En las buenas... ¡y en las malas!: La policía lo detuvo tras dar el

MAL COMIENZO

En las buenas... ¡y en las malas!: La policía lo detuvo tras dar el "sí, quiero"

En las buenas... ¡y en las malas!: La policía lo detuvo tras dar el "sí, quiero"

Sin dudas, ellos pusieron a prueba su amor apenas dieron el "sí, quiero". Tras contraer matrimonio en un registro civil, la felicidad se vio truncada por un grupo de policías que se llevó al novio antes de que selle su amor con un beso a la novia. ¡Mirá!

Estaban felices, viviendo el mejor momento de sus vidas. Tras un tiempo juntos, iban a dar un paso más en la relación aceptándose como esposos. Vestidos con sus mejores galas, se encaminaron juntos al Registro Civil en un Fiat Spazio rojo, una joyita de la mecánica italiana de la década de 1980, sin saber que terminarían yendose cada uno por su lado.

Resulta increíble, pero tras comprometerse a estar en las buenas y las malas, éstas últimas no tardaron en llegar. Antes de finalizar la ceremonia, se llevaron detenido al novio. "¿Usted es el dueño del Fiat rojo que está estacionado en la calle Misiones?", preguntó un agente. "Sí, ¿qué pasó?", dijo el recién casado. "Acompáñeme", le respondió el uniformado, que lo llevó junto a su auto en donde ya se encontraba un hombre y otro policía.

Al parecer, al hombre le habían robado un auto exactamente igual a excepción del color y tras denunciarlo en las redes sociales, le habían pasado el dato de que se encontraba estacionado frente al registro civil. Sin poder creer lo que le estaba pasando el día de su boda, el recién casado aseguró que tenía ese auto desde hacía cuatro años y que lo había llevado a un taller para hacerle arreglos.

Aunque ambos exhibieron sus documentos, nada convenció a los policías. A pesar de ello y casi sin entender la gravedad de la situación, el recién casado les pidió dejar todo para el día siguiente porque tenía gente esperándolo en la casa. "¿Cómo?", preguntó un policía que lucía galones de oficial sobre los hombros. "Vamos todos a la Seccional", ordenó.

¿Cómo terminó el cuento? Se encontraron todos en la comisaría, con el auto de por medio, y a las pocas horas los dejaron en libertad porque no había pruebas para detenerlos.

¡Qué mal comienzo!

En las buenas... ¡y en las malas!: La policía lo detuvo tras dar el "sí, quiero"