimenticios: éstos van más allá de cómo es tu cuerpo realmente.

Qué es un trastorno alimenticio

“El trastorno va más allá de la comida y el cuerpo, y es muy difícil salir -explica a Pronto la licenciada en Nutrición Agustina Murcho (M.N. 7888/ M.P. 3196), quien sostiene que hay un fuerte vínculo entre éstos y las redes sociales-. Los trastornos de la conducta alimentaria son alteraciones y desórdenes mentales que afectan a la ingesta y al peso de la persona que los padece. Pero, más allá de estos síntomas, se esconden dificultades psicológicas graves y complejas que repercuten en el funcionamiento normal de la vida diaria de la persona enferma”.

"Los factores causantes de los trastornos de comportamiento alimentarios son una combinación de elementos psicológicos (influencias familiares y conflictos psíquicos) y sociales (influencias de sus pares y expectativas sociales). Afecta mayormente a mujeres, con una proporción de 9 mujeres por 1 hombre. No obstante, cada vez se observan más casos de hombres afectados con dichos trastornos", detalla.

 

La relación entre los trastornos alimenticios y las redes sociales

“Mi consejo es no seguir cuentas que generan obsesiones. Cada vez llegan más chicas a mi consultorio obsesionadas por seguir ciertas cuentas en Instragram. Saquen esos estímulos, traten de tener la menor cantidad de disparadores. También la publicidad en la televisión y las revistas, donde muestran cuerpos perfectos, contribuyen. Por lo tanto si te sentís muy abrumada/o con estas cosas, pedí ayuda y no dejes que la obsesión se acentúe porque es cada vez peor y la mente es muy difícil de manejar”, sugiere Murcho, de 31 años, quien también padeció un trastorno alimenticio.

“Veo mucha desinformación con respecto a los alimentos. Muchísima demonización de alimentos, donde todo enferma, todo genera enfermedades, todo engorda. Hay cuentas donde aseguran que ayunar es sano, que dejar de comer lo que nos gusta es lo mejor para evitar enfermedades -cuando el stress mental que genera hacer todo esto también enferma-, o que realizar un plan de 21 días es la fórmula del éxito para tener un cuerpo marcado”, agrega sobre los peligros de la desinformación en las redes sociales.

Y resalta: “Si nos llevamos mal con la comida, empezamos a tener problemas de salud física y mental”.

Pero no solo hay que tener cuidado con lo que consumimos en las redes sociales. Por ejemplo, Cathy Fulop -al referirse al problema de Oriana- contó que su hija en un momento tuvo como “único referente el libro Abzurdah (de Cielo Latini). “Es sobre una chica que cuenta sus trastornos alimenticios, y yo no tenía ni idea. Ori me pidió el libro, se lo compré, y ella seguía a rajatabla las recomendaciones de la autora”, reconoció la actriz. Y reveló: “A mí las amigas me decían 'Ori no come ', pero yo no la veía ni flaquita ni gorda entonces no me daba cuenta”.

Al respecto, Murcho, que es especialista en trastornos alimentarios, explica: "Uno no se enferma por un libro, sino que la persona que es vulnerable a padecer un trastorno alimentario está con eso en la cabeza, lee un libro como Abduzah y probablemente sea otro disparador más. No es que cualquier persona que lea un libro de ese estilo se va a enfermar, sino que es otro disparador, no es un factor único".

Y refuerza un concepto que muchos parecen ignorar o no querer entender: "Que no esté ni flaca ni gorda no quiere decir que no haya un trastorno alimentario. Hay personas con bulimia y/o anorexia que pueden tener sobrepeso o peso normal".

La importancia de buscar ayuda en un profesional

En ese sentido, la licenciada Agustina Murcho remarca la importancia de no buscar en las redes tips, recomendaciones o modelos de comportamiento a seguir, sino contactar a un profesional de la nutrición. “Cuando se contacta a un profesional, el paciente debe sentirse cómodo, sentir que está en frente de un buen nutricionista cuando hay lógica, cuando lo que el profesional dice es coherente, cuando toma en cuenta los hábitos, gustos y posibilidades del paciente. El nutricionista debe explicar cómo comer, adecuarse a la vida del paciente y acompañarlo, escucharlo y sacarle las dudas y miedos que tenga”.

Un dato no menor es que, tal como indica la profesional, Argentina es hoy uno de los países con más desórdenes alimentarios del mundo, y las redes sociales son grandes disparadores. Y la tendencia como país va en aumento.

 

El peligro de romantizar el atracón

En su publicación de Instagram, Oriana Sabatini habló también del atracón que tuvo la noche anterior a compartir el video. Frente a las burlas que surgieron al respecto, como la imitación del famoso youtuber Marito Baracus, Agustina Murcho sentenció también en sus redes: “Un atracón no es comerse una hamburguesa con amigos. Es pedirse 5 hamburguesas, helado, pizza. Comérselo solo en casa con emociones como angustia, tristeza, enojo, culpa, y hasta llorando. Porque no podemos hablar, expresar emociones, sentirlas. La comida se vuelve un 'aliado, un alivio, una anestesia ' en ese momento. ESO es un atracón”.

Y arremetió: "Marito Baracus es una persona cuyo público mayormente son adolescentes, no solo hizo una burla hacia un trastorno sino que lo hace parecer como algo gracioso cuando no lo es. El humor negro no es justificación para reírse de algo así, porque el que lo sufre y ve eso realmente no le cae bien y le hace mal".

"Acá no importa si sos hegemónico o no, porque el trastorno alimentario no pasa por el cuerpo. Esa distorsión y el disgusto que uno tiene por su cuerpo, se da por experiencias vividas, no porque sí. Hay una historia detrás de eso, y sepan que podés tener el cuerpo 'que la sociedad demanda' y sentirte muy mal. Cuando dicen 'ay pero sos hegemónica, tenés un lomazo, qué sentirán los que no son así', es porque no entienden que ese malestar no pasa por si tenés un lomazo o no, porque les aseguro que nadie con un trastorno alimentario dice 'qué lomazo tengo, me amo'. Y creo que falta mucho por aprender", concluye Agustina Murcho.

Por: Flor Falcone

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