Los pros y los contras de las famosas mascarillas de carbón

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Los pros y los contras de las famosas mascarillas de carbón

Los pros y los contras de las famosas mascarillas de carbón

El año pasado Khloe Kardashian inició un boom de belleza: publicó una foto con una mascarilla de carbón y sus fanáticas se volvieron locas. Ahora, esta práctica se convirtió en moda pero, como todo, tiene pros y contras. Te los explicamos.

El año pasado, la integrante del clan más fanático de la belleza publicó en su perfil de Instagram que utilizaba un producto a base de carbón activado. Lo hizo a través de un video en el que se la veía con la “tenebrosa” máscara negra. Por supuesto, era un producto de una marca de cosmética masiva. ¡Y así comenzó el furor por las mascarillas de carbón!  

De una semana para otra, empezaron a aparecer (y a viralizarse) videos explicando cómo “hacer la máscara negra para puntos negros en casa”. Son tutoriales en los que, paso a paso y como si fuera la receta de una pasta frola, explican cómo fabricar y aplicarse este producto.

Pero como dice el dicho, no todo lo que reluce es oro y por eso es importante conocer los pros y los contras de estas mascarillas:

  • ¿Qué es el carbón activado? Es un tipo de carbón poroso que atrapa compuestos, principalmente orgánicos, presentes en un gas o en un líquido. Es utilizado en las mascarillas con la intención de quitar impurezas de la piel.
  • ¿De dónde surge el carbón? Se obtiene a partir de cáscaras de coco, madera de haya, eucalipto, pino y sauce y se consigue cuando la madera es calentada en ausencia de aire.
  • ¿Sirve para quitar la grasitud del rostro y tratar el acné? NO. Puede ayudar a secar un poco la piel y así dar la sensación de que quita el cebo pero el acné es más complejo.
  • ¿Ayuda a achicar los poros? Sí. Como actúa absorbiendo impurezas como puntos negros, espinillas y toxinas, por consiguiente achica los poros que ya no estarán llenos de estos agentes externos.
  • Si tengo la piel seca, ¿lo puedo usar? No en todo el rostro. Lo recomendable en pieles secas es aplicarla específicamente en la Zona T (nariz y frente), ya que son los puntos más oleosos.
  • ¿Se puede usar si la piel está irritada? Sí, ya que sus propiedades ayudan a mejorar el aspecto irritado y dejar el cutis más luminoso porque tiene acción descongestiva.
  • ¿Se puede usar la mascarilla por prevención? Lo que los expertos recomiendan es que la usemos sólo si es necesario. NO se recomienda el uso de estas mascarillas porque sí.
  • ¿Puede tener efectos adversos en la piel? SI. Algunas de las mascarillas se aferran tanto a la piel que a veces resulta imposible quitarla, lo que implica que sea muy dolorosa su retirada y, por lo tanto, la piel pueda sufrir irritaciones ya que puede dañar la capa más superficial de la piel. Para evitar esto, también salieron unas mascarillas negras purificantes de tejido sin efecto peel-off que tienen un tejido formulado con polvo de carbón.
  • ¿Deja suave la piel? SI, pero no siempre eso es bueno. Aunque puede ocurrir que deje la piel perfecta, a veces queda más suave porque se hinchó la cara o porque literalmente la depila por completo.
  • ¿Es perjudicial para la salud? Los expertos dicen que, a priori, no lo sería porque básicamente “es sólo carbón”.
  • ¿Cuándo no es recomendable usar la mascarilla? Si existen cicatrices en el rostro, ya que las puede infectar o alterar.
  • ¿La puedo hacer en casa? Sí: existen cientos de tutoriales para realizarla de forma casera pero siempre lo recomendable es comprar una que haya sido previamente testeada y que cuente con avales científicos.
  • ¿Cada cuanto puedo aplicarme esta mascarilla? Si desaparecieron los puntos negros en la primera aplicación, se puede repetir el procedimiento. Lo idea es aplicarlo una vez por semana o cada quince días, para evitar que reseque demasiado la piel.

¿Qué necesito para hacer una mascarilla en casa?

Básicamente necesitás pastillas de carbón y plasticola ó pastillas de carbón, gelatina sin sabor, leche y maicena, ó un poco de crema hidratante (según la receta). Las pastillas se venden entre 25 y 35 pesos argentinos cada tira de 10 unidades, según la marca. Las más baratas tienen carbón vegetal solamente, y las más caras incluyen la droga estreptocarbocaftiazol y bactericidas.

¿Cómo se preparan?

Hay varias recetas. En una, mezclan las pastillas de carbón, previamente molidas en un mortero, con plasticola común. A la pasta que se obtiene, mientras está blanda, se la ponen en la cara. Después de que se seca, tras unos 20 minutos, se la sacan como si fuera una goma. Otra forma es mezclar el polvo de las pastillas con una preparación que incluye gelatina sin sabor, un par de cucharaditas de leche y Maicena. Esta receta requiere 10 segundos de microondas para entibiar la mezcla antes de unirla con el carbón. El resto es igual: a la cara por 20 minutos. Otro paso a paso indica que se puede preparar una mascarilla mezclando pastillas o cápsulas molidas con una crema o máscara hidratante.

¿Cómo se aplica?

Las marcas internacionales cuentan con una línea amplia de productos pero la versión más difundida y recomendada es la mascarilla. Esta se aplica sobre la piel limpia y se deja actuar durante 10 ó 15 minutos y se retira con una esponja y agua tibia.

Los pros y los contras de las famosas mascarillas de carbón