¿Qué es y qué tan grave puede ser la peritonitis?

SALUD

¿Qué es y qué tan grave puede ser la peritonitis?

¿Qué es y qué tan grave puede ser la peritonitis?

Es una afección cada vez más común y casi siempre viene asociada a una complicación en una apendicitis pero, ¿qué es? ¿es grave? ¿tiene tratamiento?

Seguramente en muchas ocasiones escuchamos hablar de una afección conocida como "peritonitis", pero son muy pocos los que conocen qué es, sus consecuencias y en qué consiste su tratamiento. Por empezar, la peritonitis es una inflamación del peritoneo, una membrana que reviste las paredes y los órganos abdominales. 

Existen tres tipos de peritonitis: bacteriana espontánea, bacteriana secundaria (muchas veces causada por la explosión del apéndice) o terciaria (pus en zonas intraabdominales). La espontánea es producida por una alteración en los mecanismos de defensas de la zona. La secundaria, es una inflamación producida por distintas complicaciones (como en casos de apendicitis, perforación intestinal, pancreatitis, diverticulitis, colecistitis, perforación de úlcera, embarazo ectópico, quiste de ovarios o aneurismas). Y la terciaria está provocada por la producción de abscesos por la presencia de agentes externos, como hilos o restos de alguna cirugía anterior.

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Diagnóstico

Por lo general, la peritonitis se descubre en base a los síntomas (como dolor en la zona abdominal, sensibilidad, rigidez de los músculos abdominales, taquicardia, fiebre, náuseas, vómitos, hipotensión, sed y en ocasiones hasta parálisis intestinal), la exploración física y las pruebas de imagen. La más utilizada es la tomografía computarizada (que identifica la causa de la inflamación como en el caso de la apendicitis o la perforación) pero también se puede realizar radiografías abdominales y ecografías. 

Para algunos tipos de peritonitis es fundamental acompañar las imágenes con análisis de sangre que permitan conocer el estado de las defensas del paciente y otros parámetros que provocan la inflamación, y en ocasiones hasta una paracentesis, que consiste en una punción del abdomen para obtener líquido ascítico que ayudará a conocer el estado de las defensas en la zona y el microorganismo implicado en la infección, lo que ayudará a preparar un tratamiento antibiótico apropiado.

Tratamiento

El tratamiento depende del tipo de peritonitis que padezca el paciente. Las secundarias o terciaras, que son las más comunes, requieren de una intervención quirúrgica urgente para reparar lo antes posible la causa. Además, requieren de un tratamiento con antibióticos de mayor potencia que en la peritonitis primaria porque los gérmenes implicados suelen ser más virulentos, y, por supuesto, mantener una dieta estricta. 

Detección a tiempo

El pronóstico es muy variable dependiendo del tipo de peritonitis y del grado de afectación del paciente. Así, en las peritonitis primarias la mortalidad es inferior al 30%, pero existe un alto índice de recurrencia en los primeros 12 meses, siendo frecuente que un mismo paciente pueda presentar varios episodios en un año.

En las peritonitis secundaria y terciaria, la mortalidad sigue siendo alta, variable entre 10 y 40% de los casos, aunque con fuerte dependencia de otros factores como la causa, las enfermedades acompañantes del paciente que le confieren un alto riesgo quirúrgico y la propia edad. 

Asimismo, las peritonitis evolucionadas (aquellas diagnosticadas después de 48 horas de su aparición), presentan mayor mortalidad ya que puede provocar un fallo orgánico múltiple.

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