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FIESTAS PRONTO

Crisis de fin de año: Guía práctica para evitar el colapso en estas fechas tan especiales

Crisis de fin de año: Guía práctica para evitar el colapso en estas fechas tan especiales

La vorágine de los últimos días del año se funde con las reflexiones, balances y replanteos de la vida cotidiana. En general, nos sentimos presionados, angustiados por las 'cuentas pendientes' y agobiados por aquello que no pudimos resolver. Sin embargo, hay una salida para evitar la angustia y encarar el nuevo año con todo.

Cuando llega diciembre, es inevitable sentarse a pensar en todo lo que nos pasó durante el año. Los logros, los fracasos, los aciertos, los desaciertos, las pérdidas y las metas que pospusimos por una u otra razón. En general, focalizamos en aquello que 'no nos salió' como esperábamos y empezamos a sentirnos tristes, desbordados y vacíos.

Pero hay una manera de encarar esta época con otra mirada. Bernardo Stamateas alguna vez nos aseguró que "los cierres no tienen por qué mortificarnos. Tendríamos que tomarlos como una oportunidad para reponer energías e ir por aquello que aún no pudimos concretar". Y para llevarlo a cabo, nos sugirió algunos tips:

Las fiestas deben estar basadas en el placer y no en el deber, es decir, son para encontrarnos sólo con aquellas personas que tenemos ganas de ver y no con aquellos que se 'supone que debemos ver'.

- Evitar la filosofía y el debate sobre temas profundos. Es una fiesta para divertirse, para cerrar una etapa y ponerle fin al año, lo ideal es que las conversaciones sean amenas.

- Algunas personas se bajonean por los que ya no están. Una buena alternativa es separar un momento del brindis para recordarlos y permitirse ahí la libre expresión de emociones: ya sean las lágrimas o la nostalgia. El dolor es parte de la vida y no hay que reprimirlo. La felicidad no se consigue negando los momentos de tristeza.

- Muchos tapan el vacío con la pseudo felicidad. Emborracharse es un ejemplo de esto, nos da euforia, no felicidad. Se tiene que dejar a cada uno sentir el nivel de felicidad que tenga y pueda.

Otro tema es el de los balances. Ellos sirven si me ayudan a ver lo que tengo por hacer sin pararse en lo negativo. En lugar de decir 'no logré esto, no logré aquello', me tengo que plantear: 'no obtuve esto pero sí eso y aquello'. Además no hay un único balance sino muchos, porque en la vida uno tiene muchísimas metas de corto, mediano y largo plazo. Siempre hay que salvarlos. Ver los logros independientemente de las faltas.

Para encarar el nuevo año, otros profesionales también recomiendan fijar metas a corto plazo, pequeñas y realizables así la sensación de satisfacción se reparte en pequeñas dosis. Animarse a más, hacer cosas que 'siempre quisimos' pero 'no pudimos' por falta de tiempo. Enumerar lo que sí logramos y ver, lo que no salió como esperábamos, de qué manera podemos encararlo para hacerlo realidad.

Crisis de fin de año: Guía práctica para evitar el colapso en estas fechas tan especiales